Escribiendo Hojas En Un Libro

“Escribir es como mostrar una huella digital del alma” Mario Bellatín,
 
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 Por Primera Vez

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Mais020291
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MensajeTema: Por Primera Vez   Vie Ago 19, 2011 3:55 pm

Mi primer corto Smile

Y te sientes realmente desesperada, jamás pensaste que un hombre como Facundo te podía meter los cuernos. Y lo peor de todo es que cuando lo viste con la rubia en la misma cama, lo único que sentiste fue asco y dolor pero nunca celos ni tristeza; realmente nunca estuviste enamorada de él, y la verdad es que no te sorprende porque en estos 21 años de vida, jamás te has enamorado de alguien y por eso es que se te hace difícil formar una relación seria.

Necesitas a gritos unas vacaciones, el trabajo te está volviendo loco; especialmente tu secretaria que te mira como si fueras un Dios, si no fuera porque es la novia de tu amigo, ya estarías con ella en la cama. Tu actitud impulsiva hace que renuncies a tu trabajo, ya no soportas más al viejo de tu jefe que no te deja en paz; además, nunca fuiste feliz con tu trabajo, sólo te quedabas ahí porque necesitabas el dinero. Decides irte a un bar cerca a tu casa para ahogar las penas, quizás ahí encuentres a alguna mina que te de placer por una noche y así te olvides de que tienes 23 años, y hasta el momento no has sido feliz con nadie ni contigo mismo.

El bar está lleno de gente, bah! Qué esperas, es un Viernes por la noche, todos salen a divertirse. Te acercas a la barra para pedir un tequila, tu trago favorito; sin darte cuenta te sientas al lado de un morocho de ojos verdes profundos que parece estar en la misma situación que vos: bastante deprimido. Un “Hola” es todo lo que se dicen antes de seguir tomando juntos varios shots de tequila. Y, al menos eres feliz por un momento, tienes al lado una mina que se parte y que parece estar en la misma situación que vos; tu impulso te lleva a invitarle varios shots de tequila, algo que los lleva lejos de estar conscientes.

En menos tiempo de lo que creen están besándose con furia y pasión, entran al departamento de ella y rápidamente se despojan de sus prendas. En unos minutos caen rendidos en la cama luego de haber tenido sexo de una forma jamás pensada. Ella sabe que es solo un desquite de una noche, él necesitaba ese momento tanto como ella; pero, eso no le importa con tal de olvidarse de sus problemas aunque sea por una noche. Él, no quiere despertar, quiere quedarse durmiendo para siempre en esa cama, el haber tenido sexo con ella lo hizo sentir bien de alguna manera después de mucho tiempo.

Se despierta por la mañana con un dolor de cabeza insoportable, cómo se lo imaginaba, él ya no se encuentra en el departamento; se toma una pastilla para aminorar el dolor y se da un baño de agua fría antes de ponerse a preparar el almuerzo. Se va, sintiéndose físicamente mal por la cantidad de alcohol que consumió el día anterior, pero quiere irse antes que ella despierte. No le gustan los planteos y prefiere dejarlo como un simple desquite de un Viernes por la noche.

Sus vidas continúan como si ese momento jamás hubiera ocurrido. Mientras él busca trabajo, ella cursa su último año de universidad y trabaja por las noches. Llega el Sábado y sin tenerlo planeado los dos regresan al mismo bar, algo los impulsa a ir; quizás el recuerdo de esa noche o tal vez las ganas de volverse a ver aunque sea para desquitarse de nuevo. Se encuentran de nuevo en la barra y terminan teniendo sexo cómo la última vez. No saben nada de la vida del otro y la única palabra que han intercambiado ha sido un “Hola”, pero el tener relaciones sexuales los hace olvidarse de sus problemas y por supuesto, les da placer.

Así, los Viernes o Sábados por la noche se convierten en encuentros placenteros entre ellos dos. Ya no sólo van al departamento de ella, sino también al de él. Si no es él el que desaparece por las mañanas, ella lo hace; total, creen que de nada sirve conversar ni hablar de lo que sucede, saben que sólo se ven con un solo propósito. Sin darse cuenta, se sienten mejor cada día: él, consigue un laburo que no le ocupa mucho tiempo y que le gusta; ella, se gradúa con honores y consigue un trabajo muy cerca a su residencia. El tiempo pasa más rápido de lo creen, durante 8 meses se ven 3 veces por semana sólo con el propósito de mantener relaciones sexuales; y, no saben porque lo hacen ni quieren pensarlo, sus problemas o tristezas ya se terminaron pero aún así sienten el deseo e impulso de seguirse viendo.

Ella se siente como una puta, siente que está dejando de lado su dignidad al verlo a él sólo para tener sexo; no sabe qué es lo que le pasa, de pronto siente ganas de preguntarle cosas acerca de su vida, saber cuál es su nombre, dónde vive, qué hace. Él siente que está abusando de ella, claro y ella también de él, no entiende porque a pesar que ya se siente bien con su vida, igual la busca; no sabe nada de ella, sólo conoce su número de teléfono y su dirección. Le parece bastante atractiva e incluso a llegado a soñar con ella.

Sin saber porqué, ese Domingo por la mañana, lo va a buscar a su departamento. No necesita tocar el timbre porque él le dio una copia de la llave de su casa. Asume que está durmiendo y lo hace bien; se acerca a su habitación y lo ve recostado boca abajo, sólo con un bóxer, electricidad recorre por su cuerpo y siente mariposas en la panza; le ha gustado verle dormir, se ve tan pacífico y tierno. Se quita los pensamientos de la cabeza e intentado hacer el menor ruido posible empieza a preparar el desayuno para él y ella.

La cantidad de alcohol que consumió ayer le empieza a hacer efecto por la mañana. Sigue pensando el porqué de su motivo para rechazar a la rubia que estaba más buena que el pan, que le ofrecía una noche de placer; pero, el olor a huevo frito despeja sus pensamientos. Se asoma a la cocina y la ve: tarareando una canción y moviendo un poco las caderas mientras prepara el desayuno. Siente como su corazón late más rápido de lo normal y una sonrisa aparece por su rostro. Su impulso, algo que lo caracteriza, lo lleva a acercarse a ella, rodearla con su brazos por la cintura (algo que la asusta) y darle un beso en su mejilla.

Los dos se quedan sorprendidos cuando él la besa en la mejilla, primera vez que hace eso y primera vez que sienten cosquillas en la panza. Los dos se sonrojan pero no dicen nada y se olvidan del asunto. Sus corazones e impulsos los llevan a desayunar juntos y conversar por primera vez; mantienen una conversación real, ya que normalmente cuando hablan son acerca de cosas necesarias pues tampoco puedes estar viendo a una persona por 8 meses y jamás hablarle. Se ríen luego de presentarse, ya que eso lo debieron hacer hace mucho: ella se llama Mariana Esposito pero le dicen Lali, se acaba de graduar de Arquitecta de Interiores, tiene 21 años y vive sola desde hace bastante tiempo. Él, se llama Juan Pedro Lanzani pero le dicen Peter, es Administrador, tiene 23 años y vive sólo desde que tiene 18.

Conversan de sus vidas, qué es lo que han hecho hasta el momento, qué planes tienen para el futuro y acerca de muchos temas más. Sin darse cuenta se hace de noche, han almorzado, se han duchado y recién caen en cuenta que ya es tarde. Ella se va y se despide de él con un beso en su mejilla y una sonrisa en su rostro. Por primera vez, no tuvieron sexo y eso los sorprende demasiado; cuando ella salió de la ducha él se aguantó las ganas de tirarse encima de ella y poseerla como tantas veces, pero sintió que eso estaría mal y prefirió seguir conversando con ella y sentir como su corazón latía desaforado cada vez que ella sonreía o se reía. Ella, siente que ha sido un día increíble, le encantó cuando él movía sus manos mientras hablaba, cuando sonría de lado y se le marcaba un hoyuelo que le daban ganas de suspirar.

Los fines de semana se la pasaron así, viéndose en la casa de él o de ella para conversar, reír y simplemente para estar acompañados. Seguían sorprendidos de que no habían vuelto a tener relaciones sexuales, pero no querían pensar en ello y menos hablar acerca del tema; se sentían tan a gusto en presencia del otro que no les importaba que no hubiera sexo de por medio. Los amigos de él insistían en que algo le había sucedido a su amigo, siempre andaba con una sonrisa en el rostro y veían como le brillaban los ojos cuando se acercaba el fin de semana. Lo mismo sucedía con ella, sus amigas insistían en ella les cuente qué es lo que pasaba, porqué los fines de semana no contestaba el teléfono y porque los Viernes no podía dejar de sonreír. La verdad, es que ni ellos mismos sabían lo que pasaba solo estaban seguros que les gustaba estar juntos.

Se sentía bastante nervioso mientras caminaba hacia el departamento de ella, la invitaría a salir. Si, después de pensarla muchas veces, por fin se iba a animar a llevarla a cenar a un restaurante de pastas. Su sonrisa se desvaneció cuando la vio entrando a su edificio abrazada a un pibe que le dejó un beso en su mejilla; sintió unas ganas de romperle la cara a patadas a ese pibe, sintió que su corazón se comprimía y sintió unas ganas de llorar como nunca. Pablo, era su mejor amigo desde siempre, sabía que él estaba enamorado de ella, pero ella no sentía lo mismo que él. Ese día se fueron a hacer unas compras para un almuerzo que tendrían con todos sus amigos, cuando llegaron a su edificio, él la abrazó y le dio un beso en su mejilla, algo que él siempre hacía cuando ya se tenía que ir. Le parecía un gesto normal pues sabía que él siempre se resistía las ganas de besarla y ese era un modo de que se tranquilice.

Estaba desesperado, no sabía lo que sentía, miles de emociones juntas en un solo día. Haberla visto con ese pibe lo había hecho llorar y aún no sabía por qué. Tenía unas ganas de encararla, preguntarle quién era ese pibe, qué hacía ahí con ella y porque no le había contado de él; pero, sabía perfectamente que él no tenía ningún derecho a hacerle ningún planteo, total no sabía definir qué eran ellos. Se quedó pensando en la imagen, odiaba a ese pibe y no tanto porque la estuviera abrazando sino porque sentía envidia, envidia de que él la pudiera abrazar de esa forma tan protectora y dulce y él no; claro que la había abrazado pero en medio del placer y deseo.
Y otra vez caía en el dolor, estuvo dos semanas llamándolo al teléfono después de que la dejó plantada ese fin de semana.

Seguramente él se había cansado de verla, se había cansado de ella y había conseguido a otra mina que lo llene. O capaz se cansó de no tener relaciones sexuales y se dio cuenta que eso era lo único que le gustaba de ella. Todo eso rondaba por su cabeza mientras miles de lágrimas caían por su rostro, no sabía porque lloraba si ellos dos no eran nada, además, ella sabía que todo eso era un juego, él jamás sentiría algo por ella. Y de pronto sintió ganas de verlo, abrazarlo, besarlo, verlo sonreír, conversar con él, entrelazar sus dedos con los suyos, ser su novia. Y cayó en la verdad: estaba profundamente enamorada de Peter Lanzani.

Esas dos semanas en que ella no dejaba de llamarlo al teléfono, habían implicado un profundo dolor para él; quería contestarle, decirle de todo, decirle que la extrañaba, que la quería ver, que la quería besar, abrazar, sonreír, quería despertar con ella todos los días después de haber hecho el amor, quería estar con ella para siempre. Pero, necesitaba explicaciones, qué sentía él, qué sentía ella, porque no podía sacarse la cabeza la imagen con ese pibe, porque lloraba su recuerdo. Una sonrisa enorme apareció en su rostro cuando cayó en la cuenta de que estaba profundamente enamorado de Mariana Esposito.

Corrió hasta la florería y compró un ramo de rosas rojas, sus flores preferidas; el corazón le estaba a punto de estallar y no podía sentirse más nervioso. Le diría que la amaba con locura, que después de los 5 meses de haberla conocido de verdad, se había dado cuenta de ello; esperaba que ella no lo rechazara porque no sabía que es lo que le podía suceder a su estado emocional. Y qué tonta había sido, cómo no se había dado cuenta que lo amaba con locura, qué estar con él era lo único que la hacía feliz. Sintió que el amor jamás le correspondería, pues creía que él no sentía lo mismo que ella. Su corazón empezó a latir desaforado mientras recordaba sus momentos juntos y la forma en que se habían conocido.

A pesar que tenía la llave de su departamento tocó el timbre. Puso el ramo de flores a la altura de su cara para hacerle una sorpresa; sentía que no podía estar más nervioso, por primera vez sabía lo que realmente sentía y estaba completamente seguro de lo que hacía; pero, el miedo al rechazo seguía vigente. Tocaron el timbre y la verdad es que ella no tenía ganas de abrir; sus ojos seguían hinchados de tanto haber llorado y no quería que nadie la viera así. Tocaron dos veces más y por fin se decidió a abrir; estaba una persona con un ramo de rosas rojas, no podía verle la cara, pero sabía perfectamente quién era; podía distinguir su olor hasta miles de kilómetros.

Sin decir ninguna palabra se besaron como si fuera la primera vez, fue un beso dulce, tierno y lento donde saborearon los labios del otro y sintieron su respiración entrecortada. Él explicó el motivo de su ausencia en esas dos semanas y le confesó que estaba enamorado de ella. Ella, aún sin poder creer lo que había escuchado, le explicó quién era Pablo y le respondió que ella también estaba enamorada de él. Se sintieron como unos nenes luego de la confesión, parecía que fuera la primera vez que se vieran, estaban muy nerviosos pero, su corazón los ayudó a dar el siguiente paso.

Hicieron el amor por primera vez, sintiendo que sus corazones iban a explotar en cualquier momento. Conocieron a fondo cada parte del cuerpo del otro, acariciando con ternura y devoción sus pieles, sintiendo que no podían amarse más.

- Te amo – le susurró él al oído antes de llegar al clímax
- Yo también te amo – le contestó ella

Y a partir de ahí todo era nuevo para ellos; por primera vez él despertó junto a lo que ahora sabía que era el amor de su vida y juró que jamás la perdería ni la dejaría de lado. Y, por primera vez, encontraron el amor.

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Essponjita
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MensajeTema: Re: Por Primera Vez   Sáb Ago 20, 2011 8:05 pm

Muy lindo Smile
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verO,
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Mensajes : 87
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MensajeTema: Re: Por Primera Vez   Sáb Ago 20, 2011 10:25 pm

Ohh, me encantó el corto!
Me gustó la forma de conocerse, y que no supieran sus names durante tantos meses le daba morbo al asunto xD

verO,

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