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 Como yo nadie te ha amado

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Carlita
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Mensajes : 741
Fecha de inscripción : 18/08/2011
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MensajeTema: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:11 am

La mágica historia de Mariana, una prostituta bien pagada y Juan Pedro el orgulloso y millonario empresario...

¿Logrará este amor sobrevivir a las habladurías, a la diferencias de clase y por supuesto... a ellos mismos?
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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:12 am

Prologo:

La media noche llegó como todo los días... Días iguales, días de rutina, días difíciles de cambiar porque aquella era la realidad... Una cruda y a la vez fresca que invadía cada segundo de su vida, una vida pútrida, asquerosa, repleta de pecados y frustraciones, una vida que no deseaba ni para la peor persona del mundo. Los autos iban y venían como cada noche, autos de hombres en busca de compañía, solteros y casados que buscaban en la calle lo que sus esposas no podían o no querían darles, hombres feos y bonitos, flacos y gordos, altos y bajos, de todos los tamaños, sabores y olores... olores que se quedaban aferrados a la piel atormentando la conciencia, recordando manos que tocaban, labios que besaban, chupaban y mordían; miembros erguidos que entraban y salían sin contemplaciones, palabras morbosas, "sucias"... Sucia se sentía noche tras noches después de que el marido perfecto de alguna dama intachable salía de su cama dejando los billetes por el pago de sus "servicios" y de paso aunque ellos no lo supieran, dejaban también la vergüenza flotando en el ambiente de la decadente y frustrante soledad de una prostituta.

Lali aspiró suavemente el aire impregnado de humedad por la lluvia, el olor a asfalto mojado sedujo todos sus sentidos enviándola tan solo unos segundos fuera de aquel lugar, abrió los ojos lentamente y fingió una sonrisa a una de las mujeres que se "parqueaba" en el anden de enfrente... Era una mujer alta de cabellos rubios hasta la cintura, plataformas rojas, calzas azules y un corpiño de lentejuelas rojas eran el atuendo de aquella "dama" de 45 años, algo vieja pero no por ello los hombres dejaban de "comprarla", y justamente en ese momento un auto, exactamente un Mazda algo viejo se detuvo frente a la mujer, unos segundos después ella se subió muy campante y al instante se vio partir el destartalado automóvil perdiéndose a lo lejos. La noche iba a ser larga, había llovido y aquellos días eran flojos para el trabajo, si no conseguía clientes en la calle seguramente tendría que trasladarse a algún bar cercano o en su defecto al "cielo" (burdel) y levantarse algo para reunir lo del diario. Se pasó una mano por la peluca color castaño que le llegaba apenas hasta los hombros, se sentía cansada, agotada, débil, sucia. Apretó con fuerza el bolso de brillantes mostacillas que sostenía en la mano izquierda mientras las lagrimas forzaban por salir de sus ojos, empujadas por el intenso dolor que manaba cada poro de su cuerpo, pero como todas las veces que sentía ganas de llorar, no lo hizo; Tomó aire y dejó que todo se guardara en lo más profundo de su ser donde no la lastimara más. Dos autos pasaron velozmente y uno de ellos le llamó la atención, del color del mar, aquel se detuvo frente a ella, la ventanilla oscura se deslizo despacio y una cabeza rubia con lentes se asomó con una radiante sonrisa...

-¿Cuánto cobras bonita?

-Cinco mil pesos, más la propina que me quieras dejar lindo.

-Súbete entonces

Lali dudó, ese era el momento en que la preocupación colmaba sus pensamientos, no sabía quién era él, podía ser un desquiciado enfermo que le hiciera daño, pero en aquel trabajo no había opciones, se tenía que vivir el día a día sin importar el mañana. Le dirigió una sonrisa fingida que podía pasar por la más sincera, rodeó el auto y se subió en el asiento del copiloto admirando el interior como lo hacía siempre, se trataba de costumbres y ella estaba más que acostumbrada, todo era igual todas las noches, perfectos monólogos trabajados día tras día.

-¿Cómo te llamas?

Lali lo miró suspicaz- Marcela... ¿Y tú?

-Bautista.

-Lindo nombre.

-Gracias.

"Bien" Ahora había que esperar dos minutos, luego hacer un comentario sobre el clima, acto seguido venía el tema de a donde iban y por último una pequeña charla sobre gustos y obviamente el pago de ellos, Lali iba a empezar a hablar cuando se detuvieron frente a una cafetería veinticuatro horas...

-No hago servicio público…-le dijo seriamente sin mirarlo

-No lo harás, tomaremos un café-Bautista sonrío burlonamente

Lali sacudió la cabeza-Lo siento pero los cinco mil que te cobré cubren una hora, mi tiempo vale y supongo que no querrás que te cobré de más por la tomada de café.

Bautista se quitó los lentes- Pagaré lo que sea necesario y el tiempo que sea necesario siempre y cuando me acompañes a tomar un café.

Lali se quedó totalmente confundida, ni siquiera sintió cuando el se bajó del auto y le abrió la puerta...

-¿Entonces...vienes?

Lali paso saliva antes de responder-Sí.

-Ok Entonces vamos.

Lali se bajó con una extraña sensación de curiosidad, no tenía miedo a decir verdad pero si ansiedad, una que le carcomía las entrañas, cruzaron la puerta de cristal y se sentaron en una mesa un poco alejada, al instante una camarera de avanzada edad se acercó y les dejó dos menús sobre la mesa y no sin antes dirigirle una reprimida mirada a Lali se marchó.

Bautista se deleitaba con el menú-¿Qué vas a tomar?

-Un café... ¿no fue a eso a lo que me invito?-le pregunto tajante

Bautista dejó el menú sobre la mesa y poso las manos enlazadas sobre el mientras le sonreía-No es necesario que te apegues a la palabra, puedes pedir lo que quieras. ¿Haz comido algo en toda la noche?

Lali volvió a pasar saliva-No... Bueno sí, una galleta

Por un instante Bautista sintió como un escalofrío le recorría el cuerpo-Una galleta no llena, entonces que te parece si comemos algo mejor, que tal-volvió a mirar el menú-Que tal hamburguesa y papas fritas

-Está bien.

El rubio levantó la mano con toda naturalidad, la camarera volvió y tomó la orden, nuevamente le dirigió una mirada tosca a Lali y se marchó diciendo algo entre dientes...

Mariana se relajo en la silla-Usted no va a pasar la noche conmigo...me refiero a íntimamente.

-No, pero te voy a pagar por el tiempo que estés conmigo, sé que necesitas el dinero.

Lali frunció el ceño-¿Entonces que quiere de mí?

-Información.

Lali se levantó apurada-Yo no sé nada…-su rostro mostraba miedo y nervios-Ni siquiera sé que tipo de información puedo darle, creo que se equivoco yo...

Bautista le tomó una mano-Por favor siéntate y déjame explicarte

Lali pasó saliva por enésima vez y con el corazón en un puño se sentó....

- Soy periodista, estoy haciendo una crónica sobre las mujeres que venden sus cuerpos y espero que tú me puedas ayudar.

-¿Cómo?

-Contándome tú historia.

-¿Para qué quiere escribir sobre mí y otras miles de mujeres, a quién le importa?

-Ese es el punto, quiero que la gente tome conciencia, que le importe esta situación, quiero que la gente vea la realidad y sé que tú me puedes ayudar.

-¿Por qué yo? No soy la única prostituta de las calles.

-Porque de todas las que vi allí, eras las que se veía más afligida, pensativa...aburrida.

-¿Y quién no se aburre de esto?, Venderse por unos cuantos pesos a cualquier tipo aburre, sabe.

-¿Por qué no lo dejas entonces?

-Porque eso sería darme un lujo, uno que no me puedo permitir, entrar a este mundo es fácil pero dejarlo no tanto, entienda señor nadie quiere saber de prostitutas, somos como el virus que la sociedad esconde bajo la alfombra.

-Y yo voy a cambiar eso con mi crónica, voy a destapar la verdad de que ustedes son tan humanas como cualquier otra mujer de la clase más alta, pero primero necesito tu colaboración... ¿Te parece justo que la camarera te vea de esa manera sin siquiera saber las razones por las cuales desempeñas este trabajo?

Lali miro de reojo a la camarera que todavía desde la barra la miraba como con asco-No, no es justo pero muy pocas cosas en esta vida lo son y hay algunas que no podemos cambiar.

-Y otras que si, si nos lo proponemos... ¿Entonces aceptas?

Lali se encogió de hombros-Vale la pena intentarlo... ¿Qué quiere saber?

Bautista sonrió victorioso-Lo que me quieras contar, no te voy a presionar.

-Está bien.

La camarera dejó los platos sobre la mesa y se fue, esta vez ni siquiera miró a Lali...

-Me sentiría más cómoda si me preguntará cosas exactas.

-Ok... ¿Cuál es tu nombre?

-Tania

Bautista frunció su ceño-Me dijiste que era Marcela.

-¿Si lo recordaba entonces porque me lo preguntó de nuevo?
-Porque sabía que me mentías, ¿Cómo es tu verdadero nombre?

-Mariana, se supone que no es muy seguro dar tu verdadero nombre puede ser peligroso.

-Me lo imagino... ¿Cuántos años tienes?

-Dieciocho

Bautista dejó la servilleta sobre la mesa y se quedó mirándola-¿A que edad empezaste?

-A los trece y no se escandalice, conozco un lugar donde hay chiquillas de hasta once años-Lali contempló la expresión comprimida del hombre-No se asombré, esto no es nada con todo lo que queda por contar, créame, hay cosas peores.

-Ya lo imagino.-Bautista tomo un poco de bebida.

-¿Cuántos años tiene usted?

-Veinticinco

-Es muy joven, ¿Ha escrito muchas crónicas o noticias?

-No, esta será la primera y espero que ella me lleve a la cima-le contesto con un anhelo evidente

-¿Y sí es un fracaso?

-Sí es un fracaso, admitiré mi derrota y aceptaré mi lugar en el negocio familiar.

-¿Familiar?-le pregunto Mariana antes de meterse una papa a su boca-¿Tiene papá y mamá?

Bauti tomo un sorbo de su bebida para que la comida pasara mas rápido por su garganta- Si... ¿Tú no?

-Sí, pero no los conozco, solo tengo una foto de ellos, nunca he hablado personalmente pero he recibido cartas.

-¿Y no tienes hermanos?

-No... Bueno creo que no, ellos no me han mencionado nada en ninguna de las cartas.

-Si no conoces a tus padres entonces, ¿quién cuidaba de ti?

-Yo misma-se encogió de hombros-Aunque vivía con una tía, hermana de mi madre, se llamaba Pepa.

-¿Se llamaba?

-Murió hace cinco meses, después de que fue a vivir con su novio, tuvieron un accidente automovilístico, estaban bajo la influencia del alcohol y alucinógenos.

-Lo siento.

Lali se encogió de hombros-Yo no.

Bautista observó la mirada fija de Lali, ella en verdad no lo sentía así que se apresuró a preguntar...

-¿Por qué no lo sientes, era la única persona que tenías cerca, no?

-Sí la única, pero por culpa de ella estoy en esto y el que ella haya muerto es el pago por todas las cosas malas que alguna vez hizo en vida.

-¿Te molesta si grabo al conversación?

-¿Para qué?

-Me quedaría más fácil grabar la conversación y luego escribir, así no olvidaré ningún detalle.

-Está bien

Bautista sonrió y sacó de su bolsillo una grabadora, la puso sobre la mesa y la encendió...

-Martes ocho de Abril, primera entrevista con... Mariana, para proteger su nombre será Marcela ¿Estás de acuerdo?

-Sí.

-Háblame de ti, cuantos años tienes, que te gusta hacer, tus sueños, todo

-Tengo dieciocho años, me gusta leer, me falta un año para terminar mis estudios y si tengo la posibilidad me gustaría ir a la universidad-sonrió-Estoy ahorrando para ello.

Bautista sonrió-¿Recuerdas como entraste a este negocio?

-Como olvidarlo, era una chiquilla inocente en ese entonces.

-Cuéntame con detalles como sucedió

Lali asintió y empezó a rememorar ese momento, uno de los cuales había enterrado y había botado la llave, y le empezó a relatar tal cual como lo recordaba...

-Llegué de la escuela un poco más tarde de lo normal, no había sido mi culpa, el autobús había fallado y habíamos tenido que esperar, pero cuando mi tía me recibió en la puerta de casa se veía enojada, fastidiada...-aquella imágenes empezaron a ocupar toda su mente.


-¿Por qué llegas a estas horas niña?

-Hubo un problema con el autobús

-¿Y crees que yo soy boba?

- No, no señora.

-Ya estoy cansada de mantenerte niña, no me estás representando ningún beneficio y ya es hora de que me devuelvas todo lo que te he dado.

Lali apretó las manos contra su maletín-¿Trabajaré?

-Si, vas a trabajar...-Pepa sonrió burlona- Tu primer cliente te espera arriba

Fue el momento en que la inocencia de Lali fue arrebatada, robada de sus manos y entregada a un bastardo que no tuvo el menor respeto, mucho menos la delicadeza de quitarle su virginidad, una que comprendió, había sido propiedad de su tía como su cuerpo... el que se había convertido desde ese día en su instrumento de trabajo y de paso la entrada de dinero más fácil y efectiva para Pepa.

El tipo era un gordo de unos treinta y cinco años, con dientes amarillentos, tan velludo que parecía tener pegada una alfombra a su pecho, las uñas mordisqueadas y llenas de tierra, el cabello desgreñado y el olor a marihuana que desprendía, el confería el peor aspecto posible y el haber aguantado sus grasientas y bruscas manos sobre su cuerpo había sido tormentoso, horrible, inimaginable, no había sido gratificante, no había sentido nada, solo vergüenza y dolor.


-Y bueno así fue, parece que el tipo le dio muy buenas referencias a mi tía y ella decidió que era una buena forma de conseguir dinero, me llevó a una casa después según ella haría más dinero si los salía a buscar a las calles y bueno, no había otra opción, le debía dinero y tenía que pagárselo.

-¿Alguna vez buscaste otro trabajo?

- Muchas veces, pero nadie quiere contratar a una prostituta sin experiencia que no sea otra que no tenga que ver con sexo, es como una marca y parece que todo mundo la percibe

- ¿Si tuvieras la oportunidad de un trabajo...?

- No lo pensaría dos veces, correría hacia esa pequeña oportunidad, no me importaría tener que limpiar en una casa día tras día con tal de dejar esto.

Y así pasaron la noche charlando de la vida de Lali, exprimiendo cada pedacito de información, pasadas las cuatro de la mañana Bautista se sentía enfermo, asqueado por todo lo que le había contado Lali, él se quejaba de que su vida era difícil pero no se paraba a mirar la de los demás y la de Lali verdaderamente era triste. Entró a su casa poco más de las cinco de la mañana, subió las escaleras tratando de no hacer ruido pero alguien lo esperaba en el sillón de su habitación...

-No son horas de llegar

-¿Qué haces en mi habitación Juan Pedro?-le cuestiono quitándose el abrigo y dejándolo sobre una silla

- Esperando a que llegaras

-Bien ya llegue, ya te puedes ir

El hombre que estaba sentado se levantó con parsimonia, el casi metro noventa se levantaba imponente sobre los escasos 1,70 de Bautista, Su hermano siempre lograba intimidarlo cuando se ponía de pie de esa manera, tan erguido que parecía una barra de metal...

-¿Dónde estuviste?

Bautista puso los ojos en blanco-Por ahí.

Peter frunció el ceño-Mi mamá estaba preocupada

-Lo siento

-No lo sientes Bautista, ya es hora de que crezcas, tienes veinticinco años, ya no eres un niño, sé responsable

Bautista apretó los dientes-Responsable como tu... ¿verdad?

- No me refiero a eso…-le respondió Pedro duramente

Bautista enarco una ceja- ¿ah no? Bueno me equivoque-sonrió-Quiero dormir

-No te estás comportando a la altura muchachito, que dirá la prensa si te llegan a agarrar en malas compañías o haciendo algo indebido

-No tienes la moral para decirme eso... Vamos Juan Pedro la prensa no deja de hablar de tus tórridas aventuras con modelos que cambias cada mes a veces antes y me pides a mi que no deje que hablen... ¿sabes una cosa?, necesitas una esposa, una que te aguante, ahora por favor me puedes dejar, quiero dormir.

Juan Pedro apretó las manos conteniendo la furia de tirar lejos a su hermano, le dirigió una mirada fría y salió de su habitación dando un portazo sin importar a quien pudiese despertar. Bautista se vanaglorió en la soledad, eran pocas las veces en que le ganaba a Juan Pedro y sacarlo de sus casillas era una victoria asegurada desde el principio.

Juan Pedro llegó a su habitación y se sentó en el borde de la cama, tenía ganas de golpear algo, golpearlo hasta sacara toda su frustración, Bautista sabía donde dar el golpe, y la situación de ser el Don Juan lo estaba cansando, el tipo rico que jugaba con mujeres y no se decidía por ninguna, agarró el marco de plata que había en su mesita de noche, una foto de Bautista, Lola, su hermana menor y él, los tres abrazados y sonrientes en el matrimonio de uno de sus tíos, si tan solo fueran así siempre, pero no, estaban llenos de problemas, Lola era la menor, una chica voluntariosa y caprichosa, Bautista el burlón y al que no le importaba nada y Juan Pedro el mayor de los tres, el frío y alejado, sus hermanos a veces lo llamaban el témpano de hielo... La realidad no distaba mucho de ello.

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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:13 am

CAPITULO 1

UNA SEMANA DESPUES...

Lali se sentó en el pequeño sofá de mimbre que había en su habitación, se quitó el abrigo de piel imitada y los zapatos de tacón puntilla mientras suspiraba, se despojó también de la peluca fucsia y la acomodó junto a las otras, el uso de ellas era simplemente para verse diferente siempre, muy pocas veces salía a "trabajar" con su melena rojiza al natural. Levantándose perezosa se acercó al baño apenas dividido de la habitación por una cortina raída por el tiempo ya que la puerta era un servicio extra de la pensión, las mariposas borrosas y las flores marchitas... marchita como estaba ella, deslizó la cortina a un lado, se bajo las medias de malla y las bragas se sentó en el retrete a orinar, cuando hubo acabado se levantó y se subió las bragas pero las medias las dejó deslizarse hasta los tobillos, acto seguido se las quitó, se miró en el espejo mientras se soltaba la maraña de rizos rojos que le llegaban a la cintura, tomó un tarrito que había en un estante sobre el espejo, con aquel liquido mojó un pañuelo que tenía colgado de la llave del lavamanos y se quitó el maquillaje, cuando hubo terminado lavó el pañuelo y lo volvió a colgar de la manija, y se quedó allí unos minutos, mirándose al espejo, viendo el reflejo de si misma, y no veía más que miseria, desolación, tristeza...una lagrima recorrió su mejilla, una lagrima inexpresiva, sin llantos ni lamentaciones, solo una... Nunca había llorado amargamente, no había gritado ni maldecido entre lagrimas, nunca... llorar desahogándose para ella era desconocido, tiernas lagrimas habían surcado sus mejillas pero no más, no había expresión alguna, sus labios no se separaban para gemir, ni por placer ni por dolor, no había llanto como en las novelas, sólo lágrimas silenciosas que se escapaban de sus ojos cafés, se limpió la mejilla húmeda con el dorso de la mano y se sonrió frente al espejo, aunque fuese también una sonrisa vacía, no quería perder el habito de reír, no quería olvidar lo que era una sonrisa, una tierna y sincera. Salió del baño y fue hasta el rinconcito donde el dueño de la pensión, el Señor Pascual, muy amablemente le había instalado una cocinita de un puesto, que le servía apenas para calentar el café de la mañana, la mañana...miró la mesita de noche donde tenía un destartalado reloj que después de cuatro años de incontables golpes aún daba la hora perfectamente, las 5:30 AM, bien había llegado a casa más tarde que los días de laborioso trabajo, aquel hombre... Bautista, no sabía lo feliz que ella se sentía, que por las ultima semana un hombre hubiese querido pasar las noches con ella hablando, por primera vez se había salido de la rutina, bueno no del todo porque igualmente tenía que trabajar, porque por mucho que Bautista le pagase no alcanzaba, esa noche habían hablado hasta las tres de la mañana y luego de eso se había ido a recibir dos clientes. Aquel desconocido que ya no lo era tanto le había dado un respiro en su ahogada existencia y se lo agradecía enormemente. Puso una ollita llena de agua sobre el fogón encendido mientras se cambiaba la ropa, se desnudó en medio del pequeño lugar, levantó la ropa y la metió en un cesto que tenía al lado del sillón de mimbre, abrió el armario incrustado en la pared y sacó un camisón que le llegaba a las rodillas, estaba un poco raído en las costuras pero aun servía, igual era para dormir, también sacó un chal de lana azul que paso sobre sus hombros para despejar el frío mientras se calentaba el agua, aprovechó entonces para abrir un tarrito que tenía en el armario y guardar allí el dinero que le había dado Bautista, pero antes sacó la mitad y la metió en un sobre, volvió a dejar el tarrito perfectamente escondido entre su ropa, cuando volvió a la estufa el agua ya estaba hirviendo, agregó el café y revolvió hasta que el delicioso aroma a café recién hecho impregnó la habitación, apagó el fogón y sirvió en un pocillo el café humeante, dejó la taza en la mesita de noche y se dirigió a la puerta, se quitó el chal y se metió en las cobijas con la taza entre las manos, se la llevó a los labios deleitándose con el caliente sabor en medio de la mañana fría, cuando hubo terminado se tapó con las cobijas hasta las orejas y espero a que el conciliador y relajante sueño la atrapará entre sus manos.

7:13 AM...

Pájaros volaban en medio de un amplio bosque, revoloteando sobre la copa de los frondosos árboles repletos de frutas maduras, de flores vivas y hermosas que se ondeaban con la brisa y luego... un golpe, dos tres, furiosos estruendos hacían a los pájaros dispersarse asustados a todas partes, el piso temblaba y las frutas caían, estrellándose contra el suelo, algunas magulladas otras estallaban regando todo su contenido, un golpe más fuerte siguió y luego otro y otro y entre cada uno escuchaba su nombre distante... ¡¡Lali, Lali, Mariana!!

Lali se despertó asustada, alguien golpeaba la puerta insistentemente, se levantó rápido y se subió al sillón mientras miraba por la rendija quien era, su corazón se aceleró al ver a aquel hombre allí parado, pero no había otra opción tenía que abrirle antes de que hiciera un escándalo peor, destrabó la puerta corriendo el sillón a su lugar, descolgó la cadena y quitó el seguro, abrió la puerta y allí estaba él... imponente, temible, con la ferocidad bailando en sus ojos y la sonrisa lasciva curvando sus labios...

-Hola Lalita

Nazareno era el hijo del amante de su tía, igual de corrompido y malévolo que su padre. Nazareno era un tramposo y manipulador, la manipulaba a ella, lamentablemente su tía había dejado deudas a rebozar y por haber estado casada pues bueno aquellas deudas también las cargaba su amante también fallecido, entonces eso dejaba a Nazareno con todas las deudas y como el había dicho, Lali al ser la única familiar cercana a Pepa pues también tenía su parte en el pago de aquellas deudas, y por eso estaba allí esa mañana...

-¿Tienes el dinero?

-No todo, me falta un poco

Nazareno dejó su sonrisa de lado, entró a la habitación y cerró la puerta con seguro...

-¿Por qué no está completo?

-Será porque no he tenido el suficiente trabajo

Nazareno arqueó las cejas-No haz tenido suficiente...-largo una risa sarcástica-Déjame reír, te he visto Lali, hay noches en que no descansas, los hombres hacen fila por ti muñeca.

Lali sintió como la vena de su cuello comenzaba a hincharse del odio que sentía por ese hombre-No me digas muñeca.

-Ah no te gusta que te diga muñeca... lo siento muñeca-hizo énfasis en aquella palabra- Te digo como se me de la gana, ahora entrégame el dinero.

Lali apretó la mandíbula reprimiendo las ganas de responderle y se dirigió al armario, sacó el sobre y se lo entregó, él lo abrió y lo contó, luego levantó la mirada y la clavo sobre ella...

-¿Qué sucede?

-Falta más de "un poco"-le dijo mostrándole el dinero

-Es todo lo que tengo

-Quiero que pagues completo niñita

-No tengo dinero, no tengo nada más

-Bien, entonces págame como tú lo sabes hacer

Mariana se abrazo a si misma-Estás loco, no lo voy a hacer

-¡¡¡OH si que lo harás, lo quiero todo niñita, ahora!!!

Nazareno la jaló de las muñecas, Lali luchó pero era evidente su derrota, Nazareno era un hombre alto y fuerte, las manos gruesas aferraban sus muñecas como cadenas de acero, todo en él era temible, sus facciones, sus piernas, todo en él exudaba temor, era un cabeza dura completamente, Lali gimió de dolor cuando la apretó contra su torso musculoso, podía ser un hombre guapo, pero después de que se le conocía llegaba a ser detestable y su forma de ser le quitaba todo encanto, Mariana le dio una patada en la entrepierna de forma que ganó un poco de terreno, lo rebasó yendo hacia la puerta pero el dolor le acero el pecho cuando él la tomó del pelo y la jaló nuevamente a sus brazos, la empujó contra la cómoda alta lastimándole el vientre contra la manija del cajón, se le acercó a la oreja sin soltarle el cabello enredado...

-No juegues conmigo puta barata

Lali quería llorar, quería gritar pero no podía, tenía la garganta cerrada y comprendió lo inevitable, iba a suceder, Nazareno la tomaría allí sin importarle nada, así que no había otra cosa más que hacer que resignarse, algo que había aprendido muy bien desde muy pequeña, apretó los puños contra la madera mientras sentía como el miembro tieso de Nazareno se frotaba entre sus pliegues, pero unos segundos después se retiró, Lali giró el rostro conmovida, ¿Se habría arrepentido? Talvez dentro de él si había un ápice de compasión, pero cuando vio que el sacaba un condón de sus vaqueros y lo desenrollaba a lo largo de aquella tripa, volvió a sentir el mismo asco por aquel tipo...

-Prefiero no correr riesgos, nada raro que tengas quien sabe que enfermedad, maldita vagabunda

La volvió a empujar a la cómoda y esta vez entró en ella de un solo golpe haciéndola soltar lagrimas contenidas, pero cómo había hecho antes solo las dejo salir, no grito de dolor, ni gimió cuando sentía las paredes de su vagina estirarse brutalmente, solo se quedo allí, alimentando su ira y dejando que las lagrimas empaparan la madera sobre la cual Nazareno la follaba como lo que era... una vil prostituta.


Mabel era una mujer inteligente, demasiado a decir verdad, solo que enfocaba aquella inteligencia para ser siempre la mejor o para hacerle daño a los que consideraba menos que ella, era hermosa, a sus 49 años aun era aquella flor elegante y estirada, ni una sola arruga marcaba su rostro. A la tierna edad de 17 años había tenido a su primer hijo, Juan Pedro, y antes de que él naciera ella y León se habían casado y al contrario de todo lo que la gente pensaba se habían casado por amor, un amor que aun perduraba después de 32 años, con tres hijos eran considerados la familia perfecta, para ella lo era así tuviese que pasar por encima de miles para que esto fuese cierto.
-¿Qué averiguaste Juan Pedro?-le pregunto apenas lo vio entrar por la puerta

-Nada

-Creo que me estas ocultando algo ¿A dónde va Bautista todas las noches?

-No lo sé y creo que a ti no te debería importar.

Mabel al escuchar a su hijo se alarmo-Ustedes son mis hijos, por supuesto que me importa

-Y Bautista tiene 25 años, ya no es un niño, es adulto y sabe muy bien lo que hace.-le respondió severamente Juan Pedro

-¿Y si está en malos pasos?

-Si lo esta, pues es responsabilidad de él mamá

-No acepto aquello Juan Pedro, no quiero que mis hijos sean el blanco de habladurías de la sociedad.

Pedro se acerco a su madre que estaba de espalda hacia la ventana que daba a un enorme jardín…

-Mamá por una vez ponte a pensar en otra cosa que no sea la sociedad ¿si?... ¿Dónde está mi papá?

-Se fue a la empresa temprano, tenía que firmar unos contratos, te dejó dicho que necesitaba tu firma para unos permisos.

-Bien... OH también te quería avisar que hoy vuelvo a mi casa

Mabel volteo rápidamente-¿Tan pronto?

-Si, Julia me llamó esta mañana a avisarme que ya habían terminado las remodelaciones, así que ya puedo volver a mi casa

-¿Y ahora cómo voy a saber en que está metido Bautista?

-Por Dios mamá olvídalo, ya le pregunté yo no me ha dicho nada, no hay nada que pueda hacer-Peter le dio un beso en la frente-Los invitaré a cenar en estos días, cuídate-se fue.

Mabel se acerco hasta la chimenea donde había una cantidad de fotografías y tomo una donde salía su hijo-No puedo dejar que Bautista eche su vida a perder, no, no lo permitiré.

Y con aquellas palabras juró por encima de su cadáver averiguar a toda costa lo que escondía su hijo menor.

Nazareno se alejó de ella despacio, saliendo tortuosamente de ella, arrojó el condón en el suelo y se abrochó los vaqueros, Lali se quedó quieta aferrada a la cómoda mientras la ira seguía creciendo poco a poco, aferrándose lentamente a cada poro de su cuerpo, carcomiendo cada pieza de control, deseaba arrojarlo al suelo, tomar el cortaplumas que estaba a escasos centímetros de su puño derecho y enterrarlo en su entrepierna una y otra vez hasta saciar su sed de venganza por la humillación, las lagrimas derramadas quemaban su piel como aceros hirvientes...

-No me gusta que llores mientras te cojo.

Lali se giró con furia en los ojos-¡¡¡Pues entonces coge a tu abuela para que no chille!!!

Un segundo antes de terminar aquella frase Lali estaba tocándose la mejilla por la cachetada que le había dado Nazareno...
-No te atrevas a insultarme mocosa, no tienes el derecho, en cambio tu... tu si que eres una zorra igual que tu tía, que engatusó a mi papá y le exprimió todo el dinero mientras quien sabe con cuantos imbeciles se acostaba.

Lali sonrió burlona-Te recuerdo que tu papá era uno de esos imbeciles

Nazareno volvió a chillar de ira y levantó la mano de nuevo pero esta vez Lali actuó rápido, tomó el cortaplumas de la cómoda y lo sostuvo frente a Nazareno...

-No te atrevas porque te juro que me importaría poco estar en la cárcel con tal de dejarte como coladera

Nazareno vio la decisión en sus ojos, levantó las dos manos en señal de rendición y dio dos pasos atrás, no sin antes agregar...

-La próxima semana espero recoger el dinero completo o follare de nuevo ese cuerpecito y si esta vez te pareció malo, créeme que será peor... y para que veas que no soy tan malo, ve esta noche al bar, talvez con alguno de tus shows te lleves dinero extra, esta noches es de subasta y estoy seguro de que si vas algún viejo de los que te gustan te compra-se fue.

Lali respiró profundamente ante aquellas palabras, no iba a permitir que él la tocará nuevamente, el solo imaginar sus manos nuevamente sobre su cuerpo, su tripa atravesándola, el asco la invadió, la vergüenza y la humillación la hicieron soltar un gemido ahogado, dejó caer el cortaplumas y se apresuró a cerrar la puerta, pasó la cadena nuevamente y corrió el sillón, cuando estuvo segura de que no entraría nadie, corrió al baño y se metió en la ducha, no se quitó el camisón sólo se quedo allí debajo del chorro de agua hirviendo, dejando que ella aliviara el dolor que la cruzaba por todo su interior, cuando se hubo sentido un poco mejor salió de la ducha y se pasó por los hombros una toalla de color rosa. Cuando salió se encontró con el condón en el suelo y el cortaplumas a corta distancia, volvió al baño, tomó un trozo de papel higiénico y levantó el condón teniendo cuidado de no tocarlo, lo arrojó al cesto de basura, volvió a dejar el cortaplumas sobre la cómoda y se empezó a secar el cabello, cuando el llamado de la puerta la interrumpió, volvió a mirar por la rendijita y suspiró al ver que era Yanet...

-Hola…-la saludo al abrir la puerta

Yanet le dio un pequeño beso en la mejilla-Hola bonita, vi salir a Nazareno hace un buen rato ¿Qué quería?

-Venía por el dinero, discúlpame estas fachas, déjame me cambio

Yanet observó el camisón mojado de Lali y su mejilla enrojecida, optó por no preguntar, ya se imaginaba lo que ese bastardo había hecho, así que prefirió guardar silencio mientras Lali se cambiaba...

-Listo ¿cómo estas?-le pregunto sentándose a su lado

-Bien, oye Lalu es que bueno escuché un chismecito por ahí

-¿Ah si?-Mariana la miro con un poquito de interés

Yanet se acomodo el cabello-Sí, y venía a que me lo confirmaras o bueno me lo negaras

-Dímelo

-¿Cómo es eso de que un tipo muy elegante y al parecer con mucho dinero te trajo hace unas noches? No me lo digas, te levantaste un cliente con plata que se encapricho contigo

Lali por primera vez dejo escapar una pequeña risa amarga- Claro que no, es un periodista, está haciendo una crónica sobre prostitutas y me pidió ayuda, hemos estado charlando y bueno se ofreció a traerme.
-¡Woo!... ¿y no te gusta?-Yanet la miraba con mucho interés de saber todo los pormenores

-Es guapo pero... no, no me gusta

Yanet se cruzó de brazos-Bueno... ¿A qué horas sales a trabajar hoy?

-A las siete de la tarde, tengo que recoger el suficiente dinero para tenerle listo a Nazareno la semana que viene

-No tienes porque seguirle dando dinero a ese bastardo Lali-la voz de Yanet sonó entre preocupada y molesta

Lali agacho la cabeza-Si no lo hago vendrá y me sacará de aquí, venderá mis cosas y me dejará sin nada

-Tu no tienes que pagar las deudas de tu tía pero bueno... si necesitas dinero avísame-le acarició un brazo-Te puedo prestar, me ha ido muy bien y al contrario que a ti lo que gano de acostarme con esos viejos todo es para mí.

Lali sonrió-Gracias Yanny, eres la mejor amiga que puedo tener.

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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:13 am

CAPITULO 2

Yanet le sonrío dulcemente y se acerco a darle un cariñoso abrazo, un abrazo que Mariana necesitaba con urgencia pero en ese instante el sonido del teléfono de la pensión retumbó en todos los rincones, según el Señor Pascual cualquiera que estuviera cerca contestaría, efectivamente alguien contesto y unos pocos segundos después un grito ensordecedor y al parecer más fuerte que el sonido del timbre retumbo en los oídos de los inquilinos...

-¡¡Lali teléfono para ti!!

Lali bajó corriendo las escaleras y llegó por fin al pasillo donde estaba el teléfono, una chica bajita de cabello negro y un poquito regordeta sostenía el teléfono mientras examinaba sus uñas pintadas de color verde...

-¿Dijo quién era?-le pregunto a la chica pero esta negó con la cabeza.

Mariana espero que la muchacha desapareciera de su vista para colocarse el aparato junto a su oreja.

-Lali, Hola, hablas con Bautista

-Ah… Hola-se apoyo contra la pared.

-¿Cómo amaneciste?

-Bien... sí bien

-Que bueno, mira tengo un tiempo hoy en el día que talvez pueda servir para que charlemos otro poco, ¿Qué te parece a eso de las tres de la tarde?

Lali frunció sus labios-Sí, está bien pero...

-No te preocupes, pagaré el tiempo, no hay problema.

Lali se sonrojo-OK, ¿En donde nos encontramos?

-En el parque central, ¿esta bien?

-Bien, estaré allí puntual

-Mira que te espero, adiós Lali

-Adiós-Mariana colgó el aparato y todavía apoyada contra la pared dejo escapar un pesado suspiro

Se pasó la mano por el cabello, peinándolo un poco, algo bullía en su interior como si algo estuviese por pasar, como si ese algo estuviese muy cerca... demasiado cerca.

El hermoso Audi que estaba estacionado en la cuadra de enfrente de la pensión, seguía ahí quieto, no había forma de que se viera algo desde afuera ya que los cristales oscuros lo impedían completamente, y mientras los transeúntes se preguntaban que hacia alguien con aquel coche en ese barrio las personas que estaban adentro se preguntaban otras cosas...

-¿Estás seguro que es aquí?

-Sí, aquí vive, la ha traído varias veces a este lugar…-le respondió Juan Pedro sin quitar la vista de la pensión.

-¿Hiciste seguir a Bautista?-le pregunto su acompañante

-Tuve que hacerlo, esta mañana cuando fui a la oficina Osvaldo me estaba esperando con el informe

-¿Le pediste al chofer de tu mamá que siguiera a Bautista?-repitió la pregunta mas sorprendido.

-Si…-respondió escuetamente Pedro

-De veras que no entiendo Peter, vamos nosotros también fuimos jóvenes y una que otra vez buscamos compañía

-Tú lo haz dicho Martín, una que otra vez, Bautista se la ha pasado con prostitutas desde que llego de España.

Martín se despeino su cabello-Bueno... punto a tu favor, eso ya es otro nivel

-¿Tu crees que se haya enamorado?-le pregunto Pedro mirando un poco preocupado a su amigo

-Puede ser posible

Peter se mordió los labios desesperado por el lío se que se armaría si así fuera-No, claro que no puede ser posible, mi hermano no se puede estar enredando con una vagabunda

-¿Y sabes quien es ella?

-No lo sé, me decidí a que Osvaldo lo siguiera hace algunos días, pero no tengo que ser adivino para saber que debe ser la misma de todas las noches, además las fotos tomadas con el celular no sirven para un carajo, solo veo la cara de mi hermano y una mujer de cabello castaño corto, esa es la única prueba

-Bien entonces paremos a todas las prostitutas de cabello castaño corto y obliguémoslas a que no se acerquen al pequeño Bautista.

-Odio tu sarcasmo.-le confesó Pedro mirándolo de reojo.

-Y yo odio que te estés estresando por algo que sabes que no puedes cambiar

Peter lo amenazo con un dedo-Te equivocas Martín y lo sabes muy bien, me propuse alejar a esa mujer de mi hermano y eso es lo que sucederá tarde o temprano y te aseguro que será temprano.

El esculpido y guapo hombre le dio la orden al chofer que se pusiera en marcha mientras se acomodaba nuevamente los lentes oscuros sobre los ojos, tenía que tener un buen plan para empezar la guerra y obviamente ganarla, no iba a permitir que una simple callejera le destruyera la vida a su hermano y de paso acabara con el honor familiar.

Por su parte Martín negó con su cabeza, en los 20 años que conocía a Peter sabía muy bien que era un hombre de armas tomar, malcriado, muy malcriado, estaba acostumbrado a hacer su voluntad por encima de cualquiera y lo peor es que el condenado lo lograba, y era por eso que era como era, y ya no era un chiquillo de 25 años, ya era un hombre maduro de 32 años, bien puestos a decir verdad, cada año le había dado su memorable don con las finanzas, aquel hombre podía manejar los números tan bien como manejaba a las mujeres, manipulaba y a ellas les encantaba, todas aquella damitas de sociedad se convertían en una manada de "groupies" cuando veían a Peter.

Y EN OTRO LADO...

-Obviamente no le voy a preguntar mamá

Mabel dejo a mitad de camino su vaso-¿Por qué no Lola?

-Pues porque no... ¿Es que esperas que vaya a su habitación y le diga "Ey hermanito que es lo que haces todas las noches cuando regresas tarde, bueno mas bien temprano considerando que la mayoría de veces llegas al otro día"?, Por Dios mamá, es obvio, Bautista tiene una novia solo que no la ha querido traer y bueno no querrás que te explique exactamente porque no viene a dormir.

-Por Dios Lola, no me hables así-dijo horrorizada

Lola suspiró-Estoy tratando de ser consecuente con las cosas mamá, por favor entiendo que te metas en mi vida aunque me moleste pero por favor mamá meterte en la vida de Bautista es tan... tan ridículo como meterte en la de Peter

-Sabes muy bien que aun me sigo metiendo en la vida de Peter

-¡Exacto! Y es por eso que te digo que me parece ridículo.

-A mi no me parece ridículo el querer saber que están haciendo mis hijos, y más cuando está en juego lo que puedan hablar o decir los demás de nosotros.

Lola dejó el vaso sobre la mesa, su mamá sabia muy bien cuando encender el botón de alerta, si algo le preocupaba a Lola era que hablasen algo de ella o su familia, y no es que no le gustara la atención, al contrario adoraba ser el centro de atención obviamente por el tono de su mamá las razones por las cuales serían el centro de atención no eran nada buenas...

-¿A que te refieres?

Mabel interiormente sonrío-Me refiero a que tu hermano esta acudiendo a compañía poco convenientes

-¿Por que no vas al grano?-le exigió la pequeña

-Primero prométeme que me ayudaras

-Primero cuéntame

-Promételo

-Cuéntame

-Promételo o cancelamos tu fiesta de 15

Lola rechinó sus dientes, faltaban solo 15 días para su maravillosa fiesta de disfraces en honor a sus 15 años, y aunque sus padres habían gastado una millonada, estaba segura que su mamá era capaz de cancelar todo así eso le costara el doble de lo invertido...

-Bien, prometo ayudarte, en lo que este a mi alcance

-Bien-Mabel se levantó majestuosamente de la mesa y le entregó una chaqueta de paño.

-Aja... ¿y esto es?-pregunto sin comprender.

-Es la chaqueta de tu hermano querida, si te fijaras un poco pondrías tu bella naricita en la tela

Lola olio la chaqueta-Es perfume... de mujer

-Aja

-Bien no se porque te escandalizas, o es que querías que oliera a otra cosa

-Claro que no querida, me refiero a que tu hermano si estuvo con una mujer o del contrario no tendría ese olor impregnado en la chaqueta, además te recuerdo que mi nariz es demasiado fina y reconozco un buen perfume a metros por lo que te digo, ese olorcillo que desprende esa chaqueta no es nada fino Lola, es un simple menjurje de agua y colonia que algunos se atreven a llamar perfume

-OK te admiro, como tengo que decirte ahora ¿"naricitas"?-Lola largo una pequeña risita que molesto a su madre

-No me causa gracia, pero bueno-la mujer suspiro-Esa es solo una prueba de mi teoría

-Te escucho

Mabel sacó una bolsita transparente y la dejo sobre la mesa frente a Lola-¿Qué opinas?

-¿Un cabello?-Lola se confundía más al ver las pruebas que le mostraba su madre.

-Si un cabello-levantó la bolsa-Rubio, largo y de nylon

-¿Nylon?, O sea que no es un cabello

-Es el pelo de una peluca-Mabel abrió el sobre y sostuvo el pelito entre sus dedos-Cualquiera que pueda ser la persona dueña de este pelo puede poner nuestra reputación de cabeza

-Esa es la parte que me interesa, ¿porque dices que cualquier persona?

Mabel volvió a guardar el pelito dentro de la bolsa-Bueno este pelo puede pertenecer a un travesti, a una mujer calva que use peluca, a tu hermano que talvez haya desarrollado la impertinente gracia de disfrazarse y por ultimo una prostituta

-No se te paso por la cabeza que pueda ser de una mujer decente que simplemente le gusten las pelucas

-Si pero la descarte al pensar que una mujer decente no pasaría las noches enteras y casi todas con un hombre

-Bueno no sé que decir

-¿Por que apuestas?-le pregunto de repente Mabel a su hija.

-¿Qué?

La mujer sonrío-Si, ¿a quién le apuestas?, al travesti, a la calva, a tu hermano transexual o a la vagabunda

Lola frunció el ceño-No lo sé pero me atrevo a decir que... bueno creo que una prostituta

-Exacto, nos vamos entendiendo Lolita

-Igual sigues atormentándote con ello, muchos hombres pagan por mujeres de esas, es un buen rato y ya.

-Y el rato se ha convertido en noche tras noche, no sabemos que enfermedades pueda tener esa mujer o que intenciones tenga. Pero bueno no estamos seguras y el punto es descartar a nuestros sospechosos, por eso necesito tu ayuda hija, ya que no quieres preguntarle se me ocurrió la maravillosa idea de seguirlo.

-¿Tu... seguirlo?-le pregunto entre divertida y sorprendida la pequeña

-No yo no... Tu Lolita
-¡¡Yo!!-exclamo Lola señalándose-Ahora si te chiflaste, solo tengo 14 años mamá por Dios

-Por eso mismo hija, eres pequeña, fácilmente puedes esconderte detrás de un auto, un árbol... incluso en un armario si es necesario

-A veces me asustas mamá

-¿Debo tomarlo como un halago?

-Para nada, y sabes que... me tengo que ir mamá, o sino llegaré tarde a estudiar

-Prometiste que me ibas a ayudar Lola-le advirtió Mabel antes de que Lola desapareciera de su vista.

-Si pero te aseguro que pensare en algo y será mucho mejor y menos bajo que seguir a Bautista

-Esta bien, confío en tu ingenio Lola

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:14 am

CAPITULO 3

2:30 de la tarde...

-¿Estas diciéndome que mi mamá piensa seguir a Bautista porque piensa que es transexual?-le pregunto Peter sin comprender a los límites que llegaba su madre.

-Si bueno a parte de sus otras "teorías", por eso vine a tu oficina antes de ir a casa, mi mamá esta empeñada en descubrir el pequeño secreto de Bautista.

Peter se giró contra la ventana pensando en lo absurdo de las teorías de su mamá, bueno en las que parecían absurdas pero que decididamente había acertado con la de la prostituta, ¿Ahora como rayos le comunicaría a su madre que el "pequeño" Bautista tenía amoríos con una vagabunda? Lola se acercó a su hermano y le toco el brazo...

-¿Tú sabes algo?

-¿Yo?...-Peter sonó un poco sorprendido-No, ¿porque la pregunta?

-Odio cuando ustedes me tratan como una chiquilla, vamos Peter tengo 14 años pero no pienso como tal, me preocupa Bautista y aun más me preocupa mi mamá, se va a volver loca

Peter se giró y le acarició la cabeza-Bautista... Bautista se ve con una prostituta

Lola movió su rostro comprendiendo la gravedad del asunto-Entonces mi mamá le acertó a eso

-Si, pero estoy seguro y sé que tú también lo estarás en que mi mamá preferiría que Bautista fuera un travesti a que estuviera ligado a una mujer de esas

-No solo ella Peter, a mi me aterra la idea, se supone que esas mujeres solo son para tener sexo ¿que tal si se enamora?

Peter frunció el ceño-¿En que momento creciste niñita?

Lola le sonrió cuando de pronto la puerta se abrió y Bautista entró...

-Vaya, vaya, vaya, ¿reunión de hermanitos y no me avisaron?

-¡¡¡Bauti!!!-Lola se colgó del cuello de su hermano-Que bueno verte sabes, ¿hace cuanto que no nos veíamos? Dos... tres días y eso que vivimos en la misma casa

-Ya sabes pequeña Lola, soy un hombre muy ocupado-Bautista la sostuvo abrazada de la cintura

Peter estrecho la mano con su hermano-Y aun me pregunto en que, porque aquí en la oficina no te ocupas

-Soy un hombre de negocios hermanito, siempre estoy donde el deber me llama

Lola sonrió-¿No tienen como hambre?, porque no vamos a comer los tres

-Me parece bien

Bautista chasqueo su lengua molesto-Yo paso, tengo una cita en menos de media hora y no la puedo cancelar

Lola miro de reojo a Peter-Bueno ¿y porque no invitas a tu cita con nosotros?

-No me parece apropiado Lolita, y no creo que ella se sienta cómoda

-¡Ah! Ósea que es una "ella", pensé que era una cita de negocios-Lola intento hacerse la ofendida.

Bautista le acaricio tiernamente la cintura a su hermana-Y lo es Lolita, solo que tu no lo entiendes

-Bueno ya que es así entonces Lola y yo iremos a comer juntos-Pedro le sonrío a su hermana

-De verdad lamento no haberlos acompañado, pero podemos ir al cine o a cenar en estos días.

-Sí como quieras... sabes-Lola sacó un librito de su mochila-Toma, no te vendría mal ver mi álbum haber si así recuperas un poco el significado de lo que es una familia

-Bien... gracias Lola, ahora...-Bautista le dio un golpecito al libro-Ahora me tengo que ir.

Bautista se despidió de sus hermanos y desapareció por donde vino, Juan Pedro se quedo quieto en el lugar que estaba parado con sus manos dentro de su pantalón, Lola miro hacia el pasillo para verificar que su hermano ya no estaba cerca y al instante volteo indignada.

-¡¡¡Se iba a encontrar con ella!!! ¡¡¡Con esa tipa Peter!!!

-Eso veo-respondió escuetamente Juan Pedro.

-¡¡¡Nos cambió por ella Peter!!!-Lola estaba totalmente indignada

-Llama a mi mamá dile que no iras a casa hasta más tarde

-Ay hermanito si esperas que vayamos a almorzar, se me quitó el apetito yo...

-Vamos a seguirlo-le interrumpió Peter.

-¿Que?-pregunto Lola por si no había escuchado bien.

-Que vamos a aprovechar esta pequeña oportunidad hermanita, toma llama a mi mamá-Pedro le dio su celular-Y rápido antes de que perdamos a Bautista.

Lola hizo lo que Peter le pidió y acto seguido bajaron las escaleras hasta el sótano, donde Bautista se subió a su coche, rápidamente Lola y Peter hicieron lo mismo.

Esta vez Lali optó por llevar su cabello natural, sin pelucas ni nada, eso si lo sujeto en un moderno moño con mechas desordenada que la hacían ver innovadora, como no tenía mucha ropa para el día de donde escoger optó por unas botas negras hasta la rodilla, una falda color marrón y una blusa bastante escotada color negro, se paso un abrigo de imitación de piel de cocodrilo por los hombros, ajustando el cinturón a su pequeña cinturilla, tomó su bolso esta vez negro, metió sus papeles personales, un labial rojo, un paquete de pañitos húmedos y el cortaplumas, solo por si acaso, había que estar segura en todo sentido, agregó a su colección un espejito pequeño y una libreta con teléfonos que seguramente le interesaría mucho a Bautista, cuando estuvo lista salió de la pensión con rumbo al parque...

Mientras tanto Pedro intentaba no perder de vista a Bautista sin tener la necesidad de romper ningún ley de transito ni corre el riesgo de un accidente.

-¿A dónde rayos se dirige?-pregunto Lola sin reconocer el camino que realizaba su hermano.

-Talvez vaya a la casa donde vive esa mujer

Lola miro con el ceño fruncido a su hermano- ¿Y tú como lo sabes?

-Estuve aquí esta mañana-le respondió sin quitar la vista de la calle

-Bien, te ganas la medalla en espionaje

-Gracias Lola, ahora ayúdame, no sé hacia donde giró, se suponía que debía girar a la izquierda

-Giró a la derecha-le indicó

-Pero a la izquierda es la casa de la mujer

-Talvez no se van a ver en la casa de ella, talvez a un motel o ¿no?

Peter parecía molesto con la situación-Puede ser…
Siguieron el auto de Bautista por donde este los llevo, cuando de repente se paró en el estacionamiento de un parque, bajó la ventanilla y empezó a fumarse un cigarrillo...

-¿Lo seguimos para verlo fumarse un cigarrillo?

Peter puso los ojos en blanco y murmuro-Le he dicho miles de veces que deje esa porquería

Lola miro curiosa a su hermano-¿Por qué eres tan sobre protector?, Mira que con papá y mamá ya tenemos suficiente

-Bueno entonces tú también fuma y muérete de cáncer

-A veces me caes mal-le dijo cruzándose de brazos chinchuda.

-Tú también Lola, tú también.-ella era chinchuda, Juan Pedro lo era mucho mas.

Mariana miró su reloj por enésima vez, se le había hecho tarde... y nunca llegaba tarde, el tiempo tenía que ser su mejor aliado solo que ahora parecía tener una pequeña discusión con el, cruzó la calle y pudo ver el parqueadero del parque, allí estaba el auto de Bautista y él estaba dentro, totalmente avergonzada caminó hasta allí, y le dio un golpecito en la ventana del lado del copiloto, Bautista al verla le abrió la puerta y la hizo entrar...

-De verdad lamento haberte hecho esperar, de verdad soy muy puntual, se me hizo un poquito tarde y...

-Tranquila Lali son apenas las 3:10-le interrumpió tranquilamente.

-Por eso mismo... 10 minutos son 10 minutos, no volverá a suceder-Lali estaba totalmente mal por haberse retrasado.

Bautista sonrió-Está bien.

En el otro auto, Juan Pedro luchaba con no tirar a su hermanita del auto por lo caprichosa que se comportaba.

-¡¡¡OH por Dios Peter mira, mira!!!-Lola le pegaba pequeños golpes en el brazo.

Peter levantó la vista-Con que aquí tenemos... ¿le viste la cara?

-No, pero no tiene el cabello rubio…

-¿Y tú porque rayos sacas eso?-le pregunto Pedro sin comprender

-Porque mi mamá ha desarrollado un gusto por "CSI" y te juro que si el cabello que encontró en la chaqueta de Bautista no hubiese sido de nylon seguramente le hubiera prueba de ADN

-Bueno, tampoco es castaña, ¿será la misma?

-No sé-Lola se encogió de hombros sin saber la respuesta correcta

-Creo que si... en la foto se alcanzaba a ver una parte de la mujer-Pedro sacó su celular-Mírala

Lola miró el celular y el perfil de la mujer en el auto de Bautista-Es ella, su perfil es el mismo que la de la foto

-Bien Lola, tenemos a la presa

-Si, "cazador de cocodrilos"-el tono sonó entre irónica y divertida

-¿Cocodrilos?-Pedro también la miro divertido al oírla

Lola bufo-No ves que la tipa lleva un abrigo de piel de cocodrilo...-le señalo a la mujer-Muy mal, eso es de tan mal gusto por Dios, se le nota la poca clase que tiene no puedo creer que Bautista se haya fijado en ella

-Bueno ya lo tenemos ahora vámonos

-¿Que? ¿Y no vamos a hacer nada?

-No te preocupes Lola-Peter le sonrió-Yo me encargaré de todo

-Odio cuando sonríes de es amanera, me dan escalofríos

Peter le sonrió nuevamente de la misma forma y provocó que esta lo ignorara seguidamente encendió el auto y se fueron.

Volviendo al otro auto, Mariana cada día se soltaba más y más a la hora de hablar con Bautista, ya llevaban un rato hablando cuando recordó la libreta de teléfonos.

-Tengo algo que talvez le pueda servir

-Bien, pero primero me gustaría que me siguieras tratando de tú

Mariana sintió como sus mejillas se tornaban colorada-Lo ciento

-¿Tienes que pedir disculpas por todo?

Lali se encogió de hombros-Perdón

Bautista largo una carcajada-Veo que es algo natural, pero no te preocupes, acostúmbrate a tutearme OK... me dijiste que trajiste algo que me puede servir ¿que es?

Lali sacó la libreta-Son teléfonos de distintos prostíbulos y bares que proveen compañía femenina y también masculina

-¿También hay hombres?-le pregunto mientras ojeaba la libreta
-Claro, las mujeres también tienen sus necesidades, en la pensión en que yo vivo hay un chico que se llama Jorge, trabaja todas las noches en un bar donde baila, a eso de las doces subastan los bailarines y las mujeres se los llevan

-Vaya, esa es una buena información

-Te puedes quedar con la libreta, a mi no me sirve de nada, también hay teléfonos de agencias de modelos que solo son fachadas para el negocio de las acompañantes, yo estuve en una un tiempo

Bautista siguió ojeando la libreta-Hay números también de gente importante

Lali se quito un mechón de su cabello que le molestaba la vista-Si, ellos me llaman para que vaya a sus casas, a veces me llevan de viaje con ellos, esos negocios son bastante buenos pero son escasos

Bautista la miro un instante-Claro lo imagino, prefiero que te quedes con tu libreta, pero si me das unos minutos paso algunos teléfonos que me interesan a mi libreta ¿bien?

-Claro no hay problema

-Si quieres para que no te aburras mira esto-le dio el álbum de Lola-Es un álbum de recortes de mi hermana

-¿Cuantos años tiene ella?-le pregunto Lali cuando tomo el álbum

-Tiene 14, mi hermano tiene 32, es el mayor

-Así que eres el consentido del medio-le dijo con una dulce sonrisa

Bautista le devolvió la sonrisa-Si más o menos.

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:15 am

CAPITULO 4

Lali sonrió y abrió el álbum, lo primero que encontró fue una foto de una chica hermosa, tenía adornitos en las puntas de estrellitas y corazones, debajo de él en una caligrafía muy elegante estaba escrito el nombre "Lola Lanzani", siguió pasando las hojas y se encontró con la fotografía de un grupo de chicas, talvez eran las amiga de Lola, cuanto hubiera deseado tener en su infancia un grupito de amigas así, sonrió inconcientemente, Bautista lo notó...

-¿Estás bien?

Lali lo miro sin borrar su sonrisa-Si, es solo que me conmueve tu hermana, se le ve feliz y además tiene muchas amigas

Bautista guardó silencio y siguió en lo suyo mientras Lali seguía pasando las hojas, había varias cosas escritas, letras de canciones, chistes... por fin llego a una página donde un letrero enorme que decía "mi mami y mi daddy" y debajo una foto de un hombre un poco viejo, bueno no mucho pero si ya mayor, tenía cara de buena gente y la mujer a su lado era hermosa, sus finos rasgos, el cabello rubio-castaño que enmarcaba sus pómulos altos, los ojos claros, Bautista se parecía mucho a ella, se veían enamorados, no había duda, y lo sabía porque así se veían el señor Pascual y su esposa Galia...

-Te pareces mucho a tu mamá

Bautista levantó el rostro-La gente suele decir eso, Peter también se parece a mi mamá, en cambio Lola es la viva imagen de mi papá

-Si lo noté

Siguió hojeando riéndose de algunos pensamientos de la chica, se veía que era bastante ingeniosa, encontró varias fotos más de gente sonriente en fiestas y reuniones, luego llegó a una hoja decorada hermosamente con las palabras "mis hermanitos", no había fotos así que giro la hoja y se encontró con la sonrisa de Bautista, en la página de al lado decía todo sobre el, su edad, su cumpleaños, todo, giró la hoja y frunció el ceño al ver que no había ninguna foto en cambio si decía "A Peter no le gusta tomarse fotos", en cambio la hoja de al lado estaba repleta de escritos, no pudo evitarlo y empezó a leer...

-Peter Lanzani
-32 años
-Su color favorito... verde jade
-Le encantan las rubias
-Nunca ha traído una novia a casa (y bien por el jajaja)
-Le encanta el dinero
-Es un gruñón
-Se cree superpoderoso
-Es un As en los negocios, papá dice que no hay quien le gane
-Dudo mucho que Peter se case algún día
-Es noble y cariñoso conmigo
-A veces es un poco intimidante pero nada grave

-Bautista... ¿Por qué a tu hermano no le gustan las fotos?

Bautista la miró-Porque es un tonto engreído-largo una risilla-No mentira, no sé nunca le han gustado las fotos

Lali asintió con la cabeza y es que no tenía palabras para agregar, solo se quedó mirando las letras escritas para aquel hombre, una extraña emoción bullía en su interior, aquel hombre tan definido, había serenidad allí, y aquella descripción era muy buena, la chica hacia ver a un hombre buena gente y por la edad no es que fuera viejo pero ya tenia sus añitos, talvez ya tenia canitas y sus ojos escondido detrás de un par de lentes, o talvez era un hombre tan guapo que daba ganas de besarlo con tan solo leer aquello... ¿besar? ¿En que rayos había empezado a pensar? Aunque costara creer nunca había besado a un hombre y realmente costaba creerlo pero ella tenía reglas y una de ella era nada de besos en los labios, caricias todas las que quisieran, talvez alguna que otra vez dio un casto beso en la mejilla pero nada más, se imaginó besar a un hombre así, morderle y succionarle los labios como lo hacían en las películas, cerró los ojos tratando de alejar aquellos pensamientos pero tan pronto lo hizo las imágenes se formaron en sus mente, abrió los ojos de golpe y respiró con una extraña opresión en el pecho, una necesidad, ganas de que en algún momento de su vida, un hombre como Peter se fijará en ella, pero que se fijara de verdad, no en su cuerpo, ni en su rostro, se fijara en ella por lo que llevaba dentro, si tan solo fuera posible, pero ya la vida se había encargado de enseñarle que soñar no servia de nada porque por más esfuerzos jamás conseguía lo que quería... además ¿que hombre con la clase de Bautista y por supuesto de su hermano se fijaría en ella?, ella no tenía nada que ofrecer.

Ciertamente no era de cuerpo súper escultural, sus senos eran normales, su cintura era muy pequeña, incluso algunos clientes se quejaban por ello, sus caderas eran normales, ni pequeñas ni anchas pero a ella le parecían corrientes, no era rubia, a los hombres les gustaban las rubias, al hermano de Bautista le gustaban, tampoco es que fuera muy inteligente, no era tonta, pero no sabía de muchas cosas que escuchaba hablar a otras mujeres, no tenía nada para ofrecerle a un hombre y ella sabía muy bien que no todo era gratis solo había algo que sabia hacer y algunos la felicitaban por ello, cerró de golpe el álbum dejando aquellas palabras fuera de su vista, no quería recordar el porque no podía tener el amor de un hombre... ¿amor? En que momento había empezado a utilizar aquella palabra, se suponía que había enterrado esa palabra resignada a nunca usarla, los hombres amaban su cuerpo, su sexo... nunca la amaban a ella, a Mariana....

-¿En qué piensas tanto?

Lali levantó el rostro-¿Te casarías con una prostituta?

Bautista se quedó helado, sería que Lali había malinterpretado su amabilidad, si era así entonces era mejor sacarla de su error...

-Lali... eres una mujer muy hermosa pero la verdad es que tu no me atraes y...

Lali negó rotundamente con su rostro-Ey, ey espera, creo que malinterpretaste la pregunta, no, creo más bien que formule mal la pregunta, no estoy preguntando si te casarías conmigo, pregunte... mejor dicho ¿qué rayos pensaste?

Bautista se rasco la nuca un poquito nervioso-Bueno pensé que talvez había malinterpretado mi amabilidad y talvez pensaste que yo...

-Claro que no, ustedes los hombres tiene una pequeña deficiencia con esas cosas de pensar rápido, la pregunta es si... un hombre como tu, con tu clase, con tu educación, se llegaría a enamorar de una prostituta

-Bueno yo... no lo sé Lali

-¿Tu que crees?-le incentivo que respondiera

-No quiero ser cruel pero... no

Lali le sonrió sinceramente, dándole a entender que comprendían la situación, no dijo más, agacho la vista y siguió leyendo las cosas chistosas, Bautista se quedo observándola, la chica por un segundo pareció afligida pero lo que lo dejó desarmado fue su sonrisa, jamás había visto a una mujer sonreír de esa manera, todo su rostro se había iluminado con una gracia indefinible, Lali tenía un coraje que él ni siquiera podría alcanzar.

Juan Pedro caminaba de un lado a otro en su oficina, sostenía en una mano su celular mientras en la otra un informe sobre finanzas, pero lo que realmente lo estaba preocupando era la ansiada llamada de Lucio, de repente su celular empezó a sonar y lo contestó rápidamente...

-¿Hola?

-Señor ya tengo todo, se llama Mariana Herrera, una vecina dijo que la mujer efectivamente trabaja en las calles, sale en las noches y regresa en las mañanas y también dijo que hay días en que no va, así que seguramente se ira con sus clientes, no pude preguntar muchas cosas ya que la gente sospecharía pero averigüé en que lugar se "parquea"

-Perfecto Lucio, ven a recogerme para ir a ese lugar

-Si señor, en esa esquina según vi la otra noche, allí se paran varias mujeres, hay que preguntar por "flor ardiente", es ella

-Bien Lucio, agradezco tu ayuda, ya que Osvaldo estará ocupado, te esperaré aquí-colgó-Bien "flor ardiente" vas a saber que es no meterse con mi familia.

Lali entró en su habitación con poco tiempo, se había quedado bastante rato hablando con Bautista, habían exprimido cada tema disponible incluso hablaron de su familia, le contó como era Lola y Juan Pedro, le contó las excentricidades de su madre y la nobleza de su padre, eran como la familia perfecta, todos con vidas intachables, ella sintió envidia realmente, pero la alejó cuando hablaron sobre el futuro y lo que les gustaría, Bautista deseaba ser el mejor periodista del mundo, de lo desafortunado que era al ver que su hermano no apoyaría aquello y por eso lo guardaba en secreto, en fin, hablaron de tantas cosas que Lali apenas recordaba algunos detalles, sacó del armario, unos ligueros de malla negra, se puso unas bragas negras pequeñas y un corpiño de encaje negro, Sacó también del armario un vestido de varios tonos, le llegaba arriba de los muslos y el escote no era muy profundo, además tan pronto llegar al bar tendría que cambiarse, esa noche iría al bar de Nazareno y esperaría a que la subastaran y pudiera tomar bastante dinero, cuando estuvo vestida se puso unos zapatos a juego color fucsia de tacones de 13 centímetros, se quito todas sus manillas aniñadas de "Hello Kitty", y de pepitas de colores y las dejó en la mesita de noche, no había tiempo para arreglar su cabello así que sacó la primera peluca que había en el armario y se la puso, justamente era una negra que le llegaba un poco más abajo de los senos, agregó una pincita rozada, se maquillo y salió, solo para devolverse unos segundos después por haber olvidado el abrigo negro para el frío.

10:30 PM...

-Te pusiste muy bonita hoy-le elogio Yanet apenas la vio salir.

-¿Qué?-pregunto Lali ya que estaba distraída con sus zapatos.

-Que te pusiste muy bonita

-No creo, apenas tuve tiempo para vestirme, casi salgo desnuda, hoy voy al bar de Nazareno.

-Bueno lo de salir desnuda no sería problema-ambas largaron una risilla-Pero lo de ir al bar de Nazareno no me gusta, sabes que las subastas a veces no son tan buenas, allí no tienes el placer de escoger a tu cliente.

Lali hizo una mueca-Bueno que se puede hacer...-bostezó-Ya me voy se me va a hacer tarde

-¿Comiste?

-No, no tuve tiempo, solo me comí un emparedado.

Yanet le dio una pequeña palmada en el brazo-Por eso es que estas tan flaca, ¿recuerdas a ese señor bajito, gordito... Umm Mendiola

-Si claro que lo recuerdo

-Bueno el viejito contrato a Raquel la noche pasada y le dijo que habías estado muy bien pero que estabas muy flaca
Lali suspiró-Si no le gusta pues que no compre

-Eso le dije yo, pero me vino otra pregunta, no más bien una preocupación...-Lali espero que hablara-Lalu si estas un poco delgada

-No como bien eso es lo que pasa

-¿Te falta dinero?-le pregunto Yanet mientras se cruzaba de brazos.

-No me puedo dar el gusto de tener 3 comida diarias Yanny, si lo hago no tendría ahorros

-Ay Lalu, no seas exagerada.

-OK lo siento, bueno también es que no me da hambre

Yanet hizo un movimiento de mano para que hablara-¿Y...?

-Y nada más, simplemente no tengo apetito-le respondió Mariana un poco molesta

-Está bien, ¿ya vas al bar?

-Si

-OK-Yanet se metió la mano dentro del corpiño y se sacó un billete-Ve ya mismo o sino se te hace tarde y en el camino te compras algo de comer

Lali con un movimiento rechazo el dinero-No Yanny no puedo aceptar ese dinero

-Mariana Elizabeth Herrera o recibes el dinero o te espanto los clientes

-No juegues con eso-le retó molesta

-No estoy jugando bonita, o lo aceptas o me voy detrás de ti toda la noche, no me importa no trabajar con tal de echar al que te quiera comprar, pero comete algo

-Eres una manipuladora

Yanet sonrío-Gracias, ahora ve-le dio el dinero.

-Esta bien-Lali la abrazó-Gracias Yanny, no se que haría sin ti

Mientras Lali se perdía en la distancia camino al bar "El cielo" una limosina se paró en las esquina frente a Yanet...

-¡Woo! ¡Es mío!-grito emocionada Raquel.

Yanet la rebajo con la mirada-¡Ofrecida!

-Ja, mira quien habla

La pelinegra caminó hasta la limosina, con su metro setenta, era una mujer hermosa, de rasgos marcados, tenía un cuerpo de revista y sus modales eran de toda una princesita, el vidrio oscuro del conductor descendió dejando a la vista a un hombre mayor...

-Hola guapo ¿necesitas compañía?-Raquel se abrió la chaqueta dejando ver sus "encantos"

-Hem... ¿Es usted flor ardiente?-le pregunto Lucio intentando mantener la compostura

La sonrisa de Raquel fue reemplazada por una mueca-No, pero soy mejor que ella

-Lo siento señorita pero estoy buscando a Flor ardiente
Raquel se acomodo el abrigo-Pues no esta ella, entonces tendrá que escoger lo que hay

-Bueno gracias-Lucio empezó a subir la ventanilla.

-Ey, ey, ey, que es que se va a ir sin echar una miradla, mire créame esa Flor Ardiente solo tiene de ardiente el nombre, yo sé porque se lo digo

-Pero es que...

-¿Qué estas diciendo Raquel?-Yanet interrumpió a Lucio

Raquel miro de reojo a la castaña-Esfúmate camionera, este ya es mío

Yanet abrió la boca para pelear pero se giro mirando al señor-No le conviene llevarla señor, le gusta quedarse dormida.

-Eso no es cierto-se defendió Raquel

-Um, si que lo es

-Bueno, bueno ya señoritas, es usted "Flor ardiente"-Lucio miró a Yanet

-No pero le puedo decir donde esta

-Ah bueno-Lucio cerró la ventanilla-¿Escucho señor?

-Si Lucio, gracias, pídele las indicaciones, iremos a buscarla-le indico Juan Pedro desde la parte trasera de la limusina

-Si señor

Mientras tanto Lali ya había llegado al bar y después de un incomodo encuentro con Nazareno ahora estaba en un camerino terminando de vestirse, esta noche "los ángeles" Iban a ser subastados, así que se puso el ceñido vestido blanco que apenas tapaba lo que tenia que tapar, unos tacones también blancos completaban su atuendo, finalmente se puso el antifaz de lentejuelas brillantes y acomodo la peluca negra, saldría a show en pocos minutos y esperaría a que alguien empezara a pujar en la subasta, ojala el tipo pagará bastante y por lo menos fuera simpático.

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:15 am

CAPITULO 5

Hacía mucho que Juan Pedro no entraba a un lugar así, demasiadas luces, hombres de todas las clases sociales sentados en mesas alrededor de tres tarimas en las que se elevaban tubos de acero por los cuales chicas en topless bailaban un extraños movimientos, una chica rubia se le acerco y lo acompaño hasta una mesa y cuando se le iba a sentar en las piernas él la evitó, finalmente la estruendosa música cesó y un hombre ya mayor con un traje azul brillante, salió a la tarima reemplazando a las chicas desnudas que se iban tras bastidores...

-Caballeros, tengo el placer de presentarles a las mujeres más hermosas y candentes de todo el universo...

-¿Desea tomar algo señor?-le pregunto Lucio cerca de su oído

-No Lucio, mejor siéntate y dime cual es la chica

-Tan pronto la vea se lo diré señor-tomó asiento en la banca de al lado.

-Con ustedes y para ustedes... ¡LOS ANGELES!

Las luces se pusieron de color rojo mientras empezaba a sonar "Buttons" de las Pussycat Dolls, las luces empezaron a cambiar ahora a varios colores y el humo empezó a surgir del suelo de las tarimas mientras un desfile de 6 chicas salieron de todas partes, primero una con una pequeña faldita blanca y un top a juego salio de un lateras, otra salio detrás de los velas de la tarima envuelta en un escandaloso vestido también blanco, una tercera muy rubia salio de entre la niebla recostada en una especie de concha gigante, la cuarta salio de la nada mandando besos a todos y la quinta apareció de entre las mesas con un cachetero y un corpiño blanco y por último del techo descendió una pelinegra sentada en un columpio, con un vestidito que dejaba muy poco a la imaginación y tan blanco que brillaba a pesar de las luces, todas llevaban antifaces de lentejuelas.

Un tipo detrás de Juan Pedro suspiró y exclamó...

-Dios santo, los Ángeles nos han invadido

Juan Pedro bufó consternado y se giró para hablarle a Lucio...-Los ángeles no usan eso

Automáticamente volvió a mirar a la tarima y notó que la pelinegra se había bajado del columpio, el micro vestido tapaba apenas lo necesario por no decir que parecía mas bien un pijama muy pecaminoso, las medias de malla acariciaba sus muslos y cuando ella hizo un movimiento pudo ver como el liguero sostenía aquel par de redecillas, una liga azul celeste con blanco reposaba en su muslo derecho, siguió subiendo la mirada y se encontró con unos senos apretados contra la tela y que rebosaban las copas, y aquel cabello, tan negro como el ébano, caía por sus hombros acariciando sus pechos, un extraño escalofrío lo recorrió, y la sangre empezó a agolparse en su cabeza y no precisamente en la que tenia sobre los hombros...

-Es ella

-¿Que?, ¿cual?-pregunto reaccionando de golpe

Lucio señalo a una de las muchachas-La pelinegra, la del vestidito cortito

-Hay dos pelinegras Lucio, ¿cual es?

-La del cabello hasta los pechos

Juan Pedro centró su mirada de nuevo frente a la diosa de la que se había dejado cautivar, automáticamente el deseo se refreno y un sentimiento de rencor empezó a surgir desde sus adentros. Pero de repente ella estaba agarrada a un tubo mientras la multitud de tipos ofrecían billetes y otros más osados se atrevían a arrojarles tarjetas con números telefónicos... No se podía negar que la mujer tenía curvas perfectas, no era una escuálida ni tampoco una "playboy", sus caderas no eran voluminosas, eran bastante delicadas y aquellas piernas... ¡Maldita sea! Eran las piernas más deliciosas que nunca jamás había podido ver, nunca hasta ahora.

- Señor... ¿y ahora que hacemos?

-La encaramos

Y cuando estuvo dispuesto a levantarse, la voz del mismo tipo sonó por encima de sus cabezas...

-Démosle un fuerte aplauso a los ángeles, y ahora nuestra subasta de la noche... "FLOR ARDIENTE"

Los asistentes empezaron a gritar cuando la pelinegra se paro junto al anciano. Juan Pedro se acaricio las sienes... ¿Una subasta? Demonios, eso no iba a ser muy bueno.

Todas las demás "bailarinas" se fueron mandando besos y riendo coquetas mientras Lali sonreía perezosa al lado de Jonás.

Jonás le tomó la mano y la hizo girar-Este angelito será para el que este dispuesto a pagar lo inimaginable... por tenerla toda la noche... muchachos aprovechen, la oferta de hoy empieza con $50.000.

Un tipo se levantó y dijo "$60.000" y otro más gritó "$80.000"

-Bien señores, creen ustedes que este angelito tiene que irse por $80.000 con el caballero de la gabardina, ¿tu que piensas Flor ardiente?-le acercó el micrófono

Lali sonrío coqueta y suspiro-Mm…

Aquello no fue una palabra pero aquel sonidito en la mente de Juan Pedro hizo estragos, se levantó y exclamo...

-$130.000

Lali se quedó mirándolo, aquel hombre era el más hermoso, no a decir verdad no era hermoso, era completamente interesante, tenía los hombros cuadrados, su cabello estaba peinado hacia atrás y en su mandíbula se asomaba una barba que parecía ser de un día, una exclamación la sacó de sus pensamientos...

-¿Ha dicho $130.000?

-Si…

-Bien... $150.000 a la una...

-$170.000

Jonás abrió los ojos-$170.000 a una, 170...

-$200.000-se apresuro a ofrecer Juan Pedro

-$250.000

Peter se mordió la lengua pero igual volvió a ofrecer mas dinero-$300.000

-$350.000

-$500.000-estaba claro que no se la iban a poner fácil

-$550.000
-$1.000.000 y es mi última oferta-sentencio finalmente

Todo mundo se quedo en silencio, incluso Juan Pedro, demonios ¡UN MILLON DE PESOS!, no iba a pagar todo eso por hablar con una prostituta pero entonces...

-¡Vendida al caballero del millón de pesos!

Lali sonrió y Juan Pedro se acercó a la tarima, ella le tendió la mano y él no pudo hacer otra cosa que tomársela, cuando ella se le acercó, se dio cuenta que no podía perder la cabeza por un par de tetas y un culo, así que se le acerco y le susurró...

-Cámbiate mujer, te espero afuera

Pedro la soltó y salió por la puerta, Lali se quedo petrificada, aquel tipo la había comprado por una cantidad exorbitante, pensó que talvez quería acción pronto pero no parecía ser así, así que se metió a su camerino y se cambió.

La calle estaba vacía cuando salió, no había ningún cliente ni nada y Jonás le informo a su salida que el hombre ya había pagado, le entregó a Lali un fajo de billetes y ella fingió una sonrisa, sabía muy bien que allí no había ni la mitad de lo que el tipo había pagado por ella, pero bueno, habría que resignarse, en la calle solo había una limosina y Lali se preguntó que haría allí una de esas. De repente un hombre mayorcito se bajo y le sonrío...

-¿Flor Ardiente?

Lali odiaba ese apodo pero igual sonrío-Si...

-Mi jefe la está esperando, ahorita esta atendiendo una llamada pero por favor suba

-OK... ¿por donde?

Lucio sonrío-Déme un segundo

Rápidamente la tomo del codo y la llevo hasta la puerta instándola a entrar...

Lali dejo escapar una risilla-Se siente raro ¿no?

-¿Perdón?-le pregunto Lucio sin comprender

-Si, eso de que te abran la puerta, Bueno usted no sabe mucho porque siempre es el que abre la puerta pero a mí nunca me habían abierto la puerta ni siquiera para...

-Señorita, tenemos que irnos

Lali sonrió, estaba nerviosa, cuando lo estaba empezaba a hablar como loca, aun así se subió al auto un poco incomoda, estaba oscuro y el hombre hablaba por su teléfono mirando a la ventanilla, ni siquiera se había girado a darle un vistazo, pero la voz que escuchaba se metía en sus oídos como miel caliente, era una voz áspera, ronca... deseable. Se giró a mirar a la ventanilla para alejar aquello, nunca se permitía sentir algo por sus clientes, además aquello era solo físico, nada de risitas coquetas, ni caricias tiernas, era sexo... básico, sin cariño, sin amor, solo sexo.

Juan Pedro sintió como el asiento se hundió un poco cuando la mujer se sentó, ese momento sintió la sangre hervir, tenia a su lado la mujer que estaba echando por la borda la reputación de Bautista, así que aceleró la conversación y cortó la llamada, encendió la tenue luz y giró el rostro para enfrentarla.

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:16 am

CAPITULO 6

Lali aferró las manos contra la tela del abrigo, aquel hombre era simplemente hermoso, sus facciones duras, el cabello para atrás, estaba sentado y parecía ser un hombre grande, sus manos eran grandes, nunca antes había estado con un hombre como aquel, de repente una pregunta se formó en su mente... ¿Un hombre que emanaba sexualidad por sus poros, necesitaba de una prostituta para satisfacer sus necesidades?

Juan Pedro contuvo el aliento en los pulmones, esperaba encontrarse con otro tipo de mujer, definitivamente las luces del local le habían restado demasiados detalles a la belleza de la mujer que tenia en frente, aquella tenia los ojos tan brillantes y los labios rellenos, perfectos para besar, no esperaba sentir aquel impulso de contener el aliento...

-Ho... hola

Peter frunció el ceño-Hola

Lali se estremeció con aquella palabra, solo le había dicho hola pero aquella voz ronca la transportaba lejos, muy lejos...

-Mi nombre es...

-Mariana…O mejor dicho Lali…-le interrumpió rápidamente Juan Pedro

Lali abrió los ojos desmesuradamente-¿Como sabe?

-Porque se quien eres, sales con Bautista

Lali empezó a temblar, porque este tipo sabia su nombre y además sabia que hablaba con Bautista, diablos esto empezaba a ponerse siniestro...

-Soy el hermano de Bautista

Lali no supo si llorar o echarse a reír, el hermano de Bautista, ahora tenía más miedo, ¿era una coincidencia?... Lo dudaba mucho.

-¿Usted es Juan Pedro?-le pregunto temerosa

-Parece que mi hermano le ha hablado de mí

-Si, también de su hermana y de sus padres

Pedro frunció el ceño-Es un lengüilargo

-Claro que no, lo que pasa es que...

Pedro hizo un chasquido para que Mariana se callara-Ahora dígame... ¿como conoció a Bautista?

Lali paso saliva-Creo que eso no le incumbe

-Por supuesto que me incumbe, es mi hermano

-Se que es su hermano, y que lo quiere

-Veo que es inteligente…-comento Juan Pedro en el tono más sarcástico que pudo

Mariana se sintió totalmente ofendida-¿Que lo hizo pensar que no era así?

-Usted no hace las preguntas aquí mujer, ¿Se ven todas las noches?

-Creo que usted no es quien para hacerme esas preguntas

-Por supuesto que si soy quien, ahora respóndame la sencilla pregunta que le hice ¿se ven todas las noches?

-Si, ¿y que? ahora me toca preguntar

-Ya le dije que...

Ahora fue Mariana quien se apresuro a interrumpirlo-Si ya se que no debo hacer preguntas, pero hay una que de verdad no me cuadra... ¿Por que pago tanto por mi si por lo que puedo ver usted me detesta?

Peter se le acercó-¿Y que hace usted vendiendo su compañía femenina en cualquier boliche?

Lali se quedo boquiabierta, este si que era un hombre de mente rápida, había evadido la pregunta de una forma olímpica, al ver su derrota claramente, optó por quedarse callada admirando el interior de aquel vehiculo que no hacia mas que gritar "tengo dinero", personalmente pensaba que el dinero no lo era todo en la vida, si que era necesario pero con dinero no se compraba respeto, amor, amistad, fidelidad, el dinero era algo banal, algo que muchas veces sacaba lo peor de las personas, Aunque tenia ganas de enumerar cada cosa y preguntar por ellas prefirió quedarse callada, aquel hombre que había pensado seria gordito y canoso, era verdaderamente un adonis que le hacia palpitar la entrepierna con solo decir "hola".

Juan Pedro se quedo quieto en su asiento contemplando las posibilidades para deshacerse de ella, podía gritarle, podía insultarla, podía ofrecerle dinero, podía besarla... ¿besarla? ¿En que rayos estaba pensando?, se regaño mentalmente, ya era suficiente que Bautista se hubiera encaprichado con ella como para que ahora el también se dejara llevar por aquellos deseos tan primitivos, aunque su miembro excitado no tenia nada de primitivo, gracias a Dios que traía puesto el abrigo porque de otra manera la prueba de su excitación seria demasiado evidente. ¿Cómo era posible que la acabara de conocer y lo tuviera en semejante estado? Bueno había que concederle el hecho de que tenia algo interesante, recordaba perfectamente sus curvas que ahora estaba cubiertas por aquel abrigo.

El trayecto restante fue hecho en un silencio digno de un cementerio, apenas se escuchaban sus respiraciones, y era tan incomodo que decidió sacar su teléfono y empezar a hablar.

Lali jamás se había sentido tan ignorada, lo único que pudo hacer fue mirarse las uñas y la verdad se sintió frustrada, era la primera vez que un hombre guapo, verdaderamente guapo la compraba y era tan de malas que era el hermano de Bautista, no se podía acostar con el hermano de Bautista, era como una especie de traición, pero el hombre ya había pagado y no había vuelta atrás, no le había lanzado una mirada lasciva o un comentario lujurioso, oh por dios ni siquiera la había tocado ¿Seria gay? Imposible, recordaba muy bien lo que había leído, aunque bueno en esta época se veía de todo, su lengua empezó a moverse para hacer la pregunta pero... ¿Cómo reaccionaria? decidió hacerla pero cuando hubieran bajado de aquel auto, si al hombre le llegada a dar un ataque de histeria no se iba a botar de un auto en movimiento... otra vez.

Sí otra vez, recordó aquella vez que un tipo quería que le hiciera sexo oral mientras conducía, obviamente ella se había negado, había cosas que definitivamente no se atrevía a hacer, el tipo se puso un poco violento y le empezó a jalar el cabello obligándola a agacharse, de repente sintió como restregaba el bulto debajo de los pantalones contra su cara, la furia creció en ella y lo pellizco en el brazo, él gritó pero seguía conduciendo, Lali le espetó que la dejara allí, él se negó, Lali siguió gritando y amenazando con botarse pero el hacia caso omiso, solo le decía palabras que ella jamás usaría contra otra mujer, por mas mala que fuera, así que lo único que pudo hacer fue abrir la puerta y tirarse, el golpe había sido tremendo, había tenido las rodillas raspadas largo tiempo, sin contar las palmas cortadas por el asfalto, en cuestión el tipo no se atrevió ni a frenar y menos mal, porque después de aquel súper salto solo quería volver a casa y dormir placidamente...

-Llegamos…-anuncio secamente Juan Pedro

-Bien…-dijo en un susurro Mariana

Él se bajó de la limosina y estiró una mano para ayudarla, Lali lo dudo por unos segundos pero aceptó, y cuando lo hizo sintió como su entrepierna se hinchaba de excitación, manos grandes callosas, manos de hombre, suspiró y se recordó a si misma: "Distancias Lali, conserva las distancias", pero tan pronto salió de la limosina el tipo se encargó de poner las distancias él mismo, estaban en un motel, Lali había ido allí muchas veces, el lugar era bonito pero lo que lo hacía feo, era pensar en cuantas historias había pasado por cada cama, cuantas mujeres y hombres retozando habían estado allí hacía unas pocas horas. Se obligó a no ser tan remilgada y siguió al hombre que entraba a una amplia habitación...

-Ponte cómoda ya vuelvo.

Y con aquello la dejó en la habitación, Lali conoció las palabras "ponte cómoda", una manera muy decente de decirle desnúdate y túmbate, decidió llevarle la contraria y solo se deshizo del vestido y la peluca, no sin antes quitarle la pincita rosada y ponérsela en su cabello sosteniendo el flequillo que se había hecho hacia unas pocas semanas, se miró al espejo, si el hombre no empezaba a actuar seguramente seria gay, se iba a quitar los zapatos pero decidió dejarlos, los hombres tenían un extraño fetiche con los tacones altos tipo prostituta, ojala y este no fuera la excepción.

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:17 am

CAPITULO 7

-¿Y ahora señor?-le pregunto Lucio cuando Juan Pedro estuvo frente suyo

-Ahora la voy a enfrentar, le ofreceré dinero suficiente para que se aleje de Bautista y listo, nos sacamos a esta mujer de encima

-OK señor

Juan Pedro le dio instrucciones a Peter de que esperará en la limosina hasta que el salieran, la cosa no duraría más de cinco minutos, aquellas mujeres les gustaba el dinero y Mariana no iba a ser la excepción, abrió la puerta y entró sin fijarse en nada, cerró de nuevo y cuando se giro casi se va para atrás...

Lali estaba recostada en la cama contando los espejuelos de colores que rodeaban el gigante techo, tenía los brazos extendidos a cada lado de su cabeza, y las piernas flexionada enterrando los tacones de aguja en la colcha blanca, Juan Pedro aspiró fuerte, su vista se fue directo al cabello rojo desparramado sobre la almohada, el contraste entre rojo y blanco lo enloqueció y los zapatos... maldita sea esos zapatos daban a pensar muchas cosas y aquel murmullo que salía de sus labios... Dios santo solo quería tirarse encima de ella y penetrarla hasta escucharla gritar su nombre.

Cuando Lali se percato de la presencia de Juan Pedro, levantó un poco el torso y se apoyo en los brazos, el cabello desordenado le callo por los hombros acariciando las curvas de sus senos y finalmente reposando en su vientre, tenía las mejillas un poco sonrojadas y Juan Pedro pensó que estaba avergonzada... Ni modo, seguramente era un truco muy bueno, ¿Qué mujer con aquel historial se avergonzaría?

Lali apretó las manos contra la colcha, odiaba hacerlo, odiaba mostrarse como una especie de mercancía esperando por ser comprada, odiaba el hecho de tener que mostrarse tan desnuda ante un hombre que probablemente no recordaría su nombre tres horas más tarde, bueno cinco si se esforzaba por dejar un buen recuerdo, como vio que Juan Pedro no se movía sino que tenía su mirada plantada sobre ella se sintió aun más incomoda y la idea de que fuera gay asaltó nuevamente su mente pero la deshecho totalmente, recordaba muy bien lo que leyó de él en el álbum.

-Hem... ya... ya estoy lista

-Por favor vístete…-le pidió Peter luego de reaccionar

Mariana lo miro totalmente confundida-¿Qué?

-Que se vista-le arrojo el vestido-Rápido

Lali se levantó de la cama y tomó el vestido entre sus manos, estaba tan confundida que ni siquiera se dio cuenta de lo que decía...

-Si no se va a acostar conmigo entonces no tengo ni idea porque pago tanto por mí

-¡¿No me diga, esta ofendida porque no me voy a acostar con usted?!-Juan Pedro pareció estar totalmente exaltado

-No... Es que...

-Mire, cállese por favor y por el amor de Dios vístase, no puedo halar con usted teniéndola semidesnuda y con esos malditos zapatos

Lali miro al suelo-¿Que tienen de malo mis zapatos, no son lindos?

Peter se paso una mano por el cabello-Vístase
-OK, OK

Mariana se metió el vestido rápidamente y se sentó en el borde de la cama...

-Mire si lo que le preocupa es el hecho de que alguien se vaya a enterar, no tiene porque preocuparse, jamás hablo de mis clientes con otros

-¿Que le hace pensar que me quiero acostar con usted?-el tono de voz de Peter siempre era duro

Lali paso saliva-Bueno es obvio, si usted pago toda esa cantidad de dinero por mí, supongo que...

-No suponga nada-Pedro se acaricio el puente de la nariz-¿Cuanto dinero necesita para dejar en paz a Bautista?

-¡¿Qué?!-Lali pego un brinco sobre la cama

-Usted no sabe lo que le esta haciendo a mi hermano y a mi familia

-No sé lo que estoy haciendo y realmente me gustaría saber que daño estoy haciendo siendo amiga de Bautista.

Pedro enarco una de sus cejas al escucharla-¿Amigos?-largo una carcajada irónica que intimido a Mariana-Amigos el ratón del queso

-Si no me cree, pregúntele a él

Peter la tomó de los brazos y la levantó como si nada-Nadie le va a preguntar nada a él, mujer, ni usted ni yo, aléjese de él o lo lamentará

Lali levantó la barbilla-¿Lamentar que?... Mi vida no puede ser peor, adelante, pégueme si quiere

-Jamás le he pegado a una mujer y no voy a empezar ahora

Juan Pedro se quedó mirándola fijamente y una extraña sensación le recorrió, los ojos de la "prostituta" estaban teñidos por la tristeza, por una desolación que no había visto jamás, no tuvo intención de contenerse y la acercó a su pecho, la sujetó más fuerte y acercó sus labios a los de ella.

Lali sostuvo el aliento por lo que fueron segundos cuando el empezó a acercar sus labios a los de ella, el miedo la invadió y lo apartó asustada...

-¡No!-grito ella cubriéndose sus labios

-¿Que rayos le pasa?

-No me puede besar-le respondió luego de que se calmo

Peter abrió los ojos como platos-¿Que demonios significa...?

-No beso, tampoco hago sexo oral, son reglas y si quiere cobrar lo que pago tendrá que ceñirse a lo que le ofrezco-replico Mariana con la voz temblorosa

Peter había quedado totalmente petrificado-No lo puedo creer una prostituta poniendo objeciones

Mariana levantó el rostro con una sonrisa de amargura-Usted no entiende

-¿Que no entiendo? Que usted es una...

Lali no aguanto mas y lo abofeteó-¡¡¡No mas!!!

Juan Pedro le tomó la mano con que le pego y la sostuvo contra su pecho...

-No se atreva a volver a hacer eso, usted no es nada Mariana, nada.

-Usted no entiende-las lagrimas escocieron sus ojos, pero no iba a llorar, no enfrente de el-Usted como muchas personas cree que esto es agradable, cree que porque uno tiene que desempeñar esto ya es un juguete de cualquiera, pues se equivoca

-No me de discursos de moralista por favor

-Déjeme ir-le suplico en un fino susurro

-No... Primero...-volvió a acercar sus labios

-¡No!-Lali volteó el rostro-¡¡No me puede besar!!

-¡¿Por qué maldita sea?!-grito totalmente fastidiado

Lali estaba realmente asustada-Porque... porque yo no sé

-¿No sabe que?-le pregunto Juan Pedro un poco mas calmado

Mariana agacho la cabeza-No sé... no sé besar

Lo que fueron segundos para Lali parecieron horas enteras, Juan Pedro le escrutaba el rostro mientras ella reprimía las ganas de llorar, fue entonces cuando la vio, no era la prostituta lujuriosa con sonrisa pecadora, tenía enfrente a una chica asustada y reprimiendo las lagrimas...

Peter dejó de sostenerla tan fuerte-¿Cómo es posible que nunca haya besado a nadie?

-Si se va a burlar...

-Es curiosidad-le interrumpió él

Lali apartó el rostro-Nunca he besado, es así de sencillo, no hay nada complicado en eso

Pedro guardo sus manos dentro de los bolsillos que tenía su pantalón-¿Por qué?

-Porque mi primer beso quiero que sea de alguien que me vea a mi, a mi de verdad, que no vea el culo y el par de tetas, que me vea a mi a Mariana no a Flor ardiente, que no le importe mi condición social, que sea a mi a quien bese no a la prostituta-suspiró-Por eso... por eso no beso a nadie.

Juan Pedro la soltó y se giró, aquellas palabras hicieron mella en el, se había comportado como un animal sin corazón, aun así tenia el deseo a flor de piel y no estaba para ponerse con sentimentalismos...

-Bien... No besos, ¿algo más que tenga que saber?

Mariana lo miro con el ceño fruncido-¿Qué?

-Si, pague por usted un dineral, quiero saber a que tengo que atenerme antes de acostarme con usted

Lali lloró por dentro, por una parte deseaba a aquel hombre con cada fibra de sus ser, pero se hubiera sentido mejor si el hubiera desechado la idea de acostarse con ella, pero como en su vida pocas cosas eran justas se limitó a fingir una media sonrisa y extendió los brazos...

-Sólo limítese a mantenerse alejado de mi boca y todo estará bien

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:17 am

CAPITULO 8

Juan Pedro sonrió ante aquella medio amenaza escondida en la frase, era imposible que nadie se hubiese atrevido a besar aquellos dulces labios rojizos, pero la verdad en los ojos de ella lo había hecho conciente, lo que en realidad estaba seguro era que no iba a dejar las cosas así, la besaría, si la besaría y le dejaría un memorable recuerdo de lo hermoso que era un beso...

-Y no sonría de esa manera porque si esta pensando que me va a besar esta muy equivocado, puedo destrozarlo si quiero porque...

Pero Lali no termino de hablar, Juan Pedro la miraba con tal ferocidad que quiso dar un brinco y meterse debajo de la cama... recordó entonces las palabras de Pepa meses atrás: "A veces hablas demás Lali" Y justo este era un ejemplo de aquello, no debía tener la lengua tan suelta, talvez se sentía ofendido que de una cualquiera lo amenazara, era hora entonces de pedir una disculpa y cuando abrió la boca para hacerlo, él la interrumpió...

-Usted... usted nunca podrá hacerme daño mujer

Lali pasó saliva y retrocedió un paso, justo para encontrar el obstáculo de la cama, miro hacia todos los lados buscando una posible salida pero de pronto como un balde de agua fría se quedo helada al sentir aquellos tersos labios sobre los suyos... ¡La habían besado! Ni siquiera se había dado cuenta en que momento había suprimido totalmente la distancia, y ahora solamente podía sentir aquellos labios besándola con ferocidad.

Era un beso extraordinario, bueno a decir verdad no tenía con quien compararlo, nunca se había permitido ser besada, era una furiosa caricia que la elevaba y le hacia enviar corrientazos a su entrepierna que en ese momento humedecía su ropa interior a mas no poder, y cuando pensó que no soportaría más, él introdujo su lengua, obligándola a abrir los labios y recibirlo.

Juan Pedro gimió al sentir la seda ardiente que tocaba su lengua, ella era un poco torpe con aquel beso, pero bueno si jamás había besado era natural que no supiera que hacer y además aun estaba shockeada por él, pero luego de unos segundos ella empezó a tomar partido y participo en la invasión enredado su lengua con la de él.

Después de eso no había control, no había refrenamientos, estaban ellos dos allí, tan excitados y calientes que la habitación podía entrar en llamas, Lali deslizó sus manos por su pecho desabotonando el abrigo de piel mientras el le acariciaba las caderas y la acercaba a su cuerpo, Lali gimió al sentir aquella dureza, estaba pegados de la cabeza a los pies, mientras sus manos recorrían el cuerpo del otro, Juan Pedro se separo unos milímetros para quitarle vestido y contemplar sus ojos entrecerrados y las mejillas rojizas, sonrió y se despojo del abrigo dejándolo caer al suelo...

-Me gusta tu pelo-afirmó con voz ronca.

Lali sonrió tímida y le quito la chaqueta del traje, luego la camisa y cuando le acaricio el torso descubierto Juan Pedro creyó morir, solo pudo atinar a ver como ella deslizaba una uña roja desde su pecho hasta la cinturilla del pantalón y se detenía allí como dudando, Juan Pedro le tomo la mano y la hizo ahuecar su miembro atrapado entre la tela del pantalón...

-¡Oh!...-y al instante Mariana se sonrojo

-Ves como me tienes mujer-le dijo en un susurro

Lali pasó saliva-Si

Acto seguido se lamió los labios y Juan Pedro se estremeció al pensar como seria que ella jodiera su miembro inflamado con aquellos tersos labios, el conocimientos de aquello le erizo la piel, la empujo sobre la cama y ella soltó una especie de gemido y risa cuando reboto en el suave colchón, Juan Pedro ladeó la cabeza observándola, estaba sonrojada, los labios entreabiertos y los ojos brillantes y oscurecidos por la excitación, era la vista mas excitante que jamás había tenido, se apresuro a quitarse los zapatos y el pantalón y cuando empezó a quitarse los boxers negros vio como ella contenía el aliento, aquello le provoco una sensación de picardía y bajó de golpe la ultima prenda.

Lali gimió y se avergonzó al notarlo, aquel miembro grueso se erguía con majestuosidad, pidiendo ser acariciado, la cabeza de aquel "monstruo" estaba brillante y húmeda y no pudo más que pensar en tenerlo entre sus labios, pero reprimió aquel impulso, nunca había hecho algo así y no quería quedar como una tonta, así que se relajo en la cama y abrió las piernas mientras acariciaba su vientre perezosamente.

Juan Pedro dio un respingo cuando Lali abrió las piernas, aquella picara era peligrosamente tentadora y lo estaba tentando a él... ¡A ÉL! Dejó de pensar, tenía que hacerlo porque pensar lo llevaba a reflexionar y recuperar el control y sinceramente no quería hacerlo, no ahora, mientras tenía una mujer hermosa en una cama tentándolo como si fuera el mismísimo demonio. Se acerco a la cama y le tomo una pierna levantándola en alto mientras la recorría con un dedo, le deslizó un zapato y lo dejó caer en la mullida alfombra, hizo lo mismo con la otra pierna mientras ella miraba absorta entre sus propias caricias, cuando se hubo deshecho de los zapatos y las medias, se inclino sobre ella y le beso el vientre apartándole las manos, seduciéndole las muñecas con suaves caricias propiciadas por sus pulgares, siguió besando hasta que llego al encaje que cubría sus pechos, automáticamente divisó el broche delantero, bastante oportuno, lo desabrocho con un dedo y Lali simio cuando sintió el delicado tejido deslizarse por sus pezones hinchados pero lo que la hizo contener el alientos fue cuando el se inclino y le dios una caricia con los labios en aquel botón rosado que se erguía imponente sobre la carne redonda...

-Muy bonito-susurro Peter roncamente

Ella se arqueó contra el, esperando que los tomara en su boca pero él le negó aquel placer y se dirigió al tesoro escondido entre sus piernas, jaló la tanga hacia abajo y el pequeño sobrecito plateado saltó al colchón, era un condón, bueno ya no tenía que levantarse a buscar uno en su chaqueta, le siguió deslizando las bragas hasta que la despojo de ellas y las arrojo en algún lugar de la habitación, ella sonrío y el no pudo evitar hacerlo también, era contagiante era... diferente.

Lali sintió emociones nunca vividas fluir por todo su cuerpo, la intensidad, la necesidad de él, por primera vez deseaba a un hombre, lo deseaba con todas sus fuerzas, ansiaba su toque, sus besos, aquel hombre le había dado su primer beso, y había sido magnifico, definitivamente no tenia quejas, mas sabiendo que seria el primero y ultimo beso de su vida.

Todo fue demasiado rápido, Juan Pedro se levanto un poco, abrió el condón y lo deslizo por su miembro rápidamente, se posesiono sobre ella, y mientras la miraba fijamente a los ojos la penetró, Lali simio del placer/dolor, era un tipo grande y sintió como su piel se estiraba recibiéndolo. Peter se controlo un poco, aquel canal era tan estrecho y tan jodidamente suave y caliente, ella era pequeña pero su canal se esforzaba por recibirlo, lo engullía seductoramente mientras el empujaba sus caderas, solo se escuchaban sus respiraciones agitadas y le aferro la cadera enrollándole las piernas, atrayéndole mas cerca.

Juan Pedro sintió como el cuerpo de Lali se retorcía debajo de su toque, era totalmente notorio que estaba empezando a caer en el vacío del clímax, aceleró sus embestidas empuñándola más allá de lo conocido, cada vez sintiendo como ella enterraba sus uñas en su espalda, una embestida más y ella exploto en miles de pedacitos, arqueando todo su cuerpo sin soltarlo y enterrando las uñas profundamente en sus hombros gimió por el clímax alcanzado, dejándose caer lánguida sobre las almohadas, pero no le soltó, no hasta que el acabara, cuando sintió que la respiración de Juan Pedro se volvía mas rápida y aceleraba sus embestidas, con un rugido que salio desde el centro de su pecho, Lali supo que había llegado, ahora el se apartaría, le daría una propina y se iría, pero no lo hizo, se dejo caer sobre ella aplastándola con su peso, pero para Lali no era incomodo, era reconfortante, sus pieles se pegaron por el sudor y él hizo algo que la dejo conmocionada... le beso el hombro mientras su respiración se normalizaba

Mariana abrió los ojos lentamente, la vista borrosa y el corazón latiendo rápido la hizo sentarse de golpe solo para sentir como un brazo la aferraba a un pecho duro y formado, se giro despacio y contuvo el aliento cuando vio al hermoso hombre sumido en un placentero sueño, le acarició el rostro tocando la mandíbula sombreada por la barba que pugnaba por crecer, entonces la situación la golpeó, era la madrugada y ella estaba allí, con el hermano de Bautista... todavía. Se suponía que se tenía que haber ido tan pronto acabo. Le retiro con cuidado el brazo y se levantó, metió las medias dentro del bolso y se puso el vestido, las bragas y los zapatos, no encontró el corpiño así que mejor dejarlo. ¿Debería despertarlo?, pero no, por primera vez no se había sentido tan usada, apretó las manos tratando de organizar sus ideas de manera que pudiera encontrar una rápida solución pero solo encontraba una... ¡¡Vete!!... Se miró al espejo y se pinto los labios de carmín, decidió no ponerse la peluca así que la metió dentro del bolso que amenazaba con estallar si metía algo más, abrió la puerta despacio tratando de que no sonara y cuando tuvo un pie afuera se permitió girar la cabeza y mirar una ultima vez... Allí se quedaba el brillante hombre, uno que por primera vez la había hecho sentir tan mujer, jamás lo olvidaría, nunca, retrocedió y se acerco a la cama, le beso la espalda y se retiró mientras una lagrima se escapaba entre sus ojos, con un murmullo se acercó a su oreja y terminó con vacilante...

-Gracias... de verdad Gracias... yo... te amaré por siempre... gracias mi príncipe azul

Se obligó a si misma a separarse, no quería, no podía hacerlo, y por primera vez tuvo el coraje de poner en balanza su vida... si tan solo hubiera sido mas fuerte, si se hubiese negado a trabajar para su tía probablemente estaría en una casa hermosa con un esposo como el que dormitaba a escasos centímetros, pero lo hecho, hecho estaba, ella misma había forjado su futuro, y fue entonces cuando todo se desmorono, toda su vida cayo de golpe frente a sus ojos y allí sin que nadie se diese cuenta soltó un sollozo y las lagrimas se derramaron por su rostro mientras miraba de lo que posiblemente se había perdido por ser una prostituta. Tomó un pañuelo de la mesita de noche y lo aferro a sus labios, tenía el olor de aquel precioso hombre, se limpio las lagrimas y le dio un beso como si se lo estuviese dando al mismo Juan Pedro, finalmente armándose de todo el coraje posible, dio un ultimo suspiro y se levanto dejando el pañuelo en la mesita y cerrando la puerta lentamente... cerrando la puerta de su corazón que por una noche estuvo abierta para que aquel hombre entrase, hiciese estragos y se quedase allí por lo que estaba segura sería de por vida.

El sol de la mañana se filtró por las cortinas de encaje de la habitación, un rayo de sol se plantó en todo el rostro de Juan Pedro incomodándolo, cuando abrió los ojos tuvo que girarse, por lo que fueron segundos se frotó los ojos y miró la mesita de noche, ¿Donde estaba su reloj despertador?... Y fue entonces cuando recordó todo. No estaba en su habitación, ni siquiera estaba en casa, solo podía recordar... ¡Mariana!, se giró esperando encontrarla pero no había nadie allí, no había rastro de ella, se había ido sin decir nada...

¡Demonios!, se paró de un salto y rebusco en su billetera pero frunció el ceño al ver que no faltaba nada, sin contar que tenia una cantidad de billetes que harían pecar al mas santo, revisó su chaqueta, allí estaba el reloj de oro, no entendía nada, ella se había ido así sin mas ni mas, ni siquiera lo había despertado para pedirle una propina, en el bar le habían dicho que era necesario que el le diera algún tipo de propina, ya fuera dinero o droga, pero obviamente Lali no necesitaba droga. ¿Qué sucedía con esa chica? ¿Se habría sentido culpable por acostarse con él mientras mantenía una relación con Bautista? El pensar aquello lo aterro, había esperado obligarla para que se alejara de Bautista pero ahora que él había sucumbido a la tentación de acostarse con ella, divinamente la mujer podría usarlo en su contra, extorsionarlo o cualquier cosa se le pareciese, pero no lo iba a permitir, se levantó rápidamente y se vistió, debajo de su pantalón arrugado en el suelo estaba el corpiño de ella, la prenda conservaba su dulce olor, pensó en tirarlo a la basura pero no podía hacerlo, guardó la prenda en el bolsillo interior de su abrigo, se dirigió a la mesita de noche y encontró su pañuelo doblado, estaba a punto de guardarlo cuando sintió la humedad... lo abrió y pequeño círculos húmedos se desparramaban por la telita y mas abajo... un par de labios rojos, apenas visibles... ¿acaso ella había tomado su pañuelo?... Lo revisó meticulosamente imaginando que talvez le había echado alguna droga para dormirlo y entrar en unos minutos y robarlo pero... algo dentro de si le decía que no fuera desconfiado, dobló el pañuelo y lo guardo en el bolsillo del pantalón, dejó un dinero sobre la mesa y se fue.

Y en otro lado...

-¿A que te refieres con eso?

-Me refiero a que las mujeres como nosotras deberíamos ayudar
Mabel estaba enrojecida de cólera-No voy a ayudar a ninguna fulana Alma

Alma suspiró-¿Por qué te niegas a ello Mabel?, si de verdad piensas que tu hijo se está enredando con una muchacha que es trabajadora sexual, ¿no te parecería fabuloso ayudarla?, ¿hablar con ella?, ¿darle una oportunidad para salir de eso?

-Ay por favor Alma, le das mucho crédito, como si no supiéramos que esas mujeres hacen lo que hacen porque les gusta, no creo que haya una necesidad tan grande como para verse obligado a vender su cuerpo

-Estas siendo injusta

Mabel dejo su tasa de café sobre el delicado plato de porcelana-Y tu estas cegándote a la verdad Alma, ¿Qué harías si tu marido se revolcara con una de esas mujerzuelas?

Alma se limpió los rastros de la galleta que había comido-Bueno... me pondría a pensar en que estoy fallando para que el tome la decisión de buscarlo en otro lugar

Mabel chasqueo elegantemente-Contigo es imposible hablar mujer, lo encuentras todo muy razonable, mi hijo se está encaprichando con una vagabunda y me dices que tengo que ayudarla

-¿Se te ha pasado por la mente que talvez no sea un capricho?

-¿A que te refieres?

-Quiero decir... ¿No haz contemplado la posibilidad de que Bautista se haya enamorado de ella?

Mabel se llevo una mano a su pecho-¡¿QUE?! Eso es imposible, Bautista se tiene que enamorar de una chica de su clase, respetable, no de una vagabunda.

-¿Tengo que recordarte que el amor simplemente llega?

-Pues en el caso de mi hijo no es así Alma, y aunque tenga que meter mis manos para que todo salga como yo quiero pues quédate segura de que lo haré, además por Dios que sabes tú de bienestar de hijos.

Alma apretó la taza con sus delgados dedos-También soy madre Mabel-apunto con dureza

Mabel largo una risa amarga que le dolió en lo mas profundo a Alma-Una madre que se dejo robar una criatura con pocas semanas. Yo si protejo a mis hijos Alma, solo mírame y aprende querida.

Alma estaba realmente ofendida-Bien-sonrío-Te deseo suerte Mabel, porque dudo mucho que lo consigas.

Mabel se levantó con expresión desafiante e hizo una reverencia y salió como alma que lleva el diablo, mientras la otra mujer llamada Alma, probaba su café pasando el sabor amargo que las duras palabras de Mabel le había causado, Mabel no sabía lo que era sufrir por un hijo y aparte tenia el descaro de decirle que no era una buena madre. Mabel no sabia nada.

Alma era una mujer sensible, entregada verdaderamente a su esposo, lo amaba con cada fibra de su ser, era respetable y para habladuría de muchos le gustaba ocuparse por tantas cosas como la pobreza, la hambruna y ahora se sumaba a su lista las trabajadoras sexuales, y realmente necesitaba sentirse ocupada en algo, después de su amarga perdida, una que aun le hacia doler el corazón, pero por doloroso que fuera no se permitía llorar, no en publico, no en donde un hipócrita se acercase a ella y le dijera ¿Te sucede algo? Y cuando ella contestase lo terrible que era cargar con la ausencia de su bebe, de su nena, la que había sido raptada de su hogar con tan solo unas semanas de nacimiento y esa persona le respondiese con un "entiendo como te sientes" Pero nadie podía entender como se sentía, porque nadie conocía la desesperación, la incertidumbre de saber que habría sucedido con aquella criatura que en estos momentos sería ya una señorita, nadie sabía el dolor de levantarse cada mañana y recordar como hacia tanto tiempo había recibido la noticia de que la enfermera se había fugado con la recién nacida... nadie sabia lo que era perder un hijo de esa manera, por eso al único que le permitía aquellas palabras era a su esposo Octavio, quien junto a ella imaginaban como seria su criatura después de tantos años.
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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:19 am

CAPITULO 9

Juan Pedro estaba en su oficina obsesionado con el hecho de que la mujer que hasta hace unas horas había tenido en brazos había abierto una brecha en sus pensamientos y algo que lo asustaba más, en su corazón. Tenia que verla, necesitaba recordarle porque la había ido a buscar, pero no, lo mejor era guardar las distancias aunque...

-¿Lucio?-Peter busco la mirada de su chofer a trabes del espejo retrovisor

-¿Si señor?

-Lamento haberte hecho pasar la noche en la limosina

-No se preocupe señor, para eso estoy aquí

-Quisiera pedirte un favor

-Dígame señor

-Quiero que vayas a la pensión y le lleves este dinero a Mariana-le entrego un fajo de billetes-Dile que no es ningún pago por nada, es solo una ayuda

-Si señor-Lucio guardo el dinero en su chaqueta-Desea decirle algo más

-No... Solo dígale que recuerde el alejarse de mi hermano

-Si señor.

Y en casa...

Bautista desayunaba placidamente en el grandísimo comedor de mansión Lanzani y se sentía incomodo, su hermana menor Lola lo miraba con el ceño fruncido mientras llevaba mecánicamente a sus labios trozos de piña, cuando se sintió totalmente amenazado decidió preguntar...

-¿Que sucede contigo monstruo?

-Primero que todo no soy tu monstruo

-Bien, bien, ¿que te pasa Dolores?-le pregunto llevándose su tasa de café hacia los labios

Lola lo fulmino con la mirada-Lola... sabes muy bien que odio que me llamen Dolores

-Así te llamas

-Y no me gusta

Bautista dejo a un costado el trozo de piña-OK Lola ¿Se puede saber que sucede contigo?

-Conmigo nada ¿y contigo?-ahora Lola se llevaba un trozo de melón

-Nada... ¿por qué?

-Porque se me hace que guardas algo

Bautista arqueo las cejas-¿Y qué supones que es?

-No sé... dime tú

Bautista dejó los cubiertos sobre la mesa-¿Porque no vas al grano?

-Bien si así lo quieres... ¿Por que rayos te revuel...

-Lola se te va a hacer tarde-le interrumpió León, su padre…

Lola bufo molesta-Pero papá...

-Anda apúrate se te va a hacer tarde, después puedes hablas con Bautista

-OK-la pequeña miro a Bautista-Tenemos una conversación pendiente Bautista, no lo olvides.

Dejó la servilleta sobre la mesa del comedor, León hizo un gesto de desaprobación al ver a su hija salir como un cohete, y sin que Bautista lo esperara se sentó en la silla junto a él...

-¿Qué pasa?

-Bautista, tu mamá está muy preocupada por ti-le comento mientras esperó que la mucama le terminara de servir el café

-No veo porque

-Ella piensa que estas encaprichado con una prostituta

Bautista se atragantó con el café-¿Qué?

-Como lo escuchaste hijo, eso piensa tu mamá, ahora dime como la sacaras de su error... bueno si es que esta equivocada

-Por supuesto que esta equivocada... bueno en parte
-¿Cómo en parte?-le pregunto su padre sin comprender

Bautista suspiro-Supongo que debo confiar en ti

-Me honrarías-León se llevo una mano al pecho con orgullo

-Bien... sucede que si estoy viendo una prostituta, se llama Mariana, es muy hermosa pero hasta ahí, no hay ningún romance ni nada por el estilo, es puramente profesional

León arqueo una ceja burlón-Buena forma de expresarlo

-No, no papá, no me exprese bien, me refiero a que Lali, la prostituta, me está ayudando

-¿Tienes... tienes algún problemas con... con tu sexualidad?-Bautista abrió sus ojos como platos al ver la cara de susto que puso su padre

-Por supuesto que no papá... Lali me esta ayudando con su conocimiento, no con su cuerpo, mejor dicho, si le pago a Lali pero no porque se acueste conmigo, sino porque me cuente como es su vida.

León estaba visiblemente confundido-De verdad me asombras

-Ahora te suelto el rollo completo papá...-Bautista se acerco a su padre-Prométeme que no se lo dirás a nadie

-Lo prometo

-Bien, estoy escribiendo una crónica, quiero abrirle los ojos a la sociedad, quiero que toda la gente no siga con esta situación como si no ocurriera, ¿sabías que Lali tiene apenas 18 años?

-Es bastante joven-comento dejando su cubierto sobre su plato

Bautista hizo una mueca-Lo es... tiene un corazón enorme y la pobre ha sido victima de terceros, odia su trabajo como nadie pero no puede conseguir otro porque simplemente no la reciben en ningún lugar, en palabras de Lali... "ellas son la basura que la sociedad esconde bajo la alfombra", con esta crónica pienso llegar a cada persona con un poco de sentido común y de esta forma ayudar a cada mujer que se ha visto en esta penosa situación

-Debo admitir que es admirable esto Bautista y... tienes todo mi apoyo

-¿Es en serio?-Bautista parecía estar totalmente sorprendido e ilusionado

-Completamente Bautista, me gustaría conocer a Lali, tal como la pintas debe se una chica muy noble.

-Lo es papá, definitivamente lo es.

Lali estaba sentada en su cama contando el dinero que tenia para empezar su nueva vida, cuando de repente unos gritos la sacaron de su concentración, guardó el dinero debajo del colchón rápidamente y abrió la puerta asomándose, automáticamente pasó una chica con la cara repleta de golpes, Lali se quedó mirándola cuando de repente la conoció, ¡Era Carla! La hija mayor del señor Pascual y Galia, acto seguido una tromba de inquilinos salió al patio a ver que sucedía, Lali cerró la puerta de su habitación y fue a ver que sucedía, cuando llego, todo el mundo murmuraba mientras la chica lloraba sobre los brazos de su madre.

-¿Qué sucedió?-pregunto apenas llego al lado de Yanet

-No sé, todo mundo dice una cosa diferente, aunque Cata nos contó que parece que un tipo la golpeó en venganza por algo

Lali se llevo las manos a su rostro-Eso es horrible.

De repente todo mundo quedo en silencio y casualmente Galia se abría entre la gente mirando con furia hacia donde Lali y Yanet, ellas se miraron la una a la otra como preguntándose que pasaba, pero no fue necesario Galia se encargo de hacérselos saber...

-¡¡Tu Perra desgraciada!!-Galia apuntó con el índice a Lali-¡¡¡Lárgate de mi pensión vagabunda!!!

-¿Pero... pero... que pasa?-pregunto sin entender

-No te hagas la estupida, por tu culpa maldita sea, por tu culpa mi hija fue agredida

-¡Yo no hice nada!-exclamo Mariana defendiéndose

Lali estaba aterrada, la mujer la culpaba por algo que jamás había hecho, por Dios ni siquiera recordaba haberle dicho una sola palabra a la muchachita.

-¡¡¡No pongas cara de inocente mujer del demonio, por tu culpa bastarda desgraciada, mi hija fue agredida por ese tipo!!!

-¡¿Cuál tipo?!-Lali miraba desorbitada a la mujer, no entendía de que la acusaba

Galia largo una risa cínica-¡¿Con cuantos te revuelcas que no te acuerdas?! ¿Ah?, ¡oh claro mientras atendías a otro de tus clientes el otro maldito iba y se aprovechaba de mi niña y como ella no quiso pues la golpeó hasta que casi la mata, toda la culpa es suya Mariana! Por traer a malditos tipos para que se revuelquen con usted y todo por dinero

Lali se puso una mano en el pecho, estaba consternada, sorprendida...si, definitivamente sorprendida, esa noche no había llevado a ningún tipo de forma que no era culpa suya nada de lo que decía Galia, aun así algo más fuerte retumbo en su cabeza, se giró a mirar a Yanet, esta estaba pálida con una mano sobre los labios mientras las lagrimas recorrían su hermoso rostro, entonces lo comprendió... Yanet le había prestado los servicios a aquel tipo...

-¡¿Me lo vas a negar puta callejera?!

Lali miro a Yanet-No yo... yo no... Yo... lo lamento

-¿Lo lamentas?... ¿Lo lamentas? ¡¡¡Maldita sea eres una vagabunda, lárgate de mi casa, recoge tus porquerías y lárgate!!!

-¡¡No!!-grito Yanet en defensa de su amiga

-Yanet por favor-le pidió en susurro Mariana

-Nena tu no tienes la culpa-el rostro de la muchacha era invadido por puras lagrimas

-Yanny...-Lali la miro tratando de hablarle con los ojos-Por favor... Yanny

-¡¡YA!! Cállense las dos, ¿que no me escuchaste Mariana?, ¡¡lárgate!!-grito enfurecida la mujer

-Pague adelantado el alquiler Galia, por favor

-¡¡¡Adelantado!!! ¿Dinero?, ¿es lo que te preocupa? Pues aquí lo tienes-Galia se sacó unos billetes del delantal-Aquí esta todo lo que me pagaste esta mañana muy madrugada, ¿quieres tu dinero Lali?... Tómalo

Y antes de que todo mundo se diese cuenta la mujer tiró los billetes al suelo junto a los pies de Lali, en medio del silencio y los sollozos de Karla se escucho un ¡¡UH!! General entre los inquilinos, Lali observó el dinero en el suelo y su corazón se contrajo, apretó las manos contra los costados... tenía que agacharse a tomarlo y aquello era humillante, con la poca dignidad que le quedaba se agachó pero cuando lo hizo sintió unas fuertes manos evitándolo...

-No lo haga señorita

Lali lo miró, el hombre era el chofer de Juan Pedro, recordaba esos ojos graciosos llenos de vitalidad. Lucio la ayudo a levantarse ante la mirada colectiva, Pascual se acercó a ellos y levantó el dinero y se lo tendió...

-Recoge tus cosas y vete pronto mujer

Lali ahogo un sollozo y levanto la barbilla con la poca dignidad que le había quedado, después de aquel episodio, Lucio tomo el dinero de las manos del hombre y acompaño a Lali a la habitación, seguido de Yanet...

Yanet luego de cerrar la puerta volteo totalmente compungida-Nena tu no te vas de aquí, voy a hablar con Galia y Pascual, buscaré un lugar y...

-No-se acerco a ella-Yanny no lo hagas-suspiro-Todo mundo piensa que eres enfermera, ¿Para que vas a dañar aquello? ¿Para que después te traten como a mí? No, ya deja las cosas, así, buscaré un lugar

-Nena lo lamento tanto-Yanet no podía para de llorar

-No te preocupes Yanny, ya vas a ver como me consigo algo pronto, alquilaré una habitación en otra pensión ahora por favor... déjanos solos porfa

-OK-Yanet la abrazo-Nena, gracias, de verdad gracias

Yanet le dio un último abrazo y antes de retirarse intento recomponerse, Lali caminó hasta el armario y sacó la poca ropa que tenia dejándola sobre la cama...

-Señorita ¿tiene a donde ir? Yo la llevaré

Lali fingió una sonrisa-No pero... Dios no desampara a nadie, encontrare un lugar pronto-se quedo mirándolo-¿Que hace aquí?

-Oh-Lucio se quito la gorrita y extendió una mano-Soy Lucio, el chofer del señor Juan Pedro, el me envió para darle algo

-No quiero el dinero de él-repuso ella firmemente

Lucio suspiró-El dijo que no era un pago por nada solo una ayuda-tendió los billetes.

-No es justo que yo tome ese dinero, mejor guárdelo para usted, y no se preocupe, si el llega a preguntar dígale que lo tome agradecida

-No puedo hacer eso señorita, usted lo necesita-se lo puso en una mano-Acéptelo como un regalo, si usted no lo acepta a mi me echan

-¿Tanto así?-pregunto sorprendida

-Si señorita

Lali sonrío y guardo el dinero entre su bolso-Gracias

-Lo que hizo con esa otra señorita fue muy noble

Lali se sentó en la cama-No entendía hasta que vi el rostro de Yanet, estaba tan asustada, ella es tan fuerte que me sorprendió, por eso dije que había sido yo, además no le caigo muy bien a la esposa de Pascual

-Esa mujer no tenia derecho a decir esa cantidad de cosas
-¿Escuchó todo?-Mariana lo miro avergonzada

-No todo, pero llegue con el tiempo suficiente para escuchar la sarta de insultos que soltaba contra usted, y cuando le arrojo el dinero... no se debió haber agachado

-Ojala pudiera, pero necesito el dinero

-Empaque todo señorita, nos vamos pronto, antes de que esa mujer loca empiece otra vez con su retahíla.

Lali frunció su entrecejo-¿Irnos?... ¿Usted y yo?-pregunto señalando a ambos-¿A donde?

-La llevaré con el señor Juan Pedro

-¿Qué? No, claro que no, Lucio usted esta loco, ¿que dirá él?

-No dirá nada señorita, mejor empaque, talvez el señor Juan Pedro tenga una idea para ayudarle con su hospedaje en algún lugar

-Quiero hablar con Bautista

-Bien, lo llamaremos de la oficina del señor Juan Pedro

Lali fingió una sonrisa y terminó de empacar sus cosas, no se podía dar el lujo de rechazar aquella propuesta, no era tan tonta como para no saber que encontrar una habitación en cuestión de horas seria difícil por no decir imposible.

Durante el camino a las empresa Lanzani, Lali insistió en hablar con Bautista, tanto que Lucio decidió prestarle su teléfono y que lo llamara, había sido una conversación corta pero después de contarle algunos detalles quedaron de encontrarse en la oficina de Juan Pedro, Bautista incisito en saber como se conocían pero Lali decidió callar, le contaría después aquel encuentro, obviamente omitiría algunos detalles privados.

Lucio empezó a hablarle lo feliz que se sentía de trabajar para los Lanzani, realmente no lo escuchaba, su voz era distante, como difusa entre el mar de pensamientos que llenaban sus sentidos, Todo había cambiado de un momento a otro, si alguien le hubiese dicho que Galia la insultaría y la echaría de la pensión esa mañana seguramente se habría reído, una vez más estaba a la deriva y lo que más rabia le daba era que sus padres no daban señales de vida por ningún lado, no había recibido mas cartas desde la muerte de su tía, ¿acaso ellos habían decidido cortar relaciones ya? Seguramente si, ya era mayor de edad y se habían deshecho de sus responsabilidades pero demonios como odiaba reconoer que jamás en su vida los había conocido, realmente no sabía lo que era el abrazo de un padre o el consejo de una madre y una loca idea se le cruzó por la cabeza... ¿existirían sus padres?

Lucio observó a la chica que tenía a su lado, tenía las manos en puños sobre la corta falda de mezclilla, miraba a trabes del cristal hacia la nada, estaba pensativa y era lógico lo que acababa de suceder era verdaderamente increíble, si no hubiese tenido que ir a hacer el encargo del señor Juan Pedro no tendría razón sobre su paradero ahora, pero lo que mas lo desconcertaba era el ahínco de la mujercita, ¿quién soportaba semejantes desplantes en esta época? Las mujeres que conocía incluyendo las mujeres Lanzani y las de su familia podría decirse que en aquella situación estuviesen desmoronada, y no es que Lali fuera de hierro, la había visto llorar mientras empacaba la ropa, pero eso había sido algo de segundos, era como si no permitiese llorar, se decidió entonces por hacer la pregunta que llevaba rondando en su cabeza por los últimos minutos...

-Señorita... ¿le puedo preguntar algo?

Lali volteo a mirar a Lucio-Claro

-¿Dónde están sus padres?

-No lo sé-le respondió viendo nuevamente hacia la nada.

-¿Se ha preguntado donde pueden estar?

-El 30% de mi vida me lo he preguntado, el otro 70% lo he dedicado a preguntarme los porqués... ¿porque no están, porque no me buscan, porque me dejaron con m tía?-suspiro-Después de tanto tiempo aprendí a resignarme

Lucio apretó el volante por las emociones que lo inundaban-Lo siento tanto señorita, todo ha sido muy difícil para usted ¿verdad?

-Si, pero no importa, talvez... talvez ellos ahora tengan una familia, talvez hayan tenido mas hijos y quieran ser felices

-¿Y donde queda usted?

-Donde he estado todo este tiempo... cayendo cada vez más en el fondo del hoyo.

Y entonces se giró mirando hacia la ventana dando por terminada la conversación, Lucio lo supo y decidió no hurgar más.

Unos 20 minutos más tarde Lali estaba anonadada mientras subía las escaleras de un elegante edificio de muchos pisos...

-Woo... ¿esto es de Bautista?

-De la familia Lanzani señorita-le explico Lucio

Lali sentía que sus ojos no les alcanzaban para ver todo-Vaya... es enorme

-Acompáñeme-Lucio le tomo por el codo-Hola Ruth

La recepcionista le sonrío pero cuando vio a Lali la miro de arriba a abajo mientras fruncía el ceño...

-¿Pasa algo Lucio?

-Nada que no tenga solución ¿el señor Lanzani esta en la oficina?

-¿Padre o hijo?

-Hijo

-Si el esta…-Ruth miro la ropa de Lali-Está en su oficina ¿te anuncio?

-Por favor

Ruth levanto el teléfono mientras Lali se sentía tan incomoda, la mirada de la mujer le recordaba lo que era...

-El señor Juan Pedro los espera, con el señor Bautista... disculpen... señorita me regala su nombre

-¡¡¡Bautista ya esta aquí Lucio!!!-miro a Lucio-¿Para que tengo que darle mi nombre?

Lucio sonrío-Todos los visitantes tienen que dejar su nombre

-Oh...-miró a la mujer-Mariana Elizabeth Herrera

-Bien.

Lucio le sonrío a la mujer y entraron al ascensor, cuando las puertas se cerraron Lali soltó el aire que contenía en sus pulmones, estaba asustada, nerviosa, ansiosa... no sabia realmente el porque pero un hueco en su estomago le avisaba que era así. Cuando las puertas se abrieron varios ojos se plantaron en ella, había varios cubículos con mujeres y hombres con audífonos y computadoras y justo estaban mirándola intensamente, estudiándola, cuando Lucio la arrastro por entre los cubículos, la piel se le erizo al ver como muchos murmuraba mientras la miraban de reojo, por fin llegaron a una gran puerta de caoba custodiada por una anciana mujer sentada en un escritorio...

-Lucio querido- Margaret miro a Lali-Señorita...

-Hola Marggie, te presento a Mariana, Mariana ella es Margaret los dos hemos sido empelados de los Lanzani desde hace mucho y Margaret es mi hermana

-Oh mucho gusto señora, Mariana Elizabet Herrera, pero llámeme Lali…-dijo extendiéndole la mano

Margaret sonrío y le apretó la mano-Mucho gusto Lali... los hermanos Lanzani los esperan

-Gracias Marggie

Entraron a la oficina y Lali vio a Peter y a Bautista sentados charlando, pero cuando la vieron los dos se levantaron al verlos y Lali corrió a los brazos de Bautista...

-Bautista... fue horrible

-Ya no te preocupes mi niña

Juan Pedro apretó la mandíbula y caminó hacia Lucio mientras Bautista y Lali se deshacían en "cariñitos".
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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:19 am

CAPITULO 10

-¿Estás bien niña?-le pregunto Bautista luego de separarse un poco de ella

Lali asintió con la cabeza-No quería molestarte Bautista, pero necesitaba hablar contigo

-¿Que fue lo que paso?

Mariana le contó lo sucedido-Y por eso Galia me pidió que me fuera

Bautista estaba totalmente consternada-Vaya... Lali

-¿Si?-pregunto ella mirándolo con atención

-Peter y tú ya se conocían

-¿Eso es una pregunta o una afirmación?-contesto incomoda

-¿Como se conocieron?-le pregunto un poco molesto

-Uh... bueno es que el...

-Nos conocimos anoche-le interrumpió Juan Pedro

Bautista lo miro irónicamente-Oh bueno Peter cuéntame como

Juan Pedro se sentó en su silla detrás del escritorio-Anoche la compre

Lali apretó los dientes al escuchar aquel terminó, pero lo que más rabia le dio era que todo era cierto, Juan Pedro la había comprado... como cuando se compra un coche y se estrena...

-¿Tú?... ¿Por qué?

-Uno tiene sus necesidades... ¿no Lali?

Lali aparto el rostro-Yo... yo...

-Señorita quiere un café-le ofreció Lucio

-No gracias

Margaret entró y tomó a Lali de la mano-Vamos te voy a acompañar a tomarte entonces un té

Lali no tuvo que adivinar que Bautista y Juan Pedro necesitaban estar solos, acepto la mano de Margaret y salieron de la oficina. Lucio cerró con llave y se sentó en el puesto que había dejado Lali...

Juan Pedro dejó el vaso sobre la mesa-¿Qué relación tienes con esa mujer? ¿Es seria?

Bautista sonrío-Es muy seria Juan Pedro, pero al contrario de lo que te debes estar imaginando, Lali y yo solo somos amigos

-¿Puede ser eso posible?

-Si... bueno a menudo las relaciones entre hombre y mujer se limitan a relaciones amorosas, pero entre Lali y yo hay una fuertisima amistad

-Y...-Pedro espero que su hermano continuara hablando

-Y nada más ¿por qué te empeñas en poner algo donde no lo hay?
-¿Te has acostado con ella?

Bautista bufo molesto- Ya te dije que solo somos amigos

-Hay amigos que comparten muchas cosas, incluso el sexo, ¿es ese tu caso?

-Por supuesto que no, pero claro ya entiendo porque tanta preguntadera

-¿Ah si?-Juan Pedro lo miro curioso

-Si, te parece imposible que Lali y yo seamos amigos porque te haz dado cuenta que fácilmente alguien se puede enamorar de ella ¿no?

Juan Pedro frunció su entrecejo al escucharlo-Estás loco, es una mujer común y corriente como cualquier otra

-Entonces debe ser porque nunca haz tenido una amiga

-He tenido muchas amigas

-Y todas han terminado en tu cama-acoto Bautista

-No he obligado a nadie hasta ahora-le respondió Peter tranquilamente

-No es necesario que lo hagas hermanito, las mujeres con las que andas son tan... huecas que piensan que eres lo más alto en la pirámide masculina

-No te refieras a ellas así, se merecen respeto.

-Respeto que ellas mismas se niegan a obtener

Juan Pedro sonrío burlón-¿Como tu "amiga" Lali?

-¡¡Touche!!, golpe bajo Peter...-dijo Bautista haciendo un gesto de dolor-No niego que el hecho de que Lali no reciba respeto en parte es culpa de ella, pero es más culpa de la sociedad, de personas como mi mamá o Lola, o incluso de ti

-¿A que te refieres?

-Hablo que de que sé muy bien lo que piensas de Lali, de su reputación, pero igual anoche te acostaste con ella, eres un tipo con tu doble moralidad Juan Pedro

-Aja

-Mira Juan Pedro, hombres como tu buscan a mujeres como Lali y luego niegan ante la sociedad cualquier contacto con ellas ¿no es así?

-Tal vez-le respondió Pedro frunciendo sus labios como si fuera lo más normal

Bautista suspiro-Lali me ha dicho tantas cosas Juan Pedro que me he dado cuenta que la basura de la sociedad no son ni los mendigos, ni los ladrones ni tampoco las prostitutas, me atrevo a decir que la basura de la sociedad somos personas como tu o como yo que a lo largo de toda nuestra vida no hemos más que esconder nuestras faltas en vez de enfrentarlas.

Y entonces Juan Pedro comprendió... Bautista había madurado, tanto que no lo podía creer, jamás había pensado que aquel revoltoso, borracho y mujeriego que fue en un pasado estuviera hablándole de respeto, moral... la vida era un largo paseo y parecía ser que Bautista ya había recorrido un trayecto más largo...

Juan Pedro miro a Lucio-¿Por qué la trajiste aquí? La debiste haber llevado a un hotel.

Bautista notó como Juan Pedro cambiaba de tema, así que se dio cuenta de que había puesto sal en la herida, optó por seguir con la conversación y reanudar su discurso otro día...

-La señorita no tiene a donde ir joven, por eso lo más sensato fue traerla aquí, aunque ella insistía en que no, luego llamo al joven Bautista. No sé que le haya dicho la señorita joven Bautista, pero cuando yo llegue la estaba echando como a un perro, no sé como la pobre soporto tanto, lo menos que pude hacer fue ofrecerle mi ayuda para trasladarla a otro lugar pero como no tenia a donde ir la traje aquí, también me pidió que la dejara en cualquier pensión pero yo no se lo permití

-¿Y porque no?-cuestiono Juan Pedro

Lucio se aclaro la garganta-Porque la señorita puede hacer mucho más con su vida, es inteligente, guapa, solo necesita un poco de ayuda-miro a Bautista-Es tan joven y tiene toda la vida por delante-Bautista asintió y dio un sorbo a su trago

-¿Cuántos años tiene?-pregunto Peter llevándose el vaso a los labios

-Tan solo 18 primaveras-le respondió su hermano

Juan Pedro se ahogo con el trago, jamás se imagino que la chica insolente que andaba merodeando con Margaret por ahí tenía solo 3 años más que su hermanita, y él se había acostado con ella...

-Pensé que tenía más años-confeso Pedro

-Ya ves que no

-¿Y sus padres aprueban su trabajo?

-Lali no tiene padres o es lo que yo asumo. Pero ya dejemos ese tema, tengo que buscar un lugar donde hospedarla

Lucio se aclaró la voz-Perdón que me entrometa pero creo que lo mejor para la señorita es socializar con otras personas, yo creo que debería dejarla quedar en casa dos o tres días y luego si trasladarla a otro lugar

-No me parece buena idea-dijo serio Juan Pedro

-¡¿Qué?! De que rayos hablas hombre, si a mi me parece una idea genialísima-dijo entusiasmado Bautista

Juan Pedro se mezo el cabello mientras veía como Bautista hacia planes.

Unos 45 minutos más tarde Lali se obligo a mirar a su alrededor, habían entrado a una especie de complejo turístico como los que aparecían en la tele, pero Bautista la saco de su error, no era un complejo turístico, era un complejo residencial y la verja que acababan de cruzar daba inicio a la mansión Lanzani, tuvo que sostenerse de la silla para no tirarse a reír, jamás había visto algo tan inmenso y hermoso, parecía un castillo antiguo, no era extremadamente grande pero prácticamente se enamoró de aquella casa como si su interior la llamase, tentándola a vivir la fantasía de ser la princesa del castillo, Bautista sonrió y llamó su atención...

-¿Que miras pequeña Lali?

Pedro apretó nuevamente la mandíbula, ¿porque rayos tenia que ser tan delicado con ella?, no podía decirle Lali y punto... mientras que Lali sonrió calidamente cuando escucho el "pequeña", ella le había contado como se emocionaba cuando su tía tenia episodios de ternura y le trataba dulcemente...

-Esa casa es enorme y hermosa

Bautista sonrío-Es de Juan Pedro

-¿Ah?-Lali miro a Juan Pedro que permanecía imperturbable-Dijiste que íbamos para tu casa

-Si y aquí estamos, estas tan concentrada en ver el castillito de Juan Pedro que no te haz fijado en la verdadera casa... mira-Bautista apunto con el dedo

Lali miró en la dirección que Bautista apuntaba, tan solo a unos metros del flamante castillo se levantaba una casa que retaba a los Dioses a ser derrumbada, era enorme, en mármol blanco, un hermoso jardín flanqueaba sus alrededores, hermosos balcones en el segundo y tercer piso le daban un aspecto romántico, pero entonces se giro a mirar el castillo... la casa era hermosa pero el castillo como había empezado a llamarle era definitivamente incomparable, obviamente no era tan grande como la casa pero tenia sus propias zonas privadas, pudo ver detrás un jardín, no estaba muy segura y también le dio vergüenza preguntar, Lucio detuvo el auto, y Bautista la ayudo a bajar mientras Juan Pedro les seguía detrás. Caminaron por el mármol tratado con químicos para que se viese brillante, cuando llegaron a la escalinata Bautista le tomó las manos...

-Desde ahora Lali, quiero que sepas que siempre voy a estar contigo, somos amigos y los amigos siempre van a estar el uno para el otro ¿entendido?

Lali fingió una sonrisa-Entendido

-Oh ¿ya van a dejar la meloseria?, porque no entran rápido ¿si?

-Que amargado estas hoy hombre...-Bautista miro de mala manera a su hermano mayor-Bien, entonces Lali, bienvenida a la mansión Lanzani

Subieron las escalinatas y automáticamente un hombre con guantes y frac les abrió la puerta...

-Hola Arnaldo-saludo amablemente Bautista

-Arnaldo buenos Días-dijo Peter consultando su reloj

-Buenos días jóvenes-hizo una venia

-Arnaldo te presento a Lali, ella será mi invitada-le explico Bautista

-Un placer conocerla señorita

Y justo en ese instante en que el anciano mayordomo se quedó mirándola de pies arriba, una mujer de edad avanzada venía haciendo un gran alboroto por la escalera...

-¿Pero donde demonios dejaron mi silla de ruedas? ¡Arnaldo!

Bautista le sonrío a Lali y ella se forzó a hacer lo mismo aunque realmente estaba intimidada...

-Abuela…-saludo Juan Pedro

Hilda miro hacia donde estaban los muchachos-Oh muchachos, pensé que estaba sola en casa

-Pues ya ves que no, ¿necesitas algo?-pregunto con una tierna sonrisa Bautista

-Claro que si, quiero mi silla de ruedas pero claro tu mama ordeno que la guardaran para que yo hiciese ejercicio ¿te parece eso posible?

-No claro que no

En ese entonces la abuela ya había llegado al lado de Arnaldo...

-Y tú, hipócrita mal amigo, me dijiste que me ayudarías a proteger mi silla
Arnaldo se ajusto los lentes-Lo siento señora

-Si, lo siento como no, quien sabe que te abra dicho mi hija para que me escondieras mi vehiculo... ahora desaparécete

-Si señora

-Oh, oh espera un minuto...-Hilda se le acerco y lo miro con una sonrisa-No olvides prestarme el libro que me dijiste Arnie.

El anciano hombre sonrío y Lali comprendió que aquel maltrato solo era una especie de camaradería entre la pareja de ancianos, aunque visiblemente se podía deducir que la señora era mucho mayor que el mayordomo, cuando puso fin a sus cavilaciones se dio cuenta del escrutinio al que la tenia sometida la anciana...

-No me digas... tu eres la putita por la que toda esta familia esta revolucionada

Lali dio un brinco para atrás mientras Bautista se daba un golpe en la frente con la palma de su mano...

-¡Abuela!

-Oh perdón-Hilda le tomo una mano a Lali-No quería ofenderte niña pero... ¿lo eres?

-Abuela por favor-suplico Juan Pedro poniendo los ojos en blanco

-Si soy yo-respondió tímidamente Mariana

Hilda sonrío-Eres muy bonita ¿sabes?

Lali, Bautista y Juan Pedro se miraron atónitos, ¿acaso es que la mujer sufría de doble personalidad?...

-Yo soy Hilda, la abuela de estos muchachotes

-Mucho gusto, mi nombre es Mariana pero todos me llaman Lali

-Oh, pero que nombre más hermoso querida, mi nieto-mira a Bautista-Debe estar orgulloso de una novia tan hermosa y con un nombre tan lindo

-Abuela, Lali y yo no somos novios

-¿Ah no?... Entonces es de Juan Pedro

-No abuela-Pedro por dentro maldecía las meteduras de pata de su abuela

-Somos amigos, sé que es difícil de creer por lo que soy pero le aseguro que...

Hilda negó con la cabeza-No tienes que darme explicaciones "Lalita" ¿te molesta si te llamo así?

-No claro que no-se apresuro a responder

-Bueno, como te estaba diciendo, no tienes que dar explicaciones, ¿es que acaso las chicas que trabajan en eso no pueden tener amigos? Oh claro que no, yo no soy nada prejuiciosa, debería serlo a mi edad pero no, no conozco tus razones para desempeñar tu trabajo así que no juzgo nada

-Bueno Lali, ella es mi abuela-le dijo con una sonrisa Bautista

-Si, y es la mujer mas sabia y maravillosa que he conocido-Lali estaba totalmente maravillada

La anciana sonrió ampliamente mientras le daba un abrazo a Bautista y otro a Juan Pedro, por primera vez Lali sintió que no era juzgada injustamente pero... ¿como seria con el resto de la familia?

Aquella duda fue resuelta pocos minutos después cuando una alta mujer tan hermosa como las modelos de revista entraba a la biblioteca donde había insistido Hilda en hacerlos tomar el te, claramente Lali pudo ver lo horrorizada que estaba la mujer al verla allí, tanto así que su piel se había puesto tan blanca como un papel algo que solo le provoco unas ganas inmensas de meterse debajo del suelo...

-¿Me quieren explicar que sucede?

-Hola mamá-Bautista la saludo tranquilamente

-Hola nada... ¿Quién es esta mujer?

Lali se levantó rápidamente-Lali... Mariana Herrera... mucho gusto señora

Mabel la miro de arriba abajo-Lamento no compartir eso... ¿que hace en mi casa?

-Lali es mi invitada mamá

Mabel miro totalmente en desacuerdo a Bautista-Ah... ¿y a ti quien te dijo que tu amiguita se puede quedar aquí?

Juan Pedro permanecía en un rincón observándolo todo, no tenia porque irse a meter, igual ahora Lali era problema de Bautista... ¿pero porque demonios sentía las ganas de saltar y defenderla igual?...

-Bueno, no tiene donde quedarse y yo le ofrecí una habitación, sabes que nos sobran-le explico su hijo

-En esta casa no solo vives tú Bautista, vivimos tus padres, tu abuela y tu hermana menor y si no me equivoco ella no trae a mendigos a vivir a nuestra casa

-Lali no es una mendiga, es mi amiga

-Es una prostituta-espeto cruelmente Mabel

Lali se puso a la defensiva, se acercó con la barbilla en alto cuando la anciana le tomó la mano...

-También es mi invitada

-¿De que rayos hablas mamá?-le pregunto horrorizada a la anciana

-Estoy totalmente de acuerdo en que se le facilite una alcoba a Lali

-Están muy equivocados, no voy a permitir que esta mujercita viva bajo mi mismo techo, y si no lo entienden bien puedan se pueden ir

Bautista frunció el ceño-¿Te das cuenta de la forma que hablas mamá?

-Te estoy protegiendo Bautista, ¿que clase de vida esperas si te vas a enredar con una vagabunda?

-Basta señora, yo no la he insultado y ganas no me faltan de hacerlo después de todo lo que he aguantado, yo no necesito que me recuerde que soy, pero tampoco es usted juez para condenarme, su hijo no es mi novio ni mi amante ni nada por el estilo, al contrario y estoy segura de que no me va a creer que Bautista es mi amigo y esto que esta haciendo por mi es un favor nada más.

-Si y me imagino la forma en que usted pagará los favores ¿no?-comento irónicamente

-Oh por Dios mamá ya basta-Bautista tomó a Lali de la mano-Ven Lali.

-¿Para donde van?-quiso saber Mabel

-A mi habitación, voy a esperar a que llegue mi papá.

Y sin más que decir prácticamente sacó a Lali de la biblioteca arrastrándola hasta su habitación...

-No lo puedo creer, no lo puedo creer-Mabel movía las manos de un lado para otro

-Mas vale que te vayas acostumbrando Mabel-le advirtió su madre

-¿De que lado estás mamá?

-Del de los justos Mabel, no porque eres mi hija voy a permitir que pisotees a otros, esa chica no merece tu desprecio

-Está engatusando a Bautista.

-¿En tan baja estima tienes a tu hijo que crees que cualquier mujer lo va a engatusar?- le pregunto desconcertada Hilda

-Es una mañosa, ¿cierto Juan Pedro?

Juan Pedro se encogió de hombros-No lo se

-Es un ser humano, una mujer como tú

-No me compares con esa muchachita, yo no me revuelco con cualquiera-Mabel era una persona muy cruel

-Ah caray yo tampoco y aun así me considero igual que ella

Mabel miraba desconcertada a su madre-¿Que rayos te dijeron?

-Nada Mabel, alguna vez te dije que se puede ver más allá de los ojos que de las palabras, esa chica podrá ser prostituta pero te aseguro que tiene el alma más pura que la tuya misma.

Hilda puso su bastón contra el suelo dando por zanjado el tema y antes de salir con mirada glacial sentenció...

-Las primeras impresiones engañan Mabel, no te dejes cegar, no cometas ese error porque cuando te quieras arrepentir será muy tarde.

Mabel apretó los dientes hasta que los hizo rechinar, su madre podría decir hasta misa pero aquella muchachita nunca iba a conseguir sus sucios planes, ahora que la tenia cerca por lo menos sabia con quien era la guerra para competir por su hijo...

-Cálmate mamá-le pidió Juan Pedro cuando se quedaron solos

-¿Que me calme? Me pides que me calme cuando siento que esa cualquiera esta invadiendo mi vida

-No exageres

Mabel lo miro atónita-No me digas, a ti también ya te convencieron que ella es la madre teresa encarnada

-Por supuesto que no-Pedro tomo un vaso de la mesa-Todavía tengo mis dudas

-¿Dudas? Antes estabas seguro, ¿que paso?

-No sé he estado observando

-¿Y...?-Mabel quería saber mas detalles

-Y creo que... creo que la chica esta no es mala

-Ahora si estoy hecha, completamente hecha-Mabel se dejo caer vencida en el sillón.

-No me debiste haber traído Bautista, por Dios tu mamá tiene razón

-Mi mamá nunca tiene la razón, vamos Lali, no vamos a dejar que esto suceda, además no estoy pidiendo que te vengas con nosotros a vivir de por vida, es por un tiempo, hable con un amigo y nos va a rentar un departamento, para que vivas

Lali se sentó en la cama-No quiero traer problemas

Bautista se sentó a su lado-Y no los traes créeme.


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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:20 am

CAPITULO 11

El día paso rapidísimo, eran las cinco y en la sala familiar, Mabel estaba reunida con su esposo, su hija menor, la abuela y Juan Pedro...

-Y la trajo, trajo a la muchachita esa-termino de explicar Mabel

-Es inconcebible, se tiene que ir-Lola estaba igual que su madre

-Dejen de ser tan odiosas, la chica necesita un lugar donde quedarse mientras consigue un hogar-Hilda salió en defensa de Mariana

León jugueteaba con su bebida-Yo no le veo problema

Mabel abrió sus ojos de golpe-¡¡¡León!!! Juan Pedro di algo

-No se que decir-Pedro estaba al lado de la chimenea escuchando atentamente a su familia

-Todos sabemos que dejar que esa mujer se quede aquí traerá problemas-Lola era igual que su madre

-Dejémoslo a votación

Todos se giraron a ver a Bautista, traía una sonrisa impresa en su cara, pero venia solo bueno eso parecía hasta que le susurraba a alguien que parecía estar en el pasillo...

-Entra Lali

-No Bautista, me muero de los nervios.

-Ven entra mujer

La jalo de la mano y Lali quedo expuesta frente a el y a la sala donde todos los espectadores la miraban pero en sus ojos solo veía a Juan Pedro, el fornido hombre la miraba con hielo en los ojos desde el extremo de la habitación, inconcientemente dio un paso atrás y se topo con el pecho de Bautista impidiéndole la huida, el le dio un ligero apretón en los hombros como reconfortándolo pero... si tan solo supiera porque quería huir, aun así hizo gala de su coraje y permitió que Bautista la presentase...

-Papá, Lola... ella es Mariana…-miro unos instante a la chica-Lali…

León se acercó y le dio una mano-Mucho gusto señorita

Lola la miro de arriba abajo y luego quito su mirada como si hubiese visto algo despreciable. Todos se quedaron en silencio hasta que...

-Hay que llamar a Arnaldo

Mabel miro a su madre sin entender-¿Para que?

-Para que él también entre en la votación, el también es miembro de esta familia, igual que Juan Pedro que aunque no vive aquí deberá también entrar en la votación

-Me parece justo, además si Lali...-León miro a la jovencita para recibir el permiso de llamarla así, Mariana asintió tímidamente-Bien, si Lali va a vivir aquí quien mejor para que vote que Arnaldo

-Está bien, Lola llama a Arnaldo

-Si mami

La chica salió y al instante regreso con un serio Arnaldo...

-Yo voto porque Lali se quede-comento con obviedad Bautista

Lola estaba sentada al lado de su madre-Yo me niego a que se quede

-Yo digo que si-León se cruzo de piernas

Mabel fulmino a su marido con la mirada antes de dar su voto-Yo no... ¿Arnaldo que votas tú?

-Señora yo creo que...-miro el ceño de Mabel-No debe quedarse-Mabel sonrío

-Mi voto es porque se quede-acoto Hilda

-Bien, estamos en empate... ¿Juan Pedro? No me falles hermano-le suplico esperanzado

Todos se quedaron en silencio, la estadía de Lali dependía de la respuesta de Juan Pedro

-Mi voto es... mi voto es porque no se quede

Bautista se acerco a su hermano-Ey Peter piénsalo bien

Lola se paro al otro lado de Pedro-No, Peter ya hablo, ganamos, ella se va

-Lo pensé bien Bautista, ella no se va a quedar aquí, pero se puede quedar en mi casa

Al escuchar lo que salió de la boca de Juan Pedro todos se quedaron estáticos sin poder creerlo, Lali no sabía quien estaba más sorprendido, las dos mujeres que habían votado en su contra o ella misma, definitivamente todos en esa casa estaban locos, deschavetados. El miedo la atenazaba, ¿acaso el ofrecimiento de quedarse en su casa era para exigir sus "servicios"? Si era así, entonces Juan Pedro estaba muy equivocado...

-En mi casa hay mucho espacio y no tengo problema en que ella se vaya a quedar allí, además como dijo mi papá será por un tiempo

Bautista sonrío abiertamente-Claro que si, yo mismo estoy ayudando a Lali con eso

-No estoy de acuerdo-Mabel estaba mas seria que nunca

Hilda le dio unas palmadas sobre la rodilla-Pues acostúmbrate Mabel, ganamos limpiamente

-Técnicamente no ganaron abuela, hubieran ganado si ella pudiese quedarse acá pero como no entonces...-a Lola no le gustaba perder en nada
León se levanto del sillón cansado de la misma discusión-OK, ya basta, parece que estuvieran jugando con alguna clase de objeto, Lali es una persona y no se merece este trato-miro a su hijo Juan Pedro-Juan Pedro lo que haz hecho es muy bondadoso

-Si-Peter se bebió de un solo trago su licor-¿Quiere irse a instalar de una vez?

Lali no respondió, estaba en shock hasta que Bautista le enterró un codazo en el costado...

-Pequeña te están hablando

-Eh... perdón es que... ¿me decían?

Juan Pedro apretó la mandíbula-¿Qué si se quiere instalar ya?

-Hem... yo...-Lali miro a Bautista-¿Si?

Bautista asintió-Si, voy por tus maletas, tu ve siguiendo a mi hermano ya los alcanzo

-No, yo puedo esperart...

Juan Pedro la tomo del brazo-Vamos siguiendo

Mariana se despidió amablemente de todos aunque los únicos que le respondieron fueron León, Hilda y el mayordomo, en cambio Lola y su madre estaban envenenadas hasta el cuello.

Juan Pedro llevaba a Lali firmemente de un brazo hasta su casa, estaba tan aterrorizada que apenas podía pensar solo podía fijarse en lo alto que era, en lo musculoso e innegablemente en la forma tan dulce que la había sostenido aquella noche, pero ese hombre al de ahora parecía ser totalmente distinto, de repente sintió como su alma regresaba al cuerpo mientras el la "arrastraba" a casa, se atrevió entonces a preguntar...

-¿Por qué me ofreció su casa?

-Dicen que a los amigos hay que tenerlos cerca y a los enemigos aun más

Lali pasó saliva-Eso no lo explica, debía ser más fácil para usted prohibirme la estadía aquí o en la otra casa, de forma que no se me tocara irme muy lejos, dígame la verdad

-Es la verdad-Pedro se le acercó-Nada me atrae más que ver como personitas insignificantes como usted se hunden y estoy seguro que are lo que sea porque eso suceda

-Usted es despreciable

-No creo en sus palabras, no después de cómo se retorcía debajo de mi cuerpo anoche mujer

Lali sintió que se ponía colorada pero no se permitió bajar la cabeza-Se lo diré a Bautista

-Oh no me digas, vas a correr a decirle que te ofendo

Lali dejo caer los brazos a los costados-Porque no me deja ir, mire aprovechemos que Bautista no esta aquí, yo me voy y quedamos felices todos

-No...-le sonrío-Le prometí a mi hermano que seria su anfitrión, aquello no va a cambiar... por lo menos no hasta que me aburra

-¿Aburrirse? ¿Aburrirse de que?-le pregunto sin entender a que se refería

-Lo sabrás Lali... todo a su debido tiempo se sabe

Y sin más la guió escaleras arriba hasta la puerta de madera inglesa, una hermosa sirena era el decorado tallado de la puerta, Lali estaba sin aire, todo le daba vueltas, incluso cada olor que pasaba por su nariz la hacia dar arcadas, tan pronto como Juan Pedro la soltó y entro a la casa, Lali se permitió respirar profundo y recuperar el control que le quedaba que a decir verdad era muy poco...

-Ella es Mariana, vivirá un tiempo con nosotros

Lali levantó el rostro esperando encontrarse una mujer hermosa, seguramente la pareja de Juan Pedro pero inequívocamente se encontró para su pesar a una mujer de unos 55 años, delgada con una expresión de no querer nada, la miraba con el ceño fruncido...

-Ella es Julia, mi ama de llaves

-M-mucho gusto señora-tartamudeo nerviosa

-Señorita... aun no soy señora

Lali agacho la mirada avergonzada-Disculpe... señorita

Juan Pedro sonrío victorioso, con la moral de Julia seguramente Lali se aburriría tan rápido que se volvería loca...

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:20 am

CAPITULO 12

-Julia vive en la cabaña que esta detrás de la casa, en el día es ella quien lleva el mando, si algo te incomoda querida Lali, solo áselo saber a Julia, ella se encargara.

Lali reprimió una carcajada, Juan Pedro no podía haber sonado mas cínico con eso de "si algo te incomoda querida Lali", definitivamente al día siguiente tomaría sus maletas y se iría, la verdad no creía soportar aquello, Bautista entró con la maleta y el bolso de Lali...

-Listo ¿Donde las pongo Peter?

-Julia, llévalo a la alcoba de invitados... después de que la dejes instalada te espero en el estudio Bautista-indico sin perder su tonalidad seria e imponente

-Listo, vamos pequeña

Lali siguió a ambos y sin pensarlo se giro a mirarlo y allí estaba mirándola solo que en sus ojos no había hielo como hacia unos minutos, en cambio estaban tan oscuros que la fulminaban, Lali conocía esa mirada... un paño de lujuria que cegaba hasta el mas sensato... Juan Pedro la deseaba y que Dios los ayudase porque ella también lo deseaba a él.

Bautista no podía estar más satisfecho, por lo menos en casa de Juan Pedro Lali no tendría que soportar los desplantes de Mabel y Lola, aunque la pobre estaba un poco asustada y quien no, él también lo estaría en aquella situación, cuando por fin la tranquilizo un poco y le prometió que la visitaría varias veces ella cedió un poco y se había puesto a ver la tele mientras el se reunía con Juan Pedro.

-¿Entonces... para que me querías hermanito?-pregunto sentándose frente a Pedro

-¿Cuanto tiempo?

Bautista asintió entendiendo a que se refería-Por mucho una semana, tengo un amigo y va a poner en venta un departamento, es pequeño y no es costoso, apenas para Lali

-Bautista confía en mi, si tienes algo con ella dímelo

Bautista cansado de lo mismo se despeino su cabello-¿Por que insistes en eso hombre?, Lali y yo somos amigos nada más, entiéndelo, mira quiero ayudarla de verdad, que consiga un trabajo, será difícil por su falta de estudio pero estoy seguro que de prostituta a empleada domestica elegirá la segunda opción

-Ella no aceptara trabajar como sirvienta-Pedro lo dijo mas para si mismo que para su hermano

-Bueno... si tuviera tu ayuda, estoy seguro que tendría más opciones

Juan Pedro lo miro de reojo-Ni lo pienses, ofrecí mi casa, esa es mi contribución

-Que testarudo eres-dijo Bautista cruzándose de brazos

-¿Tiene novio?

-¿Quien?-el pequeño no sabia a quien se refería

-Julia... Pues obvio Lali hombre-le dijo Pedro dándole un pequeño golpe en la cabeza

-No, ¿porque la pregunta?

-No quiero tener problemas con esa mujer y me preocupa que si tiene novio se le ocurra meterlo por la puerta trasera o de alguna manera extraña que los jóvenes de ahora utilizan.

-Definitivamente eres un viejo cascarrabias, Juan Pedro hombre necesitas casarte pronto

-No sigas con eso por favor

-Pero es la verdad, ¿no estas cansado de tanta vieja resbalosa?

Juan Pedro arqueo una ceja-Te escucho y no te reconozco

-Si... uno cambia y sabes que es lo mejor... que no extraño mi anterior vida. Así estoy bien, muy bien.

-Hemos crecido

Bautista lo señalo con un dedo- Y tu haz cambiado...me gustabas más antes

-¿Tienes que recordármelo?-le pregunto Pedro una vez que se recostó en su asiento cruzado de brazos

Bautista copio la misma pose solo que tenía una sonrisa en su rostro- Es mi deber como hermano menor.

Lali estaba atónita, la habitación era hermosa, después de tranquilizarse completamente se había puesto en la tarea de detallar, el hermoso espacio, la cama no se comparaba nada con el catre en que dormía en la pensión, esta cama con dosel era tan elegante y hermosa, la seda color caoba rodeaba toda la cama de una manera ciertamente romántica, el fino tallado de ángeles en la cabecera daba a entender que aquella cama era de gran valor... ¿seria que si se acostaba podría romperse? Nunca había visto algo que pareciese tan delicado, acercó la mano y la deslizo por todo el cobertor de bordado italiano, aquella sensación de suavidad le provoco escalofríos, decidió probar suerte sentándose y cuando lo hizo se sonrío a si misma, dio unos pequeños saltitos y cuando vio que no pasaba nada se acostó placidamente, estirando brazos y piernas, divinamente podría acostumbrarse a aquello, se levanto con cuidado y se quito los zapatos dejándolos alineados a las patas de una silla, sonrío cuando sintió los pelos suaves de la alfombra acariciando las yemas cansadas de sus dedos, eran cosas tan insignificantes pero que le llenaban el corazón de una satisfacción que estaba segura nadie mas podría sentir, suspiro sintiéndose placidamente hasta que aquella paz se esfumo cuando sin permiso el adonis y a la vez ogro de sus pensamientos irrumpió en la habitación...

-¿De tu agrado Flor ardiente?

-Me llamo Mariana…-le respondió molesta

Juan Pedro rodó los ojos como si no fuera gran cosa-Si bueno... ¿me pregunto si ese apodo tan exótico será por tus cualidades? si quieres mi opinión creo que...

-Basta, no es necesario que recordemos aquel incidente

-¿Incidente? Bien, si así lo quieres llamar no le veo problema, ahora respóndeme ¿es de tu agrado la habitación?

-Es muy bonita gracias-dijo suavemente

-¿Cómoda?

-Si, la cama lo es

-Me imagino que fue lo primero que comprobaste, me refiero a lo de comparar con otras camas ¿cual de todas en las que haz estado acostada es mas cómoda?

Lali lo fulmino con la mirada-Ese tema no viene a colación ahora

-Ningún tema que tenga que ver contigo viene a colación ahora ni en ningún comento ¿porque? ¿Será porque ni tu misma te aceptas?

-Por favor váyase-le pidió lo mas tranquila que pudo

-No Lali... no me puedes echar

-Claro que si, esta es mi habitación

-La cual esta en mi casa y tu estas aquí por mi caridad

-¡¡Pues no quiero su caridad ni su lastima ni nada, me voy ahora mismo!!-grito cansada de soportar la soberbia de Juan Pedro

En dos segundos el corpulento cuerpo de Juan Pedro la estaba aprisionando contra el armario...

-No te vas Lali, no hasta que entiendas la lección

Lali le miraba completamente asustada-¿Qué lección? ¿De que maldita locura esta hablando?

-Cuida tu vocabulario muchachita

-Hablo como se me da la gana

-Pues entonces no hables y escucha, Bautista espera muchas cosas de ti, yo no espero nada, pero quiero que firmes algo

-No voy a firmar nada

-Si lo Haras

La jaló de un brazo hasta el pequeño escritorio, extendió el papel y la sentó en la silla con brutalidad...

-¡¡Guache!!-exclamo totalmente escandalizada Mariana

-Si guache, ahora firma

-No voy a firmar nada-dijo cruzándose de brazos

Juan Pedro se salio de sus casillas, le puso la pluma en las manos y mientras la sostenía del cabello la hizo firmar el documento. Cuando finalmente la soltó estaba temblorosa conteniendo las lágrimas, nadie nunca le había provocado tanto miedo, la furia de este hombre no se comparaba en nada con la que le había tratado Nazareno, si ese día había sentido miedo ahora estaba aterrorizada...

-No puedes irte Lali, ni lo pienses porque si lo haces te va a ir muy mal, me entendiste

-Eres un miserable

Juan Pedro sonrío perezoso-No... Tu no piensas eso Lali...

Pedro alargó la mano y con el dorso de esta le rozo un pecho, Lali se echo para atrás ante el contacto, pero el se acerco de nuevo y la agarro por la cintura acercándola a el...

-Suélteme-su voz era apenas un murmullo

Juan Pedro le acercó los labios a la oreja-De verdad deseas que te suelte

Lali cerró los ojos dejando que la colonia le impregnara los sentidos, e instintivamente se rindió ante él soltando un gemido poco decente. Juan Pedro rió y la alejo de sus brazos...

-Yo tengo el control Lali... incluso sobre ti

Y con aquella orgullosa declaración se fue de la habitación, Lali solo atinó a correr hacia la puerta y pasar el seguro aunque no estaba muy segura de que fuese un obstáculo para aquella bestia... una bestia que aun enojado lograba encenderla de tal manera que su propio cuerpo la traicionaba, sus manos y prácticamente cada miembro de su cuerpo temblaba y comprendió que era de miedo sino de excitación, ¿se habría vuelto masoquista? no, haba odiado con cada célula de su cuerpo la forma en que la había jaloneado y maltratado pero mas allá de manos firmes y actitud prepotente estaban sus ojos... cubiertos de pasión, de lujuria, llamas danzantes que la tentaban a fundirse en el placer que habían compartido... era fácil no desear lo que nunca se había tenido pero después de haberse sostenido el uno al otro después del clímax mas fabuloso solo podía contar con la lenta caída de si misma.

Juan Pedro maldijo tan pronto estuvo en la tranquilidad de su habitación, él que se caracterizaba por su control y paranoia había perdido los estribos con una puta callejera, se sentía desarmado, vulnerable, ofendido... excitado... maldita sea la erección que contenían sus pantalones pujaba contra la cremallera con tanta fuerza que dolía y lo peor... lo había provocado una mocosa que no sabia nada de la vida, era una fiera y por eso lo excitaba, y aun mas al saber que aquel cuerpecito lo había arrojado al clímax mas estupendo de su vida, no podía permitirse aquella reacción, aunque pudiese ir a tomarla ella daría pelea pero al final cedería... y no deseaba nada más en el mundo que ir y metérsele en las sabanas.

De repente su teléfono empezó a sonar...

-¿Si?

-Hombre que milagro escucharte

-Ah, Martín hola

-¿Que tal?

-Bien, bien

-Oye necesitamos que revises el informe que te dio Margaret

-Si, ya mismo me pondré en eso

-OK bien, entonces cuídate hombre, nos vemos mañana en la empresa, adiós

Juan Pedro colgó y agradeció tener que revisar algo, así tendría otro tema en que pensar y podría divinamente olvidarse de Mariana.


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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:22 am

CAPITULO 13

AL DIA SIGUIENTE...

No pudo dormir... había sido completamente imposible hacerlo, estaba cansada, le dolía el cuerpo y tenia la dignidad por el piso, el suceso de la noche anterior la había dejado asustada y tan excitada que cada vez que conciliaba el sueño imágenes bastante eróticas irrumpían en su subconsciente, quebrantando cualquier borona de autocontrol que podía quedarle, de repente alguien llamo a la puerta y una voz aguda se escucho a trabes de la madera...

-Tiene que levantarse niña, ya es muy tarde

Lali hizo una mueca y se levantó de la cama, abrió la puerta y se encontró con el ama de llaves y una caja entre sus brazos...

-Buenos días…-la saludo Julia

Lali se refregó los ojos aun adormilada-Buenos días

-Juan Pedro manda esto para usted niñita-Julia le estiro la caja

-Me llamo Lali

-Si... pero yo la llamaré niña

Lali hizo una mueca y señalo la caja-¿Qué es?

-Libros, cuadernos... todo lo que necesita para instruirse

-Veo... y ¿para que?

Julia entro a la habitación y dejo la caja sobre el escritorio-El joven Juan Pedro decidió que seria una buena idea que tome algunas clases con un profesor privado que vendrá esta tarde

-A mi nadie me ha preguntado nada-Lali se quedo apoyada contra la puerta

Julia tenía sus manos unidas-Si tiene alguna queja de esto dígasela a Juan Pedro porque por mi divinamente puede irse, ahora por favor dese prisa, Juan Pedro la está esperando para desayunar

-No voy a bajar

-Le recomiendo que lo haga niña, usted aquí no esta en calidad para poder tomar decisiones porque si, la esperaré abajo.

La mujer salió y Lali se quedo con la boca abierta... ¿que karma estaba pagando? Pero ella tenia razón, era mejor no hacer enojar al "todopoderoso" y bajar pronto, con aquella decisión tomada se ducho rápidamente y se vistió con lo primero que encontró, se dejó el cabello suelto y bajó corriendo las escaleras con sus vistosas botas vaqueras blancas.

Juan Pedro bebía tranquilamente su jugo de naranja cuando ella apareció, tan solo verla su entrepierna tironeo tan fuerte que tuvo que acomodarse en la silla, era bella, muy bella, incluso en sus ojos había un brillo especial como de inocencia... ¡Pero que rayos! Esa mujer tenia de inocencia lo que el tenia de débil, aun así no podía quitarle los ojos de encima, había algo especial que la rodeaba...

-Buenos días-Lali se quedo allí de pie

-¿Como dormiste?-le pregunto Pedro volviendo su vista a su desayuno

Lali no supo que contestar, estaba impresionada ¿estaba siendo cortes? Bueno había que aprovechar aquel momento talvez tuviera doble personalidad...

Lali se obligo a mentir-Si, pase una noche muy buena... es una cama muy suave, nunca había dormido en una cama así, la verdad es que el catre en el que dormía en la pensión estaba un poco viejo y a veces se le saltaban los resortes y en medio de la noche...

-Siéntate, Julia ya trae tu desayuno

La había interrumpido y sin sutilezas simplemente le había cortado la conversación, aun en su doble personalidad seguía siendo un ogro y ella era la princesa maltratada, aquel pensamiento la hizo sonreír mientras estudiaba los cubiertos.

Aquella sonrisa no podía pasar desapercibida, era una sonrisa natural, sincera y no precisamente se la estaba ofreciendo a él, bien por lo menos había encontrado otro fallo en la lista de defectos que había hecho de ella... le encantaba hablar sin parar y era realmente molesto, principalmente porque a el le gustaba el silencio, viviendo ya cinco años en aquella casona el silencio era tan relajante y ahora esta chica dañaba el ambiente con su parlotearía...

-Bautista llamo hace un momento

Lali elevo sus ojos con sorpresa-Oh... ¿pregunto por mí?

Peter la estudio unos segundos-No, solo era para avisar que saldría unos días del país

-Oh... ¿y yo hasta cuando me quedare aquí?

-No me digas ya te aburriste

Lali apretó las manos contra la faldita-No... Es que no quiero incomodar

"No exactamente" quiso decir Lali, lo que le preocupaba era quedarse allí y sin Bautista, el hombre que tenia enfrente le producía muchas cosas...

Juan Pedro se aclaro la garganta-Con respecto a lo de anoche...

-¿Que fue lo que firme?-pregunto atolondradamente Mariana al recordarlo

Juan Pedro arqueo una ceja-Me dejas terminar

Lali sintió un pequeño calor en sus mejillas-Si... perdón

-Primero quiero que sepas que ese contrato solo te incluye a ti y a mí... nada de decirle a Bautista ¿entendido?

-Si pero yo quiero saber que....

En ese instante llegó Julia y le dejó una taza de chocolate humeante, un plato de huevos revueltos y salchichas y un jugo de naranja, luego le tendió una servilleta de tela esperando que Lali la tomara...

-Hem... lindo delantal-comento Lali al ver la servilleta

Juan Pedro contuvo la risa y Julia apretó los labios...

-Es una servilleta, tómela

-Ah-ella sonrío y la recibió-Gracias

Julia hizo un ademán poco atractivo con la cabeza y se fue, Lali dejo la servilleta en la mesa y empezó a comer, cuando hubo terminado con los huevos, las salchichas y media taza de chocolate se atrevió a hablar...

-Me gustaría leer el contrato

Juan Pedro aparto la vista del periódico-¿Para que?

-Bueno fue evidente que anoche no pude leer, quiero saber que firmé

-En resumen solo tienes que acatar las reglas de la casa y ayudar a Julia con los labores.

Lali paso saliva-No me ha entendido yo necesito leerlo

Peter la miro con el ceño fruncido-No pienses más en eso mujer, pero si así lo quieres te daré una copia, no creerás que soy tan idiota para darte el original

-Jamás pensé en atentar contra ella

-Si, yo tampoco pensé que las prostitutas sabían leer y ya vez aquí tengo una pidiéndome un contrato para estudiar

Las palabras atravesaron su cuerpo como dagas, apretó el cuchillo que tenía en las manos y entendió porque había gente que asesinaba...

-Hoy me mudare

Peter sonrío-Parase que no lo haz captado, estas aquí como…

-¿Prisionera? ¿Secuestrada? No veo de que forma se pueda llamar a esto

-Primer punto del contrato... Nada de alterarse

Lali respiró profundo-¿Que es lo que quiere de mi?

"Arrojarla sobre la mesa y tomarla allí mismo" pensó al instante Pedro y por consecuencia el bulto que tenía entre sus piernas le tironeo mas provocándole un dolor inmenso.

-Que te alejes de Bautista-dijo finalmente

-De nuevo con eso ¿no?

-Si, es eso

-Ya le dije que no soy nada de Bautista, solo amigos y maldita sea deje de tutearme

-Y tú deja de maldecir

-Oh, ¿otro punto del contrato?-añadió sarcástica

-No... Pero creo que lo incluiré

Mariana se rindió levantándose de la mesa-Esta bien, voy a empezar a pensar no como la tonta Lali sino como la callejera por la que me tiene... dígame que tengo que hacer para que me pueda ir

-No tienes a donde ir

Lali apoyo sus manos sobre la mesa cansada-¿Y a usted le importa? Solo déjeme ir y le prometo que no me acercare a su familia, a nadie a ninguno.

-Conozco a las mujeres como tu, el dice que eres su amiga, tu te empeñas en que todo mundo lo crea pero en el momento menos esperado ¡Gualá!-Peter abrió y cerro los sus manos-La amiga se convierte en la amante

-Esta equivocado-Mariana se alejo de la mesa

-Jamás en mi vida... ahora siéntate y come

-Se me quito el hambre

-Por eso estas tan flaca, oh por cierto el profesor llegara a las dos de la tarde

Lali bufo-Ah bueno cierto que ahora también tengo que estudiar, ¿también va en el contrato?

-Si, al igual que la ropa que usas, ¿no te da vergüenza andar semidesnuda?

Lali se encogió de hombros-Es lo que tengo, así que acostúmbrese

Peter apretó la mandíbula-Ahora mismo subes y te cambias, no quiero que el profesor te vea en esas fachas, pareces una...

-Una puta ¿verdad?

Peter se levanto de un momento a otro y le tomo la muñeca con fuerza-Te dije que cuidaras tu vocabulario

-Y usted cuide su espalda porque no me importaría pasar el resto de mi vida en la cárcel con tal de enterrarle el cuchillo con el que corta la carne de su comida

-Eres una fierecilla ¿no?

-Solo le digo que si usted piensa imponer su voluntad sobre mi tendrá que atenerse porque el tiempo que este aquí será el mas detestable que abra podido vivir en su cochina vida.

Con fuerza que no supo de donde sacó, Mariana se soltó de su agarre y salió corriendo hacia la cocina ya que fue el lugar mas cercano, se estrello con la despensa y ahogo un gemido cuando una canasta de manzanas le callo en la cabeza...

-Oh Dios, niña tenga cuidado

Lali se sostenía la cabeza-Perdón

Julia sostuvo la canasta-¿Se siente bien?

-Si-Lali prefirió mentir-Gracias por preguntar

Julia la miro durante unos segundos-No debería andar por ahí corriendo con esas botas si se cae se puede partir el cuello

Lali se miro las botas-Son mis preferidas-miro a la mujer-Eran de mi tía... ella siempre se compraba cosas lindas con el dinero que yo ganaba, siempre se veía como una muñequita con su cabello largo y rubio y tan liso y sedoso y sus uñas siempre perfectamente pintadas

-Espera, espera ¿como que se compraba con el dinero que ganabas?

-Si, cuando era menor de edad tenia que darle una parte a mi tía

Julia frunció el ceño y se puso a lavar la loza...

-¿Y sus padres?

Lali se recostó en la pared-No losé... creo que están de viaje

-¿Cree?-le pregunto Julia mirándola unos instantes

Lali se rasco la nariz-Si, sabe no me acuerdo de ellos sino fuera por una fotografía no recordaría sus rostros

-Entonces son unos malos padres-le dijo Julia antes de volver a su atención a los platos sucios.

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:22 am

CAPITULO 14

Lali se quedó en silencio tragando las palabras, Julia tenia razón, ellos la habían abandonado, incluso habían sido fríos cuando Mariana les pidió que la llevaran con ellos con tal de no vender mas su cuerpo... si, sus padres eran unos malos muy malos padres...

-Si ya termino de lamentarse vaya a cambiarse, no creo que a Juan Pedro le guste que cuando llegue el tutor usted lleve esa ropa

-Si, él me lo dijo pero no tengo ropa diferente, así que tendrá que aguantarse.

Mas tarde Lali estaba sentada en el suelo del balcón, dejando que el frío viento la acariciase, era un lugar hermoso, si ella fuese una princesa ese seria su castillo, solo faltaba el apuesto príncipe entrando por la entrada sobre su brillante corcel, tenia que dejar aquellas ridículas fantasías y poner de nuevo la mente en el contrato, lo tenia entre las manos, Juan Pedro se lo había entregado antes de irse a la oficina, las exigencias de cierta manera eran bastante buenas, parecía ser que la intención de aquel contrato era convertirla en una dama, tenia que dejar de contestar, maldecir, esto ultimo estaba escrito en esfero en el ultimo pedazo, no pudo evitar la sonrisa recordando porque Juan Pedro había decidió agregar aquello, también decía que vería al profesor una vez por semana, también decía que no podía volver a las calles y que si por dinero se trataba ella recibiría una especie de sueldo por la ayuda que le proporcionara a Julia cuidando de la casa... Le gusto, si no podía negarlo, le gustaba el contrato, talvez si el se lo hubiese dejado leer, ella lo habría firmado tranquilamente... y a voluntad. El toque de la puerta llamó su atención y fue a abrir...

-Señora Hilda

-Llámame Hilda cariño, eso de señora me hace sentir vieja

-Oh no, usted se ve joven y vigorosa

-Tu si sabes como hacer a una vieja feliz-la señora sonrío-¿Puedo pasar?

-Claro, disculpe mi falta de cortesía, siga-Lali se hizo a un lado para que Hilda ingresara

-Um… mi nieto te dio una habitación muy bonita-comento mirando cada detalle

Lali cerró la puerta-Si, y es muy cómoda

-Quise pasar a ver como estabas

Lali le sonrío amablemente-Oh muy bien, estaba en el balcón esperando a que llegue el profesor

-Ah si Juan Pedro me comento algo, debes estar ansiosa por terminar tus estudios…-comento Hilda sentándose en la cama

Mariana se sentó a su lado-Si...

-¿Pero?

-Tengo miedo de que no pueda, y si no puedo pues perderé un valioso tiempo que puedo utilizar buscando a mis papas

-¿Tienes idea de donde estén?-le pregunto Hilda mientras le acomodaba un poco su alborotado cabello

-La verdad no, mis padres me dejaron al cuidado de mi tía y desde que ella murió pues no se nada de ellos, necesito encontrarlos y... y tener una familia


Hilda le acaricio una mejilla-Eres una chica muy valiente Lali, y sé que encontraras a tus padres pero mientras tanto aprovecha esta oportunidad, aquí estas bien, tienes techo, comida y educación

Lali sonrío-Lo se... pero no quiero ser la mantenida de Juan Pedro

-No, no vas a ser la mantenida, aprovecha esta oportunidad Mariana, demuéstrale a muchos de lo que eres capaz, Bautista tiene muchas esperanzas en ti, yo también las tengo, no nos defraudes... yo creo en ti Lali... Juan Pedro cree en ti, lo sé porque el es un hombre muy cerrado en si mismo pero es tan trasparente como cualquier otro ser.

Aquellas palabras fueron bálsamo para su incertidumbre, era cierto, si algún día quería consentirse en una mujer nueva y refinada tenia que tomar lo que Juan Pedro le ofrecía, lo mejor era tragarse su orgullo y hacer una tregua con él... era hora de convertirse en lo que siempre había deseado... una mujer normal, con una vida normal.

Lali sonrío-Lo are... pondré todo de mi parte

Hilda también sonrío-Así se habla Lali, no sé pero tu cara se me hace tan parecida... no sé a quien pero es una sensación extraña

-¿De verdad?

-Si, de lo que si estoy segura es que eres valiente y tienes tanto coraje como Alma Medina

-¿Quien es ella?

-Es una mujer hermosa, la conocí porque ella era la hija de una de mis amigas, vive a unas casas cerca de aquí, talvez algún día pueda presentártela

-Me encantaría conocerla-dijo Lali sonriente

-Talvez arregle una tarde-Hilda se levanto y le dio un golpecito con el bastón-Suerte con todos tus proyectos Lali, se que lo vas a lograr, lo sé

Lali sonrío nuevamente mientras Hilda se iba... desde ese momento daría lo que fuese por borrar aquel duro pasado, no se iba a dejar pisotear más, no más venderse por unas cuantas migajas, seria la Lali que siempre había añorado ser... Iba a portarse tal cual como se sentía... feliz y con ganas de empezar de nuevo, incluyendo una nueva y mejorada relación con Juan Pedro... si iban a ser compañeros de casa por lo menos tendrían que llevarse bien... iban a ser amigos, ella se encargaría de darle una buena impresión.

No podía ser mejor, su profesor Enrique era un hombre espectacular, era ya mayor pero igual era bastante atractivo, la había tratado como a una igual, le había hablado sobre historia y literatura, las 3 horas que habían pasado hablando de ellos prácticamente la llevaron a otro lugar, finalmente se había despedido con un apretón de manos y con la promesa de verse la próxima semana. Aun así Lali no pudo evitar la mirada de Julia cuando el profesor se iba, sus ojos estaban teñidos por un brillo especial...

Lali se acercó a Julia-¿Le gusta verdad?

Julia dio un respingo-¿De que habla niña?

-Tus ojos... brillan, yo no se mucho del amor pero he visto a mucha gente enamorada y a usted le gusta el profesor Enrique

-Claro que no, Por dios –Julia desapareció directamente hacia la cocina

Lali se le fue detrás-Bueno, pensé...

Julia la interrumpió-Yo ya soy vieja, no estoy para ello

Lali se sentó en el mesoncito-Nunca es tarde para el amor, lo dicen en las películas, además harían una linda pareja y... él también la miraba raro

Julia se giro y la miro a los ojos-¿De verdad?

Lali asintió con la cabeza-El la mira, de la misma forma que usted lo mira a el, o como el señor León miraba a su esposa ayer, el la mira como la bestia miraba a bella en la película

-¿Que película?

-La bella y la bestia... ¿no la ha visto?, es mi preferida

-¿Quien actúa en ella?

-Es una película de dibujitos

Julia se quedo mirando a Mariana y tuvo una extraña sensación de estar hablando con una niña...

-No se, talvez la consiga y la veamos juntas

Lali pudo sentir como le brillaban los ojos-¿De verdad?

-Si... ¿Lali?

-Sip...

Julia la miro a los ojos-Usted me cae bien

Lali sonrío-Gracias... usted también me cae bien

-Lamento haber sido un poco cortante

-Ay no se preocupe es algo sin importancia...-se bajo del mesón-¿Puedo llamar a Juan Pedro?

-¿Y eso?-le pregunto la mujer con total sorpresa

-Bueno es que quiero agradecerle lo que esta siendo por mi y también quería preguntarle si podía aceptarme una cena

Julia arqueo una ceja-¿Sabes cocinar?

-No... Pero conozco una lugar que me encanta y me gustaría compartirlo con el

Julia se encogió de hombros-Bueno pues llámalo, al lado del teléfono esta el número al que puedes llamar

-OK gracias.

Mariana salio corriendo de nuevo y se estrello contra la puerta, Julia sonrío mientras negaba con la cabeza.

Juan Pedro estaba un poco cansado, los ojos le ardían de leer mientras Martín le comentaba las nuevas inflaciones etc., de repente la voz de Margaret saliendo del teléfono interrumpió...

-¿Que pasa Marggie?

-La nena... perdón Mariana te quiere hablar

-¿Esta acá?-pregunto preocupado

-Esta el la línea ¿te la paso?

-OK

Se imagino miles de razones para que ella lo llamara, talvez iba a seguir renegando, bueno a lo hecho pecho...

-Hola

-Hola Juan Pedro... ¿como te ha ido?

Peter miro el auricular desconcertado-¿Mariana eres tu?

-Sip... eh llamaba para darte las gracias por todo, hoy conocí a mi profesor y estuvimos hablando de literatura y muchas cosas, Enrique es muy paciente y muy dulce, llamaba pues para eso y de verdad Gracias

Peter sonrío inconcientemente-Me agrada que te haya gustado

-Si y bueno también... Hem también quería saber si aceptarías que te lleve a un lugar esta noche

-¿Un lugar?

-Si a comer eh... quiero que nos llevemos bien

-Está bien... hoy saldré un poco tarde pero no creo que haya problema ¿verdad?

-No, no importa, el lugar lo cierran tarde

-OK entonces nos vemos en la noche

-OK-Lali iba a colgar-Juan Pedro...

-Si Lali

-De verdad Gracias

El sonido de su voz fue reemplazado por el tono, Juan Pedro colgó y sonrió, había algo en ella diferente... algo que le había gustado, además aquella conversación le había devuelto las energías, talvez si pusiera un poquito más de concentración estaría en casa mas temprano
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:24 am

CAPITULO 15

Estaba nerviosa, no podía evitarlo, se miró nuevamente al espejo y chasqueó la lengua, se había puesto un vestido de Julia que ella misma le había prestado después de que le rogara que debía hacerlo o de otra forma Juan Pedro se enojaría, ahora se lamentaba haber obligado a Julia, el vestido no era muy moderno, era de cuello alto cerrado con botones de perlitas hasta debajo del busto, obviamente los llevaba todos cerrados ¡pero es que no se podían abrir!, las mangas eran largas y la falda le llegaba por debajo de las rodillas y los zapatos... bueno llevaba sus botas vaqueras, pero es que ahí si no iba a cambiar, o le dejaba los zapatos y punto!. Decidió dejarse el cabello suelto, solo agrego una pincita en forma de florecita del mismo tono azul oscuro del vestido. Eran las 8 y Juan Pedro no llegaba, ojala no tardara mucho, estaba ansiosa, tenia un vacío en el estomago inexplicable y Julia pasaba cada cinco minutos por el saloncillo a ofrecerle un te o un café o algo para que se quedara quieta... en un día se había tropezado cuatro veces, una en la cocina, otra saliendo de la cocina, otra en el baño y finalmente en su habitación. Ahora lo único que podía hacer es esperar.

Juan Pedro se acaricio por enésima vez el puente de la nariz, le dolía la cabeza, se bajo de la limosina y se despidió de Lucio, alegando que podía descansar toda la noche, cuando entró Julia lo recibió con una sonrisa... ¡Un momento! Algo estaba sucediendo, Julia siempre lo recibía con una sonrisa pero no con esa clase de sonrisa, esa que era soñadora y que le hacia arruguitas en los ojos... ¿que le había pasado? ¡BINGO! seguro había matado a Lali después de que la desesperara y ahora sonreía victoriosa por su acción... ¡OH POR DIOS!

-¿Como te fue en el trabajo?

Peter estaba completamente helado-Bien y... ¿Lali?

-La niña debe estar en su habitación, subió porque se le había quedado el bolso

Peter suspiro dándose cuenta que inconcientemente había retenido el aliento-Veo... antes era la "niña" ahora es la niña

Julia arqueo sus cejas-No te entiendo

Peter se encogió de hombros-No me hagas caso... ¿hizo algo que te molestara?

-Para nada, esa muchacha es un ángel, me estuvo ayudando en la cocina arreglando los estantes, incluso ordeno las latas por orden alfabético, me cae muy bien

Perfecto su plan no daba resultados... aunque bueno después de la conversación por teléfono estaba pensando seriamente en hablar con Julia y pedirle que tratara bien a Mariana, parecía ser que eso ya había sucedido, De repente se escucho un estruendo y Lali bajó corriendo, sonrió ampliamente...

-Hola…-saludo al llegar

-¿Que fue eso Lali?-le pregunto Julia refiriéndose al ruido

Lali largo una risilla-Es que sin querer deje caer la mesita del pasillo, pero todo está bien

-Ay Dios-Julia se fue a la cocina agarrandose la cabeza

Lali se giro a mirar a Juan Pedro-Hola

-Hola... ¿que traes puesto?-le pregunto al verla con algo que no era costumbre de ella

Lali se miró el vestido-Un vestido... de Julia

-¿Por que?
Lali torció su boca-Pues porque tú me dijiste que no querías verme con mi ropa, así que mientras este contigo usaré vestidos de Julia

-No, no, no, olvida lo que te dije, bueno no lo olvides, mejor dicho no uses los vestidos de Julia, no te quedan

-Claro que si-dio una vuelta sobre sus pies-Además son cómodos

-Te dejaré dinero para que vayas a comprar ropa

Lali se puso seria-No

-No seas terca, tómalo como un adelanto

-Un adelanto...-repitió Mariana sopesándolo-Está bien

-Y quema todas las medias de malla

Lali se fijo en lo que el quería decirle, indudablemente se había puesto unas medias de malla, así que ni corta ni perezosa se quito las botas en medio del vestíbulo y se quito las medias haciéndolas una bola y metiéndolas en el bolso.

-Listo…

Peter tardo unos segundos en volver a pestañar-OK... no tenias que hacerlo pero bueno... ¿vamos?

Lali asintió con la cabeza-Vamos

Salieron de la casa mientras Juan Pedro no podía evitar admirar como sus caderas se balanceaban mientras bajaba las escalinatas.

La famosa cena de Lali no podía haberlo dejado mas anonadado, nunca en todos sus años de existencia había estado en aquella situación, primero no había dejado que Lucio los llevase por consiguiente habían llegado al "lugar" en taxi, un taxi donde el conductor no dejaba de hablar sobre sus hijitos, incluso cuando se detuvo en un semáforo en rojo les paso las fotografías, y ahora estaba allí sentado en el andén comiendo "Hot Dog" junto a Lali. Ella lo había invitado a comer perro caliente de un carrito que se estacionaba en una esquina de un parque y lo más chistoso era que le agradaba, al principio no podía evitar sentirse un poco incomodo pero después...

-Ey-Mariana le chasqueo los dedos-¿No te gusto?

Peter le dio un mordisco a su hot dog-No está súper bien, delicioso

Lali le dio el resto que le quedaba de su comida a un perrito que pasaba-Debes estar un poco incomodo ¿no?

-Un poco-confeso

-Bueno esto es para agradecerte por lo que has hecho por mi y bueno te hubiera invitado así a un lugar bien finolis como a los que debes estar acostumbrado pero es que no conozco ninguno y pues... se me ocurrió esto

-No tienes que dar más explicación esto es...diferente agradable

Lali sonrío-¿De verdad?

-Si-la miro-Cuando sonríes así...

Ella se toco el rostro-¿Que pasa?

Peter río-Cuando sonríes así, se te hacen unos hoyitos en las mejillas

Lali sonrío y cuando vio que el no le quitaba la mirada se ruborizo apenada...

-¿Bueno ya acabaste?

-Si... ¿nos vamos?

-Hem. Había pensado en caminar un rato, claro, si te parece bien porque si no...

-No, no, está bien, vamos

Juan Pedro se levanto y le tendió la mano para ayudarla, pero no hizo ademán de soltarla cuando ya estuvo de pie, caminaron por el sendero del parque hablando de todo y de nada en concreto, Juan Pedro se había dado cuenta que Lali evitaba hablar de muchas cosas y cuando se sentía incomoda se ponía seria y distante, talvez era una armadura que usaba constantemente y aunque lo quisiera no estaba muy seguro de querer traspasarla y conocer los verdaderos sentimientos de ella...

-¿Quieres lavarte los dientes?

-¿Que?-Pedro no entendió a lo que se refería

-Si... ¿mejor dicho quieres un chicle?

-Oh... está bien

Lali le pasó una barrita de goma y el la metió a su boca...

-Mientras esperamos el taxi porque no miramos quien hace la bomba más grande-propuso Mariana

-No

-¿Por que no?, sería divertido, haber tu primero

-No Lali

-Anda, dale, si lo que te preocupa es que te vean no te preocupes no hay nadie cerca, anda

-No lo que pasa es que... es que no sé

Lali lo quedo mirando sin decir nada-¿No sabes que?

-Pues eso... hacer bombas con el chicle

Lali no aguanto y soltó una carcajada-Pero si es muy fácil ¿te enseño?

Juan Pedro estuvo a punto de decirle que no era necesario pero cuando vio que ella lo miraba con los ojos bien abiertos y una sonrisa en la boca, decidió aceptar...

-OK primero tienes que amasar el chicle con la lengua, luego lo aplastas un poco y haces una capuchita en la lengua así-le mostró la lengua envuelta en el chicle-Y soplas-empezó a soplar hasta que la bombita estallo-Ah ¿que tal?, no estuvo muy grande pero es así, ahora tu

-No creo que pueda

-Vamos intenta

-OK, OK

Juan Pedro hizo todo lo que Lali le dijo y finalmente después de cuatro intentos logro inflar un poco una bombita, cuando la hubo reventado Lali salto de alegría y se hecho a sus brazos abrazándolo, instintivamente el la rodeo y la apretó, fue entonces cuando sus ojos se encontraron y las sonrisas fueron remplazadas por suplicas silenciosas que salían entre sus alientos...

La brisa acaricio sus cuerpos entrapazados cuando Lali se apretó más contra él y le dio un beso en la mejilla...

-Gracias por estar aquí... conmigo

Juan Pedro sonrío y sintió una especie de satisfacción que jamás había sentido, le tomó una mano y le beso los nudillos mientras la miraba fijamente...

-Hiciste que mi día terminará muy bien

Mariana se sonrojo-Entonces... ¿Quieres decir que no abra mas discordias entre nosotros?

-Si... por cierto... lamento lo de anoche

-No importa, ya fue

-No... Me comporte como un animal

Lali sonrío-Un animal muy guapo-se quedo seria y se giro-¿Por que no pasan los taxis?

Peter sonrío y la giro para mirarla al rostro nuevamente-Tú también eres muy guapa Lali pero...

¡Pero! Lali tembló, había un pero en esa frase y sabía muy bien que los peros que intervenían en frases que empezaban bien no eran nada buenos...

-Pero le prometí a Bautista que no te tocaría

Lali se quedo sin habla-¿Cuando?

-Hoy... me llamó a la oficina... por eso, por eso no fue un muy buen día

-Yo... no pretendía eso tampoco

-No, lo sé, pero yo si tengo ganas de arrastrarte a mi cama de nuevo

Lali contuvo el aliento con aquellas palabras, eran como una erótica caricia...

-Pero...

Peter inhala una bocanada de aire-Pero me estoy debatiendo entre la promesa que le hice a Bautista y el deseo que siento por ti

-Allá viene un taxi

Juan Pedro se contuvo de decirle que no le cambiara la conversación, pero era mejor así, tenían que guardar las distancias, se subieron al taxi y ella tuvo la desagradable idea de continuar con la conversación...

-Igual quiero que sepas que... que si te decides yo... yo estaré allí

Juan Pedro la miró-Creo que estás malinterpretando todo Lali, yo no quiero una noche de sexo contigo... quiero lo que compartimos la otra noche y los dos sabemos que aquello fue mas que sexo

Lali grito para sus adentros, ¿que demonios pensaba el?, no le estaba hablando de sexo, entonces le estaba hablando de... ¿hacer el amor?, sin prejuicios, sin miedos, solo ellos. Tuvo que pasar saliva varias veces antes de mirarlo de nuevo...

-Quiero acostarme contigo

Juan Pedro sonrió-Yo quiero lo mismo pero... eres una nena Lali

-Eso no fue impedimento la primera vez-se encargo de recordárselo

-En ese entonces no sabía que eras tan joven

Lali apretó las manos en el vestido-Sería solo una vez, nadie tiene porque saberlo-lo miró fijamente-Si tu me deseas y yo te deseo no creo en que haya ningún impedimento para que pasemos una noche placentera.

-¿Y si todo llega mas lejos?

-¿Que mas lejos?-le pregunto Mariana sin comprender

-Me refiero a amor Lali, hay que controlar las emociones, yo no estoy enamorado de ti

-Yo tampoco-afirmo tratando de convencerlo a él y de paso a ella misma-Se diferenciar mucho y sé que tampoco me enamoraría de ti

Juan Pedro frunció el ceño-¿Por que no?

¡Orgullo herido! Bingo había dado en el clavo, Juan Pedro podía ser la persona más dulce pero no dejaría de ser tan egocéntrico...

-Porque no funcionaria, tu y yo somos diferentes, compartimos una buena química en la cama y empezamos a llevarnos bien pero no más

Juan Pedro asintió con la cabeza-Tienes razón-suspiro-Dejemos las cosas quietas, y sigamos como hasta ahora

-Si, es mejor

Pero la verdadera pregunta era ¿hasta cuando duraría ese "sigamos como hasta ahora"? porque para ser francos el deseo a veces es ciego, sordo y mudo y contra él, no hay control que valga ni nada por el estilo además... los dos se deseaban y lo mejor era que ahora no estaba inocentes de aquello... solo habría que esperar quien iba a dar el primer paso.

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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:25 am

CAPITULO 16

Al día siguiente no cruzaron palabra. Lali se sentía rechazada y más que todo decepcionada de sí misma, no hallaba la hora de poner fin a su estadía en la casa de Juan Pedro y seguir con su vida, no era lo mejor pero era lo que tenía. Abrió su armario y sacó toda la ropa dejándola sobre la cama, no había nada muy conveniente para salir a tomar el té con la señora Hilda, la había ido a ver en la mañana y le había dicho que pasaría a recogerla para que fueran a tomar un café en un pequeño lugar que conocía, pero ahora se arrepentía de haber aceptado, ya que no encontraba nada, así que con toda la pena del mundo se puso la ropa que tenía, una falda roja de cuadros, unos tacones negros de hebilla y un top negro con lentejuelas, se puso una chaquetita de piel por los hombros y salió de la casa.

-Que linda te ves-la halagó la señora

-No es muy apropiado pero...-comento Mariana apenada

-No, no digas nada querida, no importa el empaque, ya sabes lo verdaderamente valioso está adentro, súbete

Lali se subió al auto-¿Y usted si... puede manejar?

-No soy tan vieja, además soy muy buena al volante

Lali sonrió y partieron rumbo al café, mientras charlaban de todo, Hilda rió cuando Lali le contó a donde había llevado a Juan Pedro a comer...

-Dios, pagaría por verlo-Hilda no paraba de reírse

-Se veía un poco incomodo

-No creo... o bueno si tal vez-volvió a largar una carcajada-Ay Dios cuando lo vuelvas a hacer invítame a verlo

Lali río y agrego un chiste que había escuchado, la anciana reía y bromeaba hasta que llegaron al café...

Hilda suspiro-En este café Hilario, que en paz descanse, me propuso matrimonio

Lali la miro-¿Por que murió?

-Un ataque al corazón, el pobre fumaba mucho, por eso es que Juan Pedro no soporta los cigarrillos ni nada de eso

-Lo amaba mucho verdad-Mariana noto que no le salió como pregunta sino como una afirmación

-Con todo mi ser, y aun lo amo, con el compartí los mejores años de mi vida, solo pudimos tener a Mabel pero ella fue como esa pequeña felicidad que todos los matrimonios desean, ella era tan dulce y tierna, no sé en que momento ella dejo de ser así y se volvió tan prejuiciosa

-Se ve que quiere muchos a sus hijos

-Los adora, de eso no cabe duda

Se bajaron del auto y entraron al cafecito, Lali se sintió muy incomoda al ver todos los ojos puestos en ella, hasta que la anciana con voz clara dijo...

-¿Que es nunca habían visto a una actriz porno?

Lali se sonrojó e intentó a hablar pero Hilda se río con fuerza y se sentó

-¿Para que dijo eso señora Hilda?

-Primero no me llames señora Hilda, segundo lo dije para que tuvieran algo seguro de que hablar y tercero porque me quería divertir, anda siéntate

Lali se sentó-Que vergüenza

-Ya no te preocupes, mejor mira, si ves esa de allí-señalo a una chica rubia

-Si

-Ella es Anahí, es la esposa de un amigo de Juan Pedro, y la chica pelinegra que esta junto a ella se llama María Noel, esta por casarse con Patricio, es un joven encantador

-¿Y... la otra rubia?-pregunto Mariana señalando a la chica que quedaba

-Ella es Victoria, la novia de Juan Pedro

¡Novia! Novia de Juan Pedro, Santo Dios ya sabia entonces porque él no quería nada con ella.

-Querida que pasa, te pusiste blanca como un papel-Hilda estiro su arrugada mano hasta acariciarle el rostro

-No es nada

Hilda entorno los ojos-Ese "no es nada" no me convence nadita... ¡¡Oh Por Dios conozco esa mirada!!

-¿Q-que mirada?-pregunto tartamudeando

-Esa, la que tienes tu... ¿Tu y Juan Pedro...?

-No-se apresuro a decir-No, entre el y yo no hay nada

Hilda frunció el ceño-¿Nada es nada Lali?... o sea me refiero a nada absolutamente nada

Lali paso saliva y agacho el rostro-Si, nada

Hilda dio un golpe en el suelo con el bastón-No me mientas señorita, mírame a los ojos y dime que no pasa nada

Mariana la miro-No pasa... no pasa nada

-Pues como ves que no te creo... ¿Te gusta mi nieto verdad?

-¿Bautista?

-No te hagas la tonta Lali, estamos hablando de Juan Pedro-le reto la anciana

-Oh... no, yo no siento nada por él

-Entonces vamos te presento a las chicas

-¡No!, ¿cómo se le ocurre? ¿Que va a pensar la novia de Juan Pedro si sabe que estoy viviendo en casa de él?

-Ay mira Lali, esa mujer no es ningún peligro, Juan Pedro dice que es su novia pero igual se acuesta con cuanta mujer se le ofrezca

-¡¿Qué?!-exclamo alarmada

-Como lo escuchas, no me gusta hablar mal de Juan Pedro pero es un perro, así en esas palabras, Pedro no es hombre de una sola mujer

Lali sintió que le retorcían el corazón, Juan Pedro tenia novia, una muy bonita, y aparte se había acostado con ella... y quien sabe con cuantas más, las manos le temblaban y no quería mirar a la anciana, había sido tonta al conservar una pizca de esperanza en el corazón.

-Ven vamos que te presento-la levanto de un codo y la llevo hasta la mesa de las chicas-Buenas tardes señoritas

-Señora Hilda como esta-Anahí se levanto y le dio un beso en la mejilla

-¿Como están chicas? Vine a tomar un café con una amiga y se me ocurrió que seria buena idea presentársela, ella es Lali

María Noel le sonrío-Yo soy María Noel

-Hola-saludo tímidamente Mariana

-Y ella es Anahí, la que te dije que era esposa de Martín, el amigo de Juan Pedro

-Mucho gusto señorita
Anahí le dio un pequeño golpe en su mano-No seas tan formal llámame Anny

-Y ella es Victoria, la novia de Juan Pedro

Victoria sonrío calidamente-Hola Lali, un placer conocerte, Juan Pedro me ha hablado de ti

¡LE HABIA HABLADO DE ELLA! ¡MISERABLE!...

-Si... bueno él también me había hablado de usted

-Vaya que raro, de un tiempo para acá se comporta bastante extraño y a veces pasan días y no me llama

-Ya sabes como es Juan Pedro, sin ofender señora Hilda-comento Anahí

Hilda le sonrío calidamente-No te preocupes, conozco a mi nieto

-Lali, ¿te gustaría compartir una taza de café con nosotras?-le propuso María Noel

-No, me da vergüenza-y al instante sintió como sus mejillas tomaban temperatura

-No seas tonta, ven siéntate a mi lado-Victoria le acerco una silla

-Bueno chicas, si me dan un minuto iré al servicio, ya vuelvo, acérquenme una silla también-Hilda se fue

Anahí apoyo su mentón sobre sus delicadas manos-Y cuéntanos Lali ¿a que te dedicas?

Vico la miro-Yo lo sé Lali pero si no te sientes cómoda no hay problema

-No, está bien igual pues... yo soy prostituta

Tanto Anahí como María Noel no dijeron nada cosa que hizo incomodar un poco a Mariana (mas de lo que estaba).

Victoria le sonrió-Eres una chica muy hermosa para estar metida en ello

-Gracias... pero pues era mi única entrada de dinero

-Lamento mi reacción, pero nunca había conocido a "una"-se justifico Anny

Lali sonrío de lado-No, no importa, hay gente que reacciona peor

María Noel se aliso un instante su perfecto cabello-Debe ser terrible, yo siempre he dicho que las mujeres que desempeñan aquello deben tener una fuerza de voluntad tremenda

-Si, en parte si lo es, después de un tiempo se convierte en resignación

-Juan Pedro me comentó que estas viviendo en su casa, ¿se la llevan bien?

-Mas o menos... él es un poco...

-Caprichoso-acoto María Noel

-¿Arrogante?-sugirió Anahí

-Iba a decir complicado pero parece ser que esas dos también sirven-dijo Lali provocando risas entre las cuatro

Victoria tiro su perfecto flequillo hacia atrás-Yo conozco a Peter hace mucho y cuando nos hicimos novios pues fue un poco extraño

-¿Por que extraño?

-Porque Juan Pedro nunca ha tenido una novia en serio, mira no sé si soy masoquista pero se que el frecuenta a otras mujeres

-¿Y porque sigues con el?

-Porque es guapo, inteligente, fuerte, rico y además es muy bueno en la cama

Anahí y María Noel se rieron mientras Lali fingía una sonrisa, una profunda punzada de algo le atravesó el cuerpo al saber que Victoria supiera como era Juan Pedro en la cama... ella también lo sabia y no tenia nada que refutar... ¿acaso eran celos?

-¿Te has enamorado alguna vez?-le pregunto María…

Mariana se señaló así misma-¿Yo?

-Si, tu-le dijo la morocha sonriéndole

-Cada noche me enamoro de uno

-No, pero a lo que se refiere Mary es a enamorarte de una persona hasta tal punto que necesitas de ella, la extrañas y la recuerdas en cada momento, ansias su toque y amas cada cosa que hace-Anahí al decir esas palabras no podía evitar pensar en su marido

-No... Bueno si, si una vez

-¿Y que paso?-pregunto curiosa Victoria

Lali se encogió de hombros-Nada, ¿quien se enamora de una prostituta?

Las tres chicas se quedaron calladas como sopesando las palabras de Lali, hasta que llego Hilda el silencio invadía la mesa...

-Bueno, ya vine, ¿de que hablaban?

Anahí sonrío-Nada, y cuéntanos Hilda como estas

-Bien, claro esta-miro a María Noel-Quiero ver esa joya esplendorosa

María Noel sonrío y extendió la mano-Es hermoso ¿no?

Hilda se acerco al anillo-El regalo de un hombre enamorado, siempre lo he dicho, aquel hombre que se molesta en regalar algo tan hermoso es porque esta locamente enamorado

Lali le sonrío a María Noel-¿Estas nerviosa por tu boda?

-Claro que si, es muy raro esta sensación, pero es lo que más deseo, por cierto ya que te conocí Lali, te aviso que estas cordialmente invitada a mi boda

-Gracias

-Yo llevaré un vestido azul cielo-acoto como si nada Victoria

Las mujeres empezaron a hablar de lo que llevarían ese día y Lali se quedo allí escuchando sin escuchar, no tenia ganas de estar allí, estaba triste y cuando estaba así se sentía vulnerable, desprotegida, aun así se quedo sentada fingiendo sonrisas y tratando de no perder el hilo de la conversación.

Menos mal que Anahí había recibido una llamada importante y por fin habían finalizado la "importante" conversación, después de una larga hora sobre colores, peinados, maquillaje y zapatos lo único que quería era salir corriendo y desnudarse en la calle... Ja como si pudiera hacerlo, no tenia el animo ni la desvergüenza para hacerlo... aunque no descartaba de hacerlo en su habitación, suspiro nuevamente mientras subía las escaleras hacia la habitación, estaba enojada, conocer a Victoria no había sido buena idea, ella era... era muy buena gente y no le daba ningún motivo para odiarla, era gentil y educada, comprensiva y Lali... ahora entendía porque Juan Pedro se había enamorado de ella, era hermosa tanto por dentro como por fuera...

No pudo evitar sentirse envidiosa de sentir aquel sentimiento de posesividad, además que derecho tenia ella de sentir celos, entre ella y Juan Pedro solo había habido una noche de placer, sin ataduras, sin remordimientos, sin nada... pero él lo había dicho, el pensaba que habían tenido algo mas que simple sexo y ella también lo pensaba pero era conciente que aceptarlo era abrir la puertas para que la lastimaran. Se sentó en la cama y arrojo los zapatos mientras se acurrucaba en la cama tratando de contener las lagrimas, en vano obviamente, no se sentía bien con nadie, ni con ella misma y cuando por un momento se sintió aceptada y querida había sido con Juan Pedro.

Abrió el cuaderno donde había tomado los apuntes que Enrique le había dicho que tomara y en la ultima hija encontró un corazón muy grande con su nombre y el de Juan Pedro, inconcientemente lo había hecho mientras Enrique le contaba sobre regencia y ahora se sentía apenada de haberlo hecho, nunca se había enamorado y todo era nuevo, esa sensación de dependencia no le gustaba, no mientras Juan Pedro fuera un hombre prohibido... ¿y desde cuando le importaba eso?, durante muchos años se había acostado con hombres que no solo tenían esposa sino también hijos, porque ahora se sentía imposibilitada para montar un romance... su conciencia se encargo de responderle: Porque Juan Pedro no es como todos los hombres.

Vencida por el llanto y por la tristeza se levantó y abrió la ventana, pero parecía ser que el día no quería terminar bien y un obstáculo se sumaba a lo que podría ser una vida normal... La madre de Juan Pedro caminaba erguida hacia la casa y estaba segura de que no precisamente iba a visitarla para darle una bienvenida. Y justo ahora que tenia el orgullo por los suelos.

Espero unos minutos y Julia llamo a su puerta...

-Lali, la señora Mabel quiere hablar contigo

-OK... ya bajo-así tendría tiempo de recomponerse un poco
-No será necesario, ya estoy aquí-Mabel entro a la habitación-Julia retírate y cierra la puerta cuando salgas.

-Si señora-se fue.

-Buenas tardes señora Ma...

-No te molestes en ser educada para mi Mariana, sé de donde te sacó mi hijo así que no valen la pena tus esfuerzos-se sentó en la silla del escritorio

Lali paso saliva-Si usted cree que…

Mabel la interrumpe-Mire Mariana, supongo que se imagina que vine aquí a hablar de mujer a mujer con usted, no vengo a pedirle nada, vengo a "negociar con usted"

Lali se dejo caer sentada en la cama-¿Negociar?

Mabel enarco una de sus perfectas cejas-Te encanta la palabra ¿cierto?

-Me gustaría que fuera al grano

Mabel esbozo una sonrisa poco convincente-¿Cuanto dinero quieres para irte de aquí?

-Oh Por Dios-Mariana se llevo ambas manos a su boca

-No te hagas la ofendida querida, todos en esta vida tenemos precio-río- ¿Cuanto cobras? Te doy el triple si despareces

Lali se puso una mano en el pecho-Señora creo que se esta equivocando

-Ay caray-Mabel se paso una mano alisando la falda-Creo que tu, eres la que esta equivocada, eres una desubicada Mariana, las ovejas con las ovejas, las lobas con las lobas ¿entiendes?

Lali estaba totalmente preocupada-Perfectamente, pero no acepto su dinero

-¿Que es lo que quiere con mi hijo?

Lali se encogió de hombros-No lo sé, ¿que cree usted?

-Es una cínica Mariana, dígame cuanto dinero la compraría

-Ella no tiene precio

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:25 am

CAPITULO 17

Las dos se giraron bruscamente y Lali sintió que el alma le volvía al cuerpo al ver a Juan Pedro parado en la puerta, llevaba el cabello un poco revuelto como si hubiera estado mesandoselo, estaba sin chaqueta y sin corbata y con las mangas de la camisa remangadas en los codos...

-Hijo querido, ¿que haces aquí tan temprano?

Peter miro su reloj-No es temprano mamá, ahora te pido que te vayas

-Pero, pero...

-Pero nada, por favor

Mabel tomó su cartera y miró a Lali por lo que fueron segundos, acto seguido se encaminó a la puerta pero Peter la detuvo...

-Agradezco tu visita pero prefiero que cuando vuelvas yo este presente

Mabel le sonrío-Claro querido

-Ah y antes de que lo olvide... no quiero saber que nadie de la familia molesta a Lali ¿entendido?

Mabel lo miro atónita... ¿ese era su hijo? el que había jurado vengarse de la zorrita por meterse con Bautista... bueno tendría una seria charla con él.

-Nos vemos mañana Juan Pedro…

Cuando Lali vio que Mabel había dejado su habitación, se dejo caer en la cama vencida, se frotó los brazos hasta que Juan Pedro se unió a ella...

-Te pido disculpas en nombre de mi madre

Lali negó con la cabeza-No es necesario

-Si, si lo es, ella no tiene porque hacer esos comentarios

Lali lo miro-De verdad no importa

Juan Pedro le agarro el rostro entre las manos y la miro a los ojos fijamente...

-Si importa Lali, importa desde que te volviste parte de mi vida... de mi mismo

Lali sonrió-¿De verdad?

-Completamente... me enteré que hoy mi abuela te llevo a un café y por casualidad conociste a mi... novia

Lali asintió con la cabeza-Si... la verdad es que pensé que no tenias.

-Bueno, técnicamente, novios, novios no somos

Lali frunció el ceño-¿A qué te refieres?

-Somos buenos amigos y llevamos una relación

-Ah

-Pero solo deseo una cosa en el mundo-Pedro acerco sus labios a los de ella lentamente

-¿A q-que te refieres?...-su cercanía la ponía nerviosa-¿Que cosa?

-No es una cosa Lali-le lamió la comisura del labio-Te deseo a ti-le tomo una mano y la llevo a su entrepierna-He estado así todo el día

Lali paso saliva-¿Quieres... quieres quedarte conmigo esta noche?

Juan Pedro le beso la mejilla-¿Ya cenaste?

Lali asintió con la cabeza-¿Tú?

-También

Lali no dijo nada más, solo le toco el pecho, añorando el contacto, deseando resbalar las manos dentro y tocar toda aquella maravillosa extensión de piel cubierta por un escaso pelo... si, lo recordaba perfectamente.

Juan Pedro susurro contra sus labios e intento besarla pero Lali giro el rostro, de forma que el beso cayó en su mejilla...

-Sin besos por favor-atino a susurrar.

Juan Pedro asintió y le beso la mejilla nuevamente, bajando lento y tortuoso hasta su cuello donde la lamió y beso como un poseído, Lali gimió y dejo caer la cabeza atrás mientras se sostenía de él porque de otra forma caería al suelo del mareo embriagador en el que se encontraba. Con una mano y una poca fuerza Juan Pedro le empujo el hombro acostándola en la cama, mientras ella le desabrochaba los botones y lo liberaba de su camisa.

-Juan Pedro... de verdad... de verdad lo quieres

-Si-le beso un hombro-Si, si y si

Lali sonrió y dejo que el la despojara del top de lentejuelas y de la falda dejándola en ropa interior, de repente se levantó y Lali pensó que huiría pero no lo hizo al contrario cerró la puerta y paso el seguro para luego reunirse con ella, se quito la camisa y la dejo en el suelo mientras se quitaba los zapatos y las medias, Lali abrió los ojos desmesuradamente cuando el descendió sus manos y abrió el botón de su pantalón, lentamente bajó la cremallera y su pene salto liberado, totalmente erecto, Lali se paso la lengua por los labios mientras le acariciaba la gruesa longitud.

-Dime que quieres Lali...

Ella se sonrojo-Quiero... probarte

-Hazlo-Pedro se acercó a la cama

Lali negó con la cabeza-No puedo...-agacho la cabeza-No... No lo se hacer

-¿Que?-Pedro se había quedado sorprendido

-Nunca lo he hecho... es demasiado intimo

Juan Pedro sonrío para sus adentros y se acercó a ella, sentándose en la cama...

-Es lo que quieres hacer, así que te voy a enseñar pero antes-se acerco y le quito el sujetador y las bragas-Ahora estamos parejos-Lali soltó una risita hasta que Juan Pedro se levanto y ella quedo a la altura de su miembro-Ahora tómalo

Lali lo tocó, aquello lo sabia hacer y supo que estaba haciéndolo bien cuando Juan Pedro simio roncamente, hasta que ella sintió su callosa mano enredándose en su cabello instándolo a que lo tomara en la boca... se lamió los labios y los abrió mientras dejaba entrar la tersa cabeza del pene entre sus cavidades, cerro los labios entorno y dejó que su lengua golpeara lentamente...

-¡Mierda! Más nena, más

Lali volvió a golpear la lengua y sintió como el aumentaba la fuerza en su cabello instándola a que tomara más de él, dejó que entrara otro poco pero sería imposible tomar toda aquella extensión, de repente el empujo otro poco y ella sintió nauseas, Juan Pedro le acaricio el rostro...

-Respira profundo por la nariz Lali... eso es nena, respira profundo y tómame

Mariana hizo lo que el le indicaba hasta que sintió como casi el miembro erecto le llegaba a la garganta, empezó a juguetear con su lengua y empezó a chupar como una poseída, Juan Pedro simio y empezó a menear las caderas mientras la sostenía firmemente del cabello, Lali lamió y chupo con mas fuerza

-Oh por Dios, Lali

Lali alargo las manos y le apretó las nalgas mientras sentía como el empezaba a tensarse su pene palpito dentro de su boca y supo que el soltaría su orgasmo dentro de sus labios, y al contrario de lo que pensaba la idea no la repugnaba sino que la excitaba, Juan Pedro empujo una y otra vez pero no quería regarse dentro de su boca, así que hizo el intento de retirarse...

-Vamos Lali, déjalo así, ya esta

Lali, siguió lamiendo con mas fuerza mientras apretaba la mano de Juan Pedro contra su cabello y con la otra le acariciaba los muslos y se los apretaba, Juan Pedro no soportó mas y con un rugido dejo que su semen saliera disparado, Lali no se aparto, no hasta que hubo lamido todo su orgasmo, sin dejar que una sola gota se desperdiciara, no lo pudo evitar la levanto por los hombros y la miro a los ojos...

-Bésame Lali

-No... No me pidas eso

-Bésame o te besare a la fuerza

-N...

Juan Pedro aplasto sus labios contra los de ella, devorándola, sintiendo su propio sabor cuando le chupo la lengua, le mordió los labios y prácticamente le hizo el amor en la boca con una gracia experimentada, Lali se aferro a sus hombros y Juan Pedro tembló al sentir los pezones erguidos aplastándose en su pecho, Lali estaba arrodillada sobre la cama y Juan Pedro de pie frente a ella, su miembro nuevamente cobro vida y ella gimió cuando sintió aquel cañón apretado contra su bajo vientre, pero Juan Pedro la aparto de su labios y la acostó mientras le besaba las piernas, Lali apretó las manos contra la colcha sintiendo como todo cobraba vida de nuevo, una excitación fatal que la empujaba al abismo y cuando el enterró su cabeza entre sus piernas creyó morir...

Pedro lamió sus labios internos de arriba hacia abajo y cuando escucho el suave ronroneo que ella hacia empezó a chuparle el clítoris, lo mordisqueo y jaloneo y Lali no hacia mas sino retorcerse contra el colchón, automáticamente le abrió los labios de su sexo y encajo su lengua en el apretado agujerito que había allí escondido. Lali creyó morir cuando la pecaminosa lengua de Juan Pedro torturaba su entrada, penetrándola y acariciando la carne interna con maestría, un estremecimiento le recorrió el cuerpo cuando el empujo fuerte y dio un largo lametazo a su clítoris para volver a penetrarla, su orgasmo se formaba rápido y cuando supo que estaba a punto con los pies intento empujar a Juan Pedro para que se retirara pero el y con muy poca delicadeza le sostuvo las piernas mientras arremetía con mas fuerza de su lengua, hasta que no supo mas de ella sino un mareo donde todo le daba vueltas y la enviaba lejos muy lejos.

Pedro lamió las gotas que se escurrían de los labios del seño de Lali, había recibido aquel orgasmos en sus boca como ella había recibido el de el pero no era suficiente, se levanto de la cama aprovechando que ella estaba lánguida respirando confusa y sacó un condón de su billetera, lo abrió rápidamente y lo desenrollo a lo largo de su erección.

Mariana no sabia como algo podía ser tan fuerte, aquel orgasmo la había dejado en una especie de letargo hasta que sintió las callosas manos de Juan Pedro apretándole los pechos y cuando tomo un pezón en sus labios pensó que podría corredse ya mismo si lo seguía haciendo pero al contrario de todo aquello el se separo y la beso vorazmente, abriéndole violentamente los labios... estaban hambrientos, hambrientos de ellos mismos, sus lenguas bailaron frenéticamente y Lali gimió cuando sintió el pene de Juan Pedro aplastándose contra su carne sensible...

El beso que los unía no fue cortado cuando Juan Pedro empezó a penetrarla, lenta muy lentamente, cuando por fin se separo de sus labios ya estaba enterrado en ella completamente, su clítoris aplastado entre sus cuerpos y Peter moviéndose al compás de su lengua que nuevamente atacaba sus pezones, instintivamente le puso las manos en la cabeza impidiéndole que se alejara de allí, Lali levanto las piernas y fue conciente de que el no se había molestado en quitarle los zapatos, lo sabia, a él le encantaba aquello... el era perverso y erótico, una combinación excitante y peligrosa y ella estaba mas que dispuesta a probar cada fase del glorioso cuerpo que sostenía sobre el suyo...

Juan Pedro sudaba su cuerpo tenso entraba y salía del de Lali con poderosas estocadas que cada vez la enviaban mas alto en la cumbre del placer, lo sabia por su rostro contraído por las emociones, tenia los labios entreabiertos y sus gritos y gemidos lo enloquecían, dejo sus senos para volver a su rostro, le deposito un Lali beso en la barbilla mientra seguía embistiendo cada vez más fuerte, mas exigente, Lali cerró los ojos y cuando los abrió estaban totalmente teñidos por el deseo por la pasión que la embargaba, le apretó el cuerpo y enrosco las piernas alrededor de ella sintiendo como el miembro de Peter tocaba mas adentro, mas afondo y el glorioso como ella se sonrieron en medio de la lujuria que los invadía.

De un momento a otro Lali sintió una explosión de colores, siendo conciente que el pene de Juan Pedro entraba y salía de su vagina, incluso por la humedad se escuchaba como sus cuerpos chocaban para separarse y nuevamente chocarse, era un sonido tan salvaje que la enviaba mas fuerte, su cuerpo se tenso completamente mientras los escalofríos le recorrían de los pies a la cabeza y cuando creyó haber acabado nuevamente fue enviada a otra explosión de colores, a una mas fuerte una donde no estaba sola, también Juan Pedro que convulsionaba de placer sobre ella.

Juan Pedro se derrumbo buscando aire, aquel orgasmo había sido totalmente animal, brusco, pesado y tan salvaje que lo había dejado en el limbo... Lali también respiraba dificultosa y no pudo evitar robarle el aliento besándola con dulzura en los labios, se salio de ella y se sacó el condón mientras caminaba hacia el baño... Lali escucho la ducha correr y no se molesto ni en cerrar las piernas y mucho menos en taparse con algo, estaba exhausta, agotada, saciada... saciada por Juan Pedro y sabia que también el lo estaba, cuando salio del baño camino con paso firme a la cama y la abrazo rodándola haciéndola quedar sobre él...

-¿Te quedaras esta noche?

-Depende

Lali sintió que la garganta se le cerraba-¿Depende de que?

-Depende que quieras tu-Peter le acaricio la mejilla con un pulgar

Lali sonrío y reposo su cabeza en el hombro de el...

-Quiero que te quedes

Y para sus adentros concluyo con un... "para siempre por favor".

Juan Pedro la abrazo y como pudo los metió a los dos debajo de las cobijas sin soltarla la apretó contra su pecho y dejo que la tranquilidad del sueño los envolviera.

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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:26 am

CAPITULO 18

Correr por la selva no servía de nada, el salvaje "Tarzán" seguía de cerca sus pasos, jadeando, de repente la tomó de un brazo y la acercó a él apretando su duro cuerpo contra el de ella, Lali jadeó y se rindió ante él, olía a flores silvestres y a madera recién cortada, pero todo giro cuando una de sus fuertes manos ahueco la humedad creciente en su entrepierna, dio un respingo y sintió... ¡Lo sintió!, esto no era un sueño era...

Abrió los ojos rápidamente y se encontró con que Juan Pedro estaba entre sus piernas besando el bajo vientre mientras le acariciaba su sexo, jadeó involuntariamente y él la observo...

-Hola

Lali pasó saliva-Hola

-¿Como dormiste?

-Bien

Él sonrío perezoso sin dejar de atormentarla con sus caricias, Lali pudo ver sus ojos brillar con el sol que apenas se divisaba en la ventana...

-¿Que horas es?

-Las 6 en punto

-Oh... ¿porque estas despierto tan temprano?

-Siempre me levanto a esta hora-ella solamente hizo un ruido extraño

-Pero hoy no tengo que trabajar

-¿No?-pregunto interesada

-No-le deposito un beso en el ombligo-Así que pensé que podríamos no se... ir al club

-No

Peter frunció su ceño-¿Por que no?

-Porque... no quiero que... no quiero que alguien me reconozca

De repente sintió la ausencia del tacto de Juan Pedro, él estaba sentado en la orilla de la cama mirando al vacío...

-Tienes razón

-Juan Pedro yo...

-Sh, no digas nada

-Pero...

Peter se giro violento-Te dije que no dijeras nada

Lali asintió y se arrodilló sin preocuparse por la sabana que resbalaba, su cabello tapaba sus pechos mientras ella alargaba una mano para tocar a Juan Pedro...

-Lo siento

-¿Que sientes?

-Lo que paso... entiendo si todo fue por un arrebato o porque no sabias lo que hacías o...

Peter se apresuro a interrumpirla-Sabía muy bien lo que hacía-le acaricio la mano-Estaba conciente de ello Lali... ¿que tiene de malo que quiera compartir un rato tu cama?

"Compartir un rato tu cama", las palabras destrozaron la alegría que llevaba dentro, solo había sido un revolcón cualquiera con una cualquiera, Juan Pedro sonrió y ella no pudo hacer más que apretar las manos contra la sabana para no levantarlas contra él.
Dos Horas más tarde, en el desayuno...
-Iremos al medico

-¿Estas enfermo?-le pregunto Lali luego de dejar su café sobre la mesa

-No.... pero quiero que te revisen

-Yo estoy bien

Peter frunció el ceño-No eres medico, ¿como lo sabes?

-Porque es mi cuerpo, lo conozco

Peter dejo el tenedor-¿Y si a caso tienes una enfermedad venérea?

Lali negó con la cabeza-No, nunca me he acostado con alguien sin condón, nunca lo haré tampoco, no pienso arriesgarme y no solo por una enfermedad... no quiero traer un niño al mundo para que sufra

-No hijos... ¿que mas puedo saber de ti?
Mariana levanto el rostro-Quiero encontrar a mis papas

Peter elevo sus cejas sorprendido-¿Cómo?

-No lo sé, de alguna manera, mira-metió la mano en la falda y sacó una foto-Son ellos
Dejo la arrugada foto sobre la mesa, Juan Pedro la detallo y se quedo serio...
No podía ser posible, pensó para sí mismo, ellos... ellos no podían ser los padres de Lali...

-¿Quién te dio esa foto?

-Mi tía Pepa, me la dio cuando empecé a preguntar por ellos

-Y tu tía pepa, ¿te hablaba de ellos?, ¿has hablado con ellos?

-Mi tía hablaba muy poco de ellos y casi siempre los sacaba a relucir cuando renegaba por mi culpa y he hablado con ellos solo por teléfono

-Veo... te puedo ayudar pero... necesito la foto

-Quédatela, si las cosas salen bien talvez nunca más la necesite porque los tendré en cuerpo presente

Peter guardo la fotografía en su chaqueta-No te hagas muchas ilusiones Lali, es difícil

Lali sonrío-No importa, difícil pero no imposible

Juan Pedro se obligo a sonreír, no le iba a borrar la felicidad de su cara diciéndole que era imposible que aquellas personas en la foto fueran sus padres... él conocía a esas personas y sabía muy bien que no tenían hijos, ¡¡no podían!!, el hombre se llamaba Carlos Vergara y la mujer Julieta Castillo, tenían un hijo, era adoptado. Aunque... Y si Lali si era hija de ellos... tenía que averiguarlo...

-¿A que horas iremos al medico?-pregunto Mariana trayéndolo de nuevo a la realidad

-Cuando te vistas

Lali se miro-Estoy vestida

-Con ropa decente

Lali suspiro abatida-Le pediré algo a Julia

-Espero que no uses esos horrorosos vestidos de nuevo... ¿porque no has ido a comprar ropa?

-Porque no se a donde ir

Peter se acaricio el puente de la nariz-Está bien, conseguiré a alguien que te ayude

-¿Y entonces…?

-Ponte un abrigo... y que te llegue a los tobillos-agregó antes de que Mariana dijera algo

Lali sonrío y Juan Pedro también, mientras tomaban el desayuno y se preparaban para el día juntos... uno que traería muchas, pero muchas sorpresas

Pasar el día con Peter era un martirio, Mariana se pasó nuevamente la mano por el cabello esperando que Juan Pedro se dignara a dirigirle la palabra nuevamente, pero era imposible, él no hacia más que hablar por su teléfono e ignorarla. Internamente largo una carcajada amarga y ella que pensó que iba a ser un día maravilloso, nunca.

Una hora más tarde Juan Pedro se bajaba del auto frente a una elegante y ostentosa clínica...

-¿Vienes?

Mariana asomo apenas su rostro y sus ojos no se le salieron de suerte-¡Wo!, este lugar es enorme

-Es la clínica de un amigo, vamos

Mariana se bajo y cuando lo hizo Juan Pedro saltó sobre ella y el mismo le abrochó los botones del primero al último...

-Ya esta... no queremos que te resfríes verdad

Lali se encogió de hombros y le respondió no muy convencida-Si

-Bueno, vamos

Pedro la tomo del codo y la llevo al interior del edificio. Tan pronto entró Mariana sintió un escalofrío, un hospital no dejaba de ser un hospital nunca y aquel escalofrío le sucedía a menudo cuando iba a los pequeños hospitales a los que se podía permitir unas citas, rápidamente Juan Pedro los dirigió a la recepción donde una mujer de mediana edad los atendió y los remitió a una sala donde dos grande televisores pendían de la pared, Mariana se sentó pero se levantó de nuevo al notar que se había sentado sobre unos papeles...

-Ay perdón

La mujer que estaba en el asiento de al lado levantó el rostro y se quitó los lentes mientras cerraba una agendita, le sonrió calidamente y Mariana sintió un extraño sentimiento en el pecho...

-Disculpe-volvió a decir Lali totalmente apenada

-No te preocupes-la señora tomo los papeles y le señalo el asiento vacío-Siéntate querida

-Gracias

Las dos mujeres se quedaron viéndose largo rato hasta que la otra mujer se atrevió a hablar...

-¿Nos conocemos?

-No... ¿O si?... No sé-Mariana estaba confundida

La mujer entrecerró sus ojos-Me parece haberte visto antes

Mariana sonrió-Que casualidad... a mi también se me hace haberla visto antes, no sé, es algo extraño

-Sí, ¿eres parte del club?

-No, no... Yo no voy a ningún club

-Oh.... talvez nos hayamos visto antes aquí

-No, es imposible, es la primera vez que vengo a esta clínica

-Umm... ¿Talvez en las oficinas de mi marido?

-No yo...

Juan Pedro llegó e interrumpió...

-Ya esta, el doctor te atenderá en cinco minutos

-Bien

-Hola Juan Pedro

Juan Pedro le dio un beso en la mano-Un placer verte bella dama

La mujer soltó una risa-Siempre tan galante

Mariana se confundió mucho mas-Eh... ¿Ustedes dos se conocen?

-Oh disculpa mi descortesía Mariana, ella es una amiga de mi madre

-No me digas Juan Pedro que esta hermosa criatura es tu novia

-No... Yo soy

-Mi protegida-respondió Pedro apresuradamente

La señora miro a Mariana-Ah... tu eres la mujer que tiene a Mabel al borde del colapso-río-No te preocupes querida, Mabel es una mujer dura pero a la vez es muy dulce

-Si... me llamo Mariana Elizabeth Herrera-extendió la mano-Pero todos me llaman Lali

La mujer se la apretó-Mariana Elizabeth... que lindo nombre yo soy Alma... Alma de Esposito.

Las dos mujeres sonrieron abiertamente sin saber que detrás de ese simple apretón había algo más que un simple saludo... era un reencuentro.

Juan Pedro se inmiscuyo en la conversación preguntando por un tal Octavio que Mariana supo después era el esposo de la señora Alma y que a su vez también tenía negocios con Juan Pedro, en ningún momento Alma pregunto por la novia de Juan Pedro a excepción del comentario sobre si ella era la novia pero descartando aquello, el nombre Victoria había brillado por su ausencia. Unos pocos minutos después aparecía una muchacha joven inmaculadamente de blanco y con una sonrisa que Mariana se preguntó si es que consumía alucinógenos... ella le aviso que el doctor la atendería y cuando se levanto Juan Pedro la siguió despidiéndose de alma...

-¿Que... que haces? Me llamaron a mí

-Lo sé pero quiero ir contigo

-Pero... no

-¿Por que no?-le pregunto Peter seriamente

-Porque... porque es algo muy mío ¿no crees?

En ese momento Juan Pedro giró la manija de una puerta y antes de entrar la miró...


-¿Que no te haz dado cuenta Lali que tu... ya eres mía?

Peter le guiño un ojo y la dejó ahí, tratando de procesar aquellas palabras, cuando pudo haber controlado un poco el rumbo de sus sentidos, entró y cerró la puerta tras de si, un doctor de edad avanzada estaba sentado detrás de un escritorio y Juan Pedro imponente estaba de pie observando los diplomas de una pared...

-Pasa querida, siéntate

Mariana entró y se sentó mientras forzaba una sonrisa, los dedos le temblaban y la piel se le ponía de gallina...

-Yo soy Jaime Ibarra y voy a ser tu medico de ahora en adelante Mariana... primero quiero que hablemos un rato de esa forma yo conoceré de ti ¿bien?

Mariana asintió y se aferro al abrigo...

-Bien... ¿cuantos años tienes?

-18

-¿Has sufrido alguna enfermedad?

-No

-¿Tipo de sangre?

-A positivo

-¿En tu familia ha habido casos de enfermedades importantes?

Mariana pasó saliva... ¡No lo sabia!...

-Yo... no sé

El doctor asentía ante cada respuesta mientras las anotaba en una ficha que llevaba el nombre de Mariana.

-Bien... ¿Tienes hijos?

-No

-¿Haz estado en estado de embarazo alguna vez?

-No, ya le dije que no tengo hijos

Jaime sonrío-Bueno Mariana, hay casos cuando mujeres que no pueden sostener a sus hijos prefieren la salida fácil y se deshacen de ellos

En el rostro de Mariana apareció una mirada de horror-Eso es horrible, aquellas criaturas no tienen la culpa...

El doctor volvió a sonreír-Eres una buena chica-Peter arqueó una ceja-Bien sigamos... ¿Tu último periodo?

Mariana se sonrojo-Hace una semana

-¿Y es regular?

-Si

-Juan Pedro me comentó tu profesión y sabes tan bien como yo que implica riesgos, así que tomaremos pruebas de sangre y orina y también te haremos una citología para descartar posibles problemas ¿bien?

Mariana asintió-Si esta bien

-¿Y...?-por primera vez Peter daba un bocadillo

-¿Y... que?-pregunto el doctor sin entender a que se refería

-Pues que no vas a hacer ¿más?, porque no la pesas y la mides

-Juan Pedro-susurro entre dientes Lali

-Vinimos a que te revisen completamente

Mariana miro al doctor pero este se encogió de hombros y Mariana acepto entonces hacer todo lo que Juan Pedro quería... igual y hasta ahora todo lo que hacia era que lo que Juan Pedro le decía.

Tres horas más tarde Mariana se sentía como ratón de laboratorio, entres las pruebas de sangre, de orina, los exámenes de vista, de tensión y de un poco de cosas más, lo peor había sido la citología y no por el examen en si... y no es que fuera incomodo pero lo que más la había puesto nerviosa había sido Juan Pedro, había estado allí presente, incluso cuando el doctor le dijo que no podía el le hablo algo y este automáticamente accedió, Había sido terrible estar allí observando a Juan Pedro mientras este a su vez observaba al doctor hacer el examen. Ahora permanecían callados en el silencio absoluto del consultorio, Mariana estaba sentada sobre la camilla y Juan Pedro jugaba con una pelota antiestrés contra una ventana...

-¿Ya nos podemos ir?

-En unos minutos-Pedro se giro-¿Como te sientes?

Mariana hizo una mueca-Ratón de laboratorio y eso es poco

Peter rió-Las próximas veces vendrás a solo chequeo

Mariana se bajo de la camilla-Yo me siento bien

-Pero no sabremos si eso es verdad antes de ver los exámenes-le acaricio la mejilla-Para compensarte esto, te llevaré a cenar

Mariana sonrió abiertamente y justo entonces entró el doctor...

-Bueno mis queridos muchachos, ya tengo los exámenes aquí

Blandió en el aire un montón de sobres mientras los tres tomaban asiento. Mientras...

-Ya nos podemos ir Alma

Alma se levanto de su asiento al ver a su marido salir del consultorio…

-¿Que te dijo el doctor?

-Que estoy como de veinte-Octavio sonrío calidamente

Alma sonrío y le beso la mejilla-Me alegro... adivina a quien me encontré

-¿A quien?

-A Juan Pedro. Te envió muchos saludos, pero no venía solo

-¿Ah no?

-No... Conocí a la chica de la que me hablo Mabel, la trabajadora sexual ¿recuerdas que te conté?

-Si, si ¿que tal es?

-Es una niña, es muy bonita y no se, se me hizo haberla visto antes, sus facciones no se, se me parece a alguien pero no se a quien, se ve que es muy noble

Octavio la abrazo-Tú siempre sacando el mejor lado de las personas

-Esa chica tiene todos los lados buenos Octavio... es tan dulce y... y la voy a ayudar

-Vaya... eso quiero verlo

-Lo veras, lo veras.

Y en el consultorio, Mariana junto a Peter escuchaban atentamente al doctor Jaime quien les iba explicando cada resultado de los estudios correspondientes.

-Y en resumen estás más sana que nosotros tres juntos Mariana, lo único es que estas un poquito baja de peso pero eso se arregla comiendo un poco más, eso si saludable muy saludable

-Y... ¿cuando debo volver?

-Que te parece un examen de rutina en un mes

Mariana asintió pero mientras salían del consultorio otra pregunta la atenazó... ¿en un mes... estaría ella allí todavía?

-¿En que piensas?-le pregunto Peter

Mariana sacudió la cabeza-Nada

-No digas que nada, estás muy callada

-Estaba preguntándome... ¿Cuando regresara Bautista?

Pedro apretó el volante-Bautista... ¿Lo extrañas mucho verdad?

-Me hace falta hablar con alguien

-Bien... No creo que tarde en volver

Mariana asintió-¿Puedo hacerte una pregunta Juan Pedro?

-Claro

-¿Sientes algo por mi?

Juan Pedro no se inmuto, su rostro era un manto imperturbable y ella no supo que era lo que estaba pensando...

-¿Te gustaría cenar en algún restaurante en especial?-pregunto como si ella no hubiera dicho nada

-No...-lo miro-Porque no me contestas la pregunta

-Porque no quiero

-Pero me dijiste que si podía hacerlo

-Si... pero yo no prometí responderla

Mariana se recostó de nuevo en el asiento mientras suspiraba... Vaya forma tan olímpica de evadir una simple pregunta, ¿o es que no había sido tan simple?

Juan Pedro miro de reojo a Mariana ¿como se atrevía a preguntar semejante cosa?... ¿como se atrevía a ponerlo en aquella incertidumbre de analizar que sentía por ella?... lo único que podía deducir es que no había un simple afecto... había algo más y eso lo aterraba.


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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:27 am

CAPITULO 19

Pensar en ella como una mujer capaz de hacerle sentir tantas cosas era sorprendente, ella no sería una buena esposa... o talvez sí, Demonios no lo sabía, podía ser la mejor esposa y madre... madre... el solo imaginar a Mariana con un vientre pronunciado le estremeció el alma, se giró para verla mientras aparcaba cerca al restaurante...

-Mira Mariana... lo que paso entre nosotros...

Mariana le sonrió-No tienes que decir nada, ya me conozco esta parte

frunció el ceño-¿Que parte?

-En la que me dices que todo fue muy bueno, me das las gracias y me dices que por tu situación no podemos hacer nada al respecto así que lo mejor es que salga de tu vida... Ya está no tienes que decirlo

-Jamás se me paso esa idea por la cabeza

Lali se sorprendió y su rostro lo demostró-¿Ah no?... ¿Entonces que ibas a decir?

-Que... lo que paso entre nosotros fue importante... mucho y tengo miedo, lo admito-le tomó una mano-No me quiero enamorar Lali... el amor es cosa de débiles

Mariana se quedó mirándolo unos instantes... ¿insinuaba que empezaba a amarla? Dios santo porque el nunca hablaba claro

-Tú no eres débil

-Lo sé-Pedro le dio un beso en la palma de la mano-Separemos los sentimientos Mariana y veamos que pasa ¿si?

Mariana trago saliva... Una aventura con él era mejor que no tenerlo nunca... noches de placer enteras con el hombre que amaba... sí, era una buena idea, no tenia nada malo que los dos obtuvieran lo que querían...

-Si... si es cierto.

Juan Pedro esbozó una sonrisa embriagadora-Entonces... ¿restaurante o casa?

Mariana sonrío-Casa

Juan Pedro le beso nuevamente la palma solo que esta vez le recorrió con la lengua hasta la muñeca, Mariana se aferró al asiento y cuando el la libero pudo sentir una necesidad y un vacío que seguramente sentiría los próximos días del resto de su vida. El auto se encaminó por las calles y ella pudo notar la excitación de Peter, el bulto en su pantalón se lo afirmaba...

Llegar a la casa fue fácil, lo que fue difícil fue cargar con la decepción y el deseo frustrado, tan pronto cruzaron la puerta se encontraron con Mabel, León, Lola y la señora Hilda en el salón de visitas... con aquella inoportuna visita no había manera alguna de que pudieran abrirle paso a sus deseos, así que como buen hijo Juan Pedro se sentó frente a su familia...

-¿Y a que se debe esta visita?

-Lola vino a entregarte la invitación a su fiesta-le explico su madre

Peter sonrío levemente-Oh vaya, Gracias

Lola se acercó a él y le entrego una tarjeta color dorado con un lazo vinotinto-Serás un miembro de la corte hermanito

Peter frunció el ceño-¿Que?

León suspiro al recordar la idea de su hija-Tu hermana se le ocurrió de celebrar una fiesta "temática", tendremos que disfrazarnos de época Medieval, y por ser la familia de la homenajeada nos llevamos los puestos de la corte

-Seré una reina preciosa-Mabel ya disfrutaba imaginarse como sería todo

Lola largo una carcajada-Por cierto... también le traje una a usted-le dio una tarjeta a Mariana-Serás una campesina

Mariana recibió la tarjeta y sonrío-Vaya... Gracias

-¿Y porque campesina? Mariana es como de la familia, debería ser también una cortesana o algo parecido-recrimino Hilda a su nieta

-Estoy de acuerdo-acoto León

Lola se cruzo de brazos-Los papeles ya están entregados

-No... Mariana ira conmigo así que será como mi "esposa"

Todos se quedaron en silencio, Mariana tosió...

-Juan Pedro... está bien, no tiene nada malo que me disfrace de campesina... es solo un disfraz

-Además Peter, tu iras con Victoria-le recordó su madre

-Entonces llevaré dos esposas... punto no voy a discutir más

Lola levantó las manos en señal de rendición-Bien... lleva las que quieras, de igual manera todo mundo sabrá cual es la amante-miro a Mariana

-Bueno ya... si no era más ya se pueden ir-dijo molesto Peter

Mabel se acomodo en el sofá-¿Tienes algún asunto pendiente?

-Si uno muy urgente

Mariana sonrió para sus adentros, conciente de cual era el asunto pendiente de Juan Pedro...

León se levanto de su lugar-Bueno, mujeres entonces vámonos...-se acerco a ayudar a Hilda-Peter mañana vamos por nuestros disfraces

-Bien

Todos se despidieron y Juan Pedro sonrió a Mariana mientras la tomaba de la mano...

-¿Tu alcoba o la mía?

Mariana no contesto, solo se limito a sonreír y justo cuando Peter le tomo la mano, la anciana
Hilda irrumpió en la sala...

-Mariana... ¿podemos hablar un minuto?

-Hem-se soltó de Peter-Si, claro... bueno si a Juan Pedro no le molesta

-Por supuesto que no-y resignado de que el momento tardaría unos instantes en llegar se fue dejando a las dos mujeres solas.

Hilda la miro suspicaz-No hay que ser adivino para saber lo que esta sucediendo aquí

-¿De que habla?-le pregunto sin entender

Hilda le dio un golpecito en el hombro con el bastón-Estas enamorada

Mariana se giro sorprendida... ¿acaso Hilda era vidente?

-Y no me pongas esa cara chiquilla... conozco el rostro de una mujer enamorada y esa sonrisita que tenias hace un minuto es de enamorada

-Creo que esta confundida Doña Hilda

-¡¡¡No me llames doña Hilda!!!...-la señora suspiro-¿Te estas acostando con él, verdad?

Mariana se dejo caer rendida en el sofá-Es que... cuando el esta cerca mi cuerpo no responde y yo... yo solo puedo dejar que...

Hilda negó con la cabeza y evito que continuara hablando-No me des explicaciones-se sentó y le tomo una mano-No digo que Victoria sea una mala chica pero tú me caes mejor como novia de mi nieto

-Oh no... Lo nuestro no es nada serio

-A mi me parece bastante serio el hecho de que estén compartiendo el sexo, eso es bastante...

Mariana agacho la mirada tristemente-No somos iguales... Juan Pedro tiene clase y yo...

Hilda apretó mas la mano de ella-Tu tienes un corazón enorme, uno que estoy segura esta latiendo muy fuerte por Juan Pedro

-Si... pero me conformo con que el me desee

-Y... ¿no te gustaría tener algo más que el deseo de Juan Pedro?

-Eso no sería posible, él no se enamoraría de mí

-¿Ah no? ¿Cómo lo sabes?

-No lo se... Nadie antes se ha enamorado de mí

Hilda se encogió de hombros-Eso es cosa de idiotas porque cualquier hombre con tres dedos de frente se daría cuenta de que eres la mujer perfecta para enamorarse... si le pones empeño, Juan Pedro será tuyo

Mariana abrió los ojos-¿Usted cree?

-Por supuesto

-Y... ¿qué debo hacer?

Hilda sonrío picara-Vuélvelo loco Mariana... usa tus armas, consigue el corazón de Juan Pedro y cuando lo obtengas corre con el y no lo sueltes nunca

La anciana no dijo más se levantó y le dio un beso en la frente, pronto estuvo sola en el salón con las palabras de Hilda retumbándole en la cabeza... "usa tus armas... usa tus armas... usa tus armas"... Su única arma en este momento era el sexo y si conseguir el amor de Juan Pedro dependía de ello pues manos a la obra... Juan Pedro podría ser el mejor amante pero ella le enseñaría que era tocar las estrellas con las manos.

Fiel y muy dispuesta a su cometido subió las escaleras con paso firme directo a la habitación de Juan Pedro, dio dos golpecitos a la puerta y un segundo después la puerta se abrió y allí estaba el, sacándose la corbata mientras hablaba por teléfono, la hizo pasar con una señal de la mano y ella cerró la puerta con seguro y se sentó en la cama... No había estado antes allí, el cuarto de Juan Pedro era tan... él, cada detalle era una parte de él, se levantó de la cama y fue a la repisa donde había una foto de toda la familia, no pudo evitarlo y la giro, no quería que los ojos de la señora Mabel vieran lo que tenía planeado. Era hora de que ella tomara las riendas... Juan Pedro siempre había tenido el control, siempre el la había llevado a la cúspide pero había llegado la hora de que los papeles cambiaran... lo haría perder el control... se lo haría perder por ella.

Juan Pedro no pensó que fuera a tardar tan poco y cuando la vio entrar a su habitación supo que lo que sea que hubiera hablado con su abuela había hecho mella en ella... tenía algo diferente, era como un brillo de anticipación pero lo que lo excitaba verdaderamente era como lo estaba mirando en ese instante, como si quisiera devorarlo... Y justo estaba en una llamada importante con un socio de Holanda, y colgarle no era una opción, así que se sentó en la silla de madera antigua sin dejar de mirarla, allí de pie ahora observando las fotos...

Mariana giró y sintió la calida mirada de Juan Pedro admirándola... dedujo rápidamente que la llamada era extremadamente importante porque de lo contrario ya estaría sobre ella, así que aquello se estaba convirtiendo en una forma de poner el control de Juan Pedro a prueba... con pasos lánguidos se dirigió a la cama y notó como el la seguía con la mirada, se sintió atrevida, sexy... deseada, sin dejar de mirarlo se despojo de la ropa quedando solo en bragas y zapatos, la mirada de apreciación que el le envió la dejo tan caliente que no daría vuelta atrás a lo que estaba por empezar...

Pedro estuvo a punto de soltar el celular cuando Mariana se quito la ropa excepto las bragas y los malditos zapatos... esos zapatos que ahora se volvían en su mayor excitación siempre y cuando Mariana estuviera entre ellos, ya hasta había perdido el hilo de la conversación, la voz del otro lado era como un murmullo intendible... ahora su atención estaba completamente sobre ella, que al parecer quería jugar un rato con el aprovechándose de que no podía colgarle a Jorge. Y justo cuando pensó que ella se quedaría allí mirándolo, ella se echo en la cama, gateando hasta la cabecera donde acomodo las almohadas y se acostó placidamente, abrió las piernas y levanto las rodillas de forma que Juan Pedro observó su rostro lujurioso en medio de la V que ahora hacían sus esbeltas piernas... los tacones se enterraban sedosamente contra la colcha negra y luego... ¡Se quitó las bragas! y las lanzo hacia el cayéndole en el regazo...

Mariana no supo de donde había salido esa vena tan atrevida, solo sabia que Juan Pedro le inspiraba aquello y que haría lo que fuese por capturar su atención, solo que ahora era el la que la estaba provocando, tenia entre sus manos las bragas y las llevo a su rostro mientras decía algo inaudible, así que no supo si decía algo al teléfono o para ella... Pero no iba a permitir que se saliera con la suya, esta noche ella era la "matrona" así que sin esperar más, se lamió los labios empezó a acariciarse los pezones sin quitarle la mirada de encima, entonces supo que el estaba tan sorprendido como ella misma...

El corazón de Juan Pedro latió con tanta fuerza que si hubiese sido posible en la otra línea lo escuchaban, apretó el teléfono con tanta fuerza que los nudillos se pusieron blancos mientras Mariana se acariciaba lentamente sin apartarle la mirada y él... no podía dejar de mirar aquella picara tentándolo, sus piernas abiertas dejaban ver su sexo, húmedo y goteante y su propia excitación palpitaba con vida propia bajo su pantalón, justo entonces ella deslizó su delicada mano por entre sus piernas y empezó a masturbarse mientras no dejaba de mirarlo, sus dedos delgados y suaves desaparecían una y otra vez entre su vagina, saliendo brillantes por los jugos... si ella no paraba el alma le saltaría del cuerpo y su excitación lo mataría, pero entonces ella empezó a gemir mientras arqueaba las caderas elevando su cuerpo unos pocos centímetros del colchón... Maldita llamada ¿porque no terminaba rápido?...

-¿Entonces que piensas Juan Pedro?-le pregunto Jorge

-Me parece bien-respondió automáticamente sin apartar la mirada de Lali

-¿Que? ¿Acaso estas mal hombre? Como te puede parecer bien hacer ese recorte de personal

-Ya... eso esta mal

-Hombre... ¿te sientes bien?

-No... La verdad no... ¿Podríamos hablar mañana?

-Claro hombre... ¿Estas enfermo?

-Si, creo que tengo fiebre

-Pues mejórate... adiós-colgó

Peter dejó el teléfono en el escritorio y caminó hacia la cama pero no hizo ademán de acercarse más, quería verla, quería deleitarse con la pecaminosa visión que ella le estaba ofreciendo, y Dios si estaba logrando volverlo loco, sus dedos eran rápidos y de cierta manera sintió celos de ellos, pero no... Esperaría, le daría su espacio...

El orgasmo fue magnifico, no tanto como lo era cuando Juan Pedro estaba dentro de ella pero igual había sido maravilloso mientras el la veía, se sentía tan poderosa de tener toda su atención sobre ella, los sepamos acabaron y dejo caer las manos a los costados mientras las piernas le temblaban y la respiración agitada empezaba a normalizarse. Pedro se acercó a ella y le tomó la mano que antes estaba en sus piernas y sin decir nada se metió los dedos aun húmedos por el calor de Mariana, lamiendo su sabor, ella gimió al sentir la terciopelada lengua de Juan Pedro succionando sus dedos, pero si lo dejaba seguir seguramente le arrebataría el control y esta noche era suya.

Se levanto y se retiro de el tan solo unos centímetros para acostarlo sobre la cama, Juan Pedro no puso objeciones mientras ella le desabrochaba la camisa y lo despojaba de ella, luego el pudo ver su vacilación cuando le hubo quitado el pantalón, le acaricio el miembro completamente duro, Pedro alargó la mano y tomo un preservativo que luego le entrego pero ella no se lo puso, en cambio lo dejo a uno de sus costados, se subió sobre el a ahorcajadas y descendió sus labios contra la punta brillante de su pene arrojando un tierno beso...

-Jamás he hecho esto...-deslizo sus manos por el vientre de Juan Pedro-Necesito que me digas como hacerlo

Juan Pedro trago saliva-Vaya... ¿quieres hacerlo?

Mariana asintió con la cabeza-Si... por favor

Juan Pedro sonrío no por sentirse feliz sino mas bien por el terror que tenia de enseñarle aquello a Mariana... era como iniciar a una virgen en una vida sexual... el problema era que Mariana no era virgen pero el la veía como tal...

No lo podía creer... ella aprendía rápido y lo que había sido antes unos suaves lametones ahora eran fuertes succiones que lo hacían ver estallidos de mil colores... unos minutos antes le había indicado como debía tomarlo en su boca y ella lo estaba haciendo solo que mejor, sus labios rojos acariciaban la extensión de su cuerpo que pedía a gritos una liberación, pero no quería regarse en sus labios... no aún no, con cuidado le separo el rostro pero ella se aferro mas fuerte a la succión...

-Lali... Lali no, no quiero corredme en tus labios

-Si... si quieres

Volvió a zambullir el pene entre sus labios mientras jugueteaba con sus testículos, entonces ya
no había marcha atrás...

-No sabes que hacer nena

-Dímelo... enséñame Peter... enséñame a tomar tu orgasmo en mi boca

Juan Pedro paso saliva y le tomo la cabeza con poca delicadeza haciéndola subir y bajar por toda la extensión de su pene una y otra vez, estaba a punto de llegar, solo basto con mirarla y ver sus mejillas sonrosadas y sus ojos apretados y eso fue el catalizador para que su semen saliera disparado a las profundidades de la boca de Mariana, pero ella no se retiro en cambio apretó sus labios y lo exprimió literalmente, cuando no quedo gota Peter se levanto y la miro y le paso un pañuelo...

-Escúpelo ahí

Mariana lo miro confundida-¿Tenia que escupirlo? Porque ya me lo trague

Juan Pedro no supo si reír o llorar, la inocencia de ella lo conmovía a tal punto de querer abrazarla y decirle lo mucho que la quería... ¡Momento!... ¿como que la quería?... Oh, Oh... aquello se estaba poniendo muy, muy difícil...

-No, no tenias que escupirlo pero pensé que al ser tu primera vez pues...

-Sabes bien-se lamió los labios-Me gusto... ¿lo hice bien?

Peter sonrío y le acaricio la mejilla-Si... estuvo muy bien

Mariana sonrío y lo empujó nuevamente acostándose sobre él, su cuerpo reacciono automáticamente ante el contacto del cuerpo de Juan Pedro...

-Nunca he besado a un hombre

-Me has besado a mí

-No... Tú me haz besado a mí...siempre

Juan Pedro se detuvo a pensar y asintió cuando se dio cuenta de que era cierto, recordaba muy bien hacia algunos días cuando había intentado besarla y ella se resistió, el entonces la había besado después tomándola de sorpresa...

-¿Por que?

Mariana sonrió-Las mujeres ofrecen su virginidad como un regalo al hombre que aman... yo no puedo ofrecerla pero puedo ofrecer mis besos... nunca he besado a un hombre y ahora... te voy a besar a ti

Pero antes de que Juan Pedro protestara ella lo beso con dulzura, sin presión ni acelere, nunca nadie lo había besado de aquella manera como si quisiera dejar el alma allí en sus labios, no era una caricia experta pero era tan inocente que tocaba su corazón de una manera tal que odiaba sentir esas ganas de mas... más de sus besos, mas de sus caricias... más de Mariana...

Poco a poco el beso fue tomando conciencia y su lengua atrevida jugueteaba con la de Juan Pedro que despertaba ansiosa por el contacto... y bueno otra parte de su anatomía también despertaba con una fuerza descomunal, Mariana se levantó unos pocos milímetros para observarle los ojos... estaban tan oscuros que la abrazaban lujuriosamente y sus manos... sus manos le recorrían la espalda y las nalgas, haciéndola desear, añorar aquello por el resto de su existencia, Se inclino un poco más y sus pezones rozaron los labios de Juan Pedro, él intento tomarlos en su boca pero Mariana se retiro y restregó su sexo nuevamente húmedo contra el miembro erecto de Juan Pedro, gimió ante el contacto y arqueó la espalda mientras el le acariciaba el vientre y rápidamente bajaba y se apoderaba de su clítoris hinchado...

Mariana se estremeció y le aparto las manos, retrocedió un poco y deslizo el preservativo, luego delicadamente se volvió a posicionar y empezó a empalarse lentamente, Juan Pedro alargo las manos y le tomo las caderas enterrándola profundamente, Mariana se arqueó apenas conciente de la carne palpitante dentro de ella y las manos fuertes que la guiaban... él estaba tomando el control nuevamente, entonces despertó de su ensoñación y le apartó las manos y entrelazo sus dedos con los de el mientras cabalgaba sobre Juan Pedro, enviando esta vez al paraíso en que ella había estado ya muchas veces...

Juan Pedro respiró profundo mientras apretaba las manos contra las de Mariana, ella lo estaba volviendo loco, lo enviaba a distintos planos en la tierra donde solo importaba el placer que lo embriagaba, Mariana grito y empezó a moverse mas fuertemente sobre el, alzándose y dejándose caer sobre el miembro de Peter una y otra vez... arriba abajo, fuerte, rápido... hizo rotar las caderas varias veces y se arqueo sintiendo el orgasmo correr por todo su cuerpo, como un coche sin frenos...

Pedro se agitó dentro de Mariana y empujo una vez más mientras se corría junto a ella y juntos, allí con las manos entrelazadas se dejaban arrastrar por el placer, tan solo unos segundos después Mariana se desplomo como una muñeca de trapo sobre el, sus pieles satinadas por el sudor y sus respiraciones agitadas eran el único sonido en la habitación, Juan Pedro le acaricio el cabello y muy a su pesar la hizo rodar contra el colchón y se levanto a tirar el condón cuando volvió se acostó de nuevo y como si fuese una pluma tomo a Mariana y la puso nuevamente sobre él, ansioso por no romper aquel contacto. Y juntos allí abrazados se quedaron profundamente dormidos.

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:29 am

CAPITULO 20

La mañana llego sin ser invitada y Mariana no quería separarse de Juan Pedro, allí aferrados el uno al otro en ella surgió la esperanza de que talvez y con un poco más de esfuerzo lo que sentía por Juan Pedro fuera reciproco...

-Nos pasamos la cena de anoche

Mariana sonrío y le beso el pecho-Bueno... existen sacrificios

Peter rió-Te invito esta noche entonces, te llevaré a un restaurante especial

Se levanto sin ninguna timidez por su desnudez y se puso unos pantalones, luego saco algunas cosas del cajón del escritorio, Mariana se levanto y se enredo en la sabana mientras se peinaba un poco. Juan Pedro volvió a la cama y se sentó frente a ella...

-Esto es para ti...-le tendió un celular y una cartera con tarjetas y dinero

-No-Lali paso saliva-Yo no quiero tu dinero

-Tenemos un contrato Mariana, independiente de lo que ha sucedido entre nosotros tu sigues ayudando a Julia y este es tu pago-le tendió el celular-Y este bueno es para localizarte fácilmente, llévalo contigo a todas partes

-No se usarlo-le dijo ella mientras lo inspeccionaba con la mirada

-Es sencillo y además solo lo usaras para recibir mis llamadas, solo tienes que apretar este botón-le indico el botón color verde

-¿Y si no eres tu?

-Seré yo porque soy el único que conoce el número

-Ok

-Vete de compras hoy, cómprate un vestido y te vendré a recoger en la noche

-¿Tienes que irte ya?-en su voz hubo un poco de decepción

-Si-Peter miro el reloj de la mesa-Ya se me estaba haciendo tarde, además tengo que retomar la llamada que perdí ayer por tu culpa

Mariana sonrió

-Gasta lo que necesites

-Y... no sé me preguntaba si alguien me puede acompañar

-Claro ¿quién?

-Ayer... la señora que conocí en el hospital, me pareció muy elegante y talvez ella sepa a donde debo ir

-Me parece buena idea-sacó una libreta-Esa es mi libreta de teléfonos, busca al señor Esposito y llama, seguro te contesta Alma

Mariana asintió con la cabeza-¿Quieres que lleve algo especial?

-Si... pero...-sonrío-No dejes de usar los zapatos altos

Mariana sonrío y lo abrazo...

-Gracias por todo

Peter le acaricio la mejilla-Gracias a ti

Le dio un casto beso en la mejilla y se levanto pero antes de que se metiera al baño Mariana pego un brinco, atravesó la distancia y se colgó a su cuello mientras lo besaba apasionadamente. Juan Pedro la apretó contra su cuerpo dejándose seducir por su sabor, luego la separo despacio...

-Eres una tentadora que quiere hacerme perder el empleo

-Pero si eres el dueño de la empresa-le dijo todavía aferrada a el

Peter le acaricio la nariz-Dueño no... Mi papá aun lleva las riendas

-Bueno pero entonces eres el hijo del dueño de la empresa

-Es mejor que te vayas de mi vista florecita o puedo...

-¿Florecita?-le interrumpió Lali

-Si... cuando te llame "Flor ardiente" vi como te molestaste, así que entonces eres mi florecita

-Me gusta, es lindo-le acaricio el pecho

-Bueno-le tomo las muñecas y las separo de su cuerpo-Es mejor que detengamos esto o no voy a llegar nunca a la oficina-le beso las manos-Voy a bañarme

Mariana sonrío y Juan Pedro desapareció tras la puerta del baño, por un momento pensó en seguirlo pero ahora tenia un asunto más importante, tomando las cosas que le dio Juan Pedro se fue a su habitación a hacer la llamada que Daria inicio a su "reconstrucción en pro de la conquista de Juan Pedro"

La voz al otro lado de la línea era un poco ronca, así que supuso que no era la señora Alma...

-Hola... mire habla con Mariana Herrera, quisiera hablar con la señora Alma

- Un momento

La anciana dama se acercó al estudio y llamó a la puerta...

-Entra Josefa

-Señora, la necesitan al teléfono

-¿Te dijo quien era?-le pregunto Alma dejando lo que estaba haciendo

-Si, una muchacha llamada Mariana Herrera

Alma frunció el ceño-Mariana... Mariana... Oh sí, ya sé quien es, haber pásamela

Josefa le entrego el teléfono-Con permiso señora

-Adelante -paso el auricular a su oreja-Hola

-¿Señora Alma?

-Si soy yo

-Habla con Mariana, nos conocimos ayer en el hospital

-Por supuesto que recuerdo, eres la acompañante de Juan Pedro

-Si, si señora

-Bueno y a que se debe tu llamada

-No quisiera ser muy confianzuda pero la verdad usted fue la primera persona que se me ocurrió

-Umm cuéntame

-Es que... quiero cambiar un poco mi imagen y ayer pude notar que usted tiene unos gustos muy bonitos así que se me ocurrió que talvez me pueda ayudar con ello

Alma sonrío tiernamente, esa chica le causaba ternura-Por supuesto, sería un honor ayudar a una jovencita tan hermosa como tu

-Y... ¿podría ser hoy? Claro si no tiene nada importante

-No te preocupes, estoy libre, por lo que sé te estas quedando en casa de Juan Pedro mientras vuelve Bautista, así que pasare a recogerte allí, vamos a algunos lugares que conozco y te invito a almorzar

-No, usted va a ofrecerme un poco de tiempo lo que menos puedo hacer es invitar el almuerzo

Alma dejo escapar una risilla suavecita-Esta bien, ponte algo cómodo porque caminaremos
bastante

-Si... eh también me preguntaba si después de hacer todo eso podría acompañarme a un lugar

-Claro, mi chofer nos llevara a donde quieras

-Bien, entonces estaré lista para cuando venga por mí

-Ok, nos vemos en un rato-y aún con su sonrisa impregnada en el rostro, Alma colgó

De repente su marido entró y antes de que pudiera decir algo Alma se lanzó a sus brazos y lo abrazó...

-No sé porque pero esta chica me despierta mi naturaleza de nuevo-le dio un beso-Estaré de compras todo el día, si me necesitas llámame

Le deposito otro beso en los labios y se fue dejando a Octavio sin comprender, solamente se limito a sonreír y dar gracias a Dios por ver a su esposa nuevamente con aquel brillo de alegría en los ojos.

Y EN LA CASA UCKERMANN...

-Fue suficiente con invitarla como para que vaya del brazo de Juan Pedro-Lola se encontraba abrazada a un almohadón

Mabel se cruzo delicadamente de piernas-Esa chica se esta metiendo demasiado en esta familia
León a su vez solamente se dedico a frotarse la frente cansado de que se discuta siempre el mismo tema-Bueno a ustedes dos que les pasa, esa chica es muy noble

-¿Noble? Por Dios ¿Que nobleza puede tener una cualquiera?-escupió su mujer

Hilda golpeó el suelo con el bastón-Mientras yo este presente Mabel, espero que te refieras a Mariana de manera decente

-Claro a ti también te engatuso cierto Mamá

-¿Engatusarme? No pensé que me tuvieras en tan baja estima como para creer que me dejo engatusar

Mabel dejo la servilleta sobre la mesa pequeña que había en el living-Solo digo que esa chica sabe manejar muy bien su pose de victima para hacerse querer de los demás, mira a Juan Pedro, parece ovejita detrás de ella

-No será que Peter y ella...-comenzó a decir Lola

Mabel levanto la mano interrumpiendo a su hija-Ni se te ocurra decir semejante ridiculez Lola, ya es suficiente conque este viviendo en esa casa como para que ahora resulte enredada con Juan Pedro

La anciana Hilda sonrió para sus adentros... sí saborearía la sorpresa de Mabel al darse cuenta de que Juan Pedro estaba enamorado de Mariana... bueno eso sería después de
que él mismo se diera cuenta.

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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:31 am

CAPITULO 21

Después de una rápida despedida entre Juan Pedro y Mariana, este se fue a su trabajo mientras ella terminaba de arreglarse para irse a una tarde muy pero muy larga...

Julia chistó al ver bajar de dos en dos a Lali por las escaleras-Y eso para donde tan apresurada

Mariana ató sus tenis-Es que voy a irme de compras y talvez no sé me arregle el cabello

-Que bueno aunque no lo necesites no es malo querer acicalarse de una vez en cuando

-Si, ya esto lista-dio una vuelta-Mírame bien porque si todo sale como espero no volverás a ver esta faceta.

Julia se acerco a ella y le acaricio un abrazo-Me agrada que quieras cambiar pero no lo hagas del cielo a la tierra conserva esa luz que nos ilumina y sigue siendo esa chispita

Mariana no puedo evitar sonreír-No te preocupes, mi cambio solo será físico y se que te va a gustar

Sonó el timbre...

-Ya esta, llegaron por mi

Julia le dio la bendición-Bueno mi niña se me cuida mucho, Dios la acompañe y trate de no demorarse

-No te preocupes Julia estaré bien

Mariana salió corriendo y se encontró con una limosina blanca, de ella salió un tipo vestido totalmente de blanco y le abrió puerta...

-Señorita...-el hombre le tendió una mano

-Wo gracias-Lali sonrío y subió al coche

-Hola Mariana-Alma la saludo con un caluroso abrazo

-Señora Alma ¿Cómo esta?

-Bien, veo que me hiciste caso con lo de ponerte cómoda, esta muy bien ¿lista para nuestra tarde?

Mariana ensancho su sonrisa-Completamente

-Bien primero iremos a algunos almacenes y luego iremos a la peluquería ¿te parece bien?

-Si, confío en usted señora Alma

-Primera regla... Llámame Alma, nada de señora ni doña ni nada de eso, me hace sentir vieja

-Pero seria una falta de respeto

-Claro que no, no te preocupes, fáltame al respeto entonces

Mariana sonrío-Definitivamente usted y la señora Hilda no parecen mujeres "fifis"

Alma frunció su ceño-¿Fifis? Bien, si vamos pasar tiempo juntas me gustaría que tradujeras lo que acabas de decir

Lali volvió a sonreír-Perdón, fifis quiere decir como muy estiradas

-Veo... ¿que tal te recibió la familia de Juan Pedro?

-Uf yo creo que si hubiera sido por la muchacha pequeña y la mamá me hubieras mandado a la china sin importar el costo

-Ya me lo imaginaba, Mabel es una mujer de apariencias, pero sé que adentro tiene un corazón de un ángel

-Si pero muy adentro-dijo Lali irónicamente

Alma sonrió y siguieron charlando mientras llegaban al centro comercial...

-No te me despegues, iremos a unas tiendas donde me conocen muy bien y te atenderán como una reina

-Bien

Y así fue como empezó la travesía por aquel enorme lugar, visitaron millones de tiendas, saliendo con paquetes y paquetes, incluso Alma le regalo un par de zapatos a Mariana, entraron a un almacén para hombre ya que Alma aprovecho para comprarle algo a su marido y Mariana no pudo evitar reparar en un estante donde había unas camisas muy singulares, bastante "prendidas", no pudo evitar imaginarse a Juan Pedro entre una de ellas y escogió una color verde limón con calaveras negras. Alma sonrió y decidió guardar su comentario, Si Juan Pedro era un hombre inteligente seguramente aceptaría el regalo igual y... la intención es lo que cuenta.

Mariana no podía creer lo que veía en el espejo... era ella pero era una "ella" completamente distinta, era ya un poco tarde y estaba de pie frente al espejo de cuerpo entero de la estética, ya que después de hacerse las uñas de pies y manos, las mascarillas y el corte de puntas del cabello (porque muy firmemente se negó a cortarlo ya que a Peter le gustaba así como estaba), luego Alma había pedido un maquillaje especial y Mariana se había puesto un conjunto nuevo de camisa y pantalón, con corte muy juvenil no se veía vieja sino sofisticada, no puedo evitar llevarse una mano a los labios mientras se miraba de todos los ángulos en el espejo. Tenia el cabello en ondas perfectas, las uñas de un rojo nacarado y el maquillaje... vaya quien iba a pensar que reduciendo la mano de pañete que se aplicaba podía quedar mejor...

-¿Y que tal te ves?-le pregunto Alma mientras la observaba

Mariana deslumbro con una sonrisa-Me siento... me siento nueva

-Te ves preciosa-la abrazo por los hombros-Juan Pedro se va a derretir cuando te vea con el vestido que compraste

-Gracias-se paso la mano por la tela de la blusa-Nunca pensé que podía verme así

Alma sonrío-Ya ves, todo se cumple Mariana, ahora y ya que es tarde es mejor que vayamos pronto al destino que tienes planeado y en el que te mantienes muy misteriosa

-Si, pero te contare en la limosina

-Ok vamos

Salieron del salón de belleza y luego de subir a la limosina Mariana le relato la historia sobre su "ida" de la pensión y obviamente las razones que la impulsaban a ir. Media hora más tarde Mariana estaba timbrando en la pensión...

-No hay habita... Mariana-dijo sorprendida Galia luego de abrir la puerta

-Hola Galia

Galia la miro de arriba abajo-Parece ser que la vida te ha tratado muy bien

-Si... Galia yo quisiera ofrecerte disculpas por todo lo ocurrido y quería saber si Yanet esta

Galia se estrujo las manos contra el delantal-Yanet está en el patio de ropas, quieres que la llame o prefieres pasar

-Si puedo pasar seria grandioso

-Bueno pasa-abrió mas la puerta-¿Viniste en ese carro?

Mariana miro sobre su hombro hacia la limusina-Si pero no es mío es de una amiga

Galia estaba totalmente helada-Ah, bueno pásale

Mariana respiró profundo, volver allí la embargaba de muchos sentimientos tanto dolorosos como gloriosos, en la que era su habitación ahora había una chica muy bonita pintándose las uñas mientras hablaba por teléfono, siguió caminando y llego al patio de ropas, Yanet estaba sentada en un balde mientras charlaba animadamente con una chica de la pensión...

-Buenas tardes

Yanet se giró y pego un brinco tirando lejos el balde...

-¿Lali? ¡¡¡Lali!!! ¡¡¡Oh por Dios!!! Mírate-la abrazo-Estas preciosa

-Gracias tú también

-Vaya, Bautista te tiene como una reina-le dijo sosteniéndola por los hombros

-No... Tengo muchas cosas que contarte pero no tengo tiempo Yanny, vine para darte la dirección donde vivo y el teléfono de la casa, por favor cuando tengas tiempo ve a verme

Yanet le acariciaba el cabello maravillada-Ahora tengo mucho tiempo Nena, me salí de las calles y trabajo en una oficina, de secretaria ¿lo puedes creer? no niego que gano menos pero me siento mejor conmigo misma

-Me alegro por ti Yanny, también por eso vine-sacó un sobre-Es un dinero que quiero darte para que tengas por si hay alguna emergencia

-No Mariana yo no te puedo recibir eso

-Claro que si puedes-le dio un sobre-Yo no olvido todas las cosas que haz hecho por mi, ahora yo tengo la posibilidad de ayudarte y seria feliz si me dejaras hacerlo

Yanet sonrío-Bueno, no me puedo poner de renegona, necesito el dinero. Gracias Nena

-Bueno Yanny dentro del sobre van la dirección y el teléfono, tan pronto puedas pásate o llámame

Yanet se aferro al sobre-Ok bella, por cierto ya que viniste tienes que saber que Nazareno está como loco

-Me lo imagino

-Te anda buscando por cielo y tierra, viene todas las noches a ver si vienes, incluso contrato a un par de tipos para que vigilen la esquina

-Esta loco-dijo Lali junto a un suspiro

-Cuídate Mariana, ese hombre no sé, sabes que nunca me ha dado buena espina y además yo sé que el te ha hecho mucho daño

-Si... pero en el lugar que vivo estoy más que segura, Juan Pedro me protege y...

-Juan Pedro... Umm por la forma en que pronuncias su nombre me atrevo a decir que haz caído en las redes del amor

Lali suspiro-Si... pero es un amor imposible

Yanet le tomo las manos-No nena, talvez difíciles pero no imposibles, mira tu eras la que dacia que salir de esta vida seria imposible y mírate... Ay Lali, no conozco a ese hombre pero si lo amas es porque ha sido bueno contigo

Mariana decidió callarse el comentario porque la verdad era que Juan Pedro no es que se hubiera portado estupendamente...

-Yanny te lo juro me tengo que ir pero porfa tenemos que hablar-le dio un beso y un fuerte abrazo.

Con paso decidido y la frente en alto volvió a pasar por delante de Galia que se encontraba hablando con su marido, quienes la miraban descaradamente no creyendo que ella estuviera en pie, por dentro Mariana sonrío ya que nadie se lo esperaba. No tarde nada de minutos en estar de vuelta al lado de Alma dentro de la limusina.

-¿Pudiste hablar con tu amiga?-le pregunto la mujer luego de Lali cerrara la puerta.

-Si, si... Hem ya podemos irnos

Alma se estiro un poco para que el chofer la escuchara-Ok... Harry llévanos a casa de Mariana

-De Juan Pedro... de Mariana no-le corrigió

-Oh-Alma sonrío-Date tiempo y veras como será también la casa de Mariana

Lali sonrío para sus adentros pues no deseba mas que ser la princesa del castillo de Juan Pedro y obviamente que el fuera su príncipe.

-Mariana yo me tome un atrevimiento y te compre algo

-Ay señora Alma

Alma le dio una palmada en su mano-¿Que te dije del señora?

-Perdón-respondió Mariana riéndose

-No tienes que pedir disculpas por todo, mejor quiero que aceptes este regalo, se suponía que debía ser para mi hija pero como no la tengo quiero dártelo a ti-saco una caja de terciopelo-Úsalo esta noche en la cita que tienes, te veras hermosa

Mariana recibió la caja y la abrió-Es hermoso

Un elegante collar de perlas junto a unos pendientes reposaba sobre el terciopelo morado...

-Lo voy a usar pero...-Lali la miro con un pequeño sentimiento de tristeza-Siento curiosidad por tu hija Alma

Alma suspiro-Supongo que puedo contarte, tu sabes escuchar-Mariana asintió-Bien, fue hace dieciocho años, di a luz a un hermosa chiquita, era tan pequeñita y frágil, tuvo algunas complicaciones y tuvimos que dejarla hospitalizada, tan solo unos pocos días después le dieron de alta y nos enviaron una enfermera y solo unos meses mas tarde la mujer se la llevo y no supimos nada más de la bebe

Mariana le acaricio tiernamente la mano-Es terrible, ¿pero debe saber el nombre de la enfermera, no?

-Si se llama Josefa Baldes, pero no encontramos nada de ella, fue como si se la hubiera tragado la tierra

Mariana le acaricio nuevamente la mano-De cierta manera te entiendo, tu perdiste a tu hija y yo... yo supongo que perdí a mis padres

-Yo misma te voy a ayudar a encontrarlos y cuando los tengamos enfrente voy a darles una buena reprimenda porque no debieron haberte dejado-la abrazo y la acerco a su pecho mientras le acariciaba el cabello-Pero mientras eso ocurre podemos ser muy amigas y darnos el cariño que a ti negaron y que a mi me sobra

Mariana sonrío-Si, estoy de acuerdo Alma, será fabuloso sentirme así

Alma sonrío y abrazo a Mariana con más fuerza, la necesidad que crecía en ella por protegerla era muy grande, su corazón latía desbocado y lo único que deseaba era ver a la chica feliz.

Dos horas más tarde Mariana estaba sentada frente al tocador mientras Julia le ayudaba a abrocharse el collar, se había puesto el vestido especial, era negro y le llegaba a las rodillas, el escote bajo y las mangas cortadas a medio hombro se veía espectacular...

-Deja de temblar niña-le regaño Julia luego de acomodarle delicadamente el collar

-No puedo Juan Pedro debe estar por llegar

-Pero ya deja de temblar

Mariana suspiro-Ok, uf inhalo, exhalo, inhalo ay no puedo me estoy matando de los nervios

El timbre sonó y retumbo por toda la casa...

Mariana pego un brinco-¡¡¡Llego, llego, llego!!! ¡¡Dios me muero llego!!

Julia le acaricio tiernamente los brazos- Ya tranquilízate por Dios, yo voy a abrir tu termínate de arreglar, ponte el perfume y te espero abajo.

Julia bajo corriendo las escaleras, si hacia esperar un minuto mas a Mariana estaba segura que la chica se moriría de los nervios, y al recordarla no pudo evitar sonreír, esa chica era especial no cabía ninguna duda.

-Hola Julia, vine con Anny y Martín, vendrán a cenar con Mariana conmigo-le comento Pedro una vez que la señora haya abierto la puerta

-Hola muchachos-saludo cortésmente con una sonrisa

-Hola Juli-Anahi le dio un beso en al mejilla

Martín se estiro un poco delante de su mujer para darle un delicado beso en la mano-Julia, un placer verte

-Mariana baja en un segundo, esta terminando de arreglarse

Juan Pedro tomó a Julia por el brazo y la retiro un poco...

-¿Qué se puso?

-¿Mariana?

-Si... no pensé que Anahi fuera a ir tan elegante y no sé que vaya a llevar Mariana, no quiero que se sienta incomoda

-El que se va a sentir incomodo muchacho eres tu, y míralo por ti mismo

Juan Pedro se giro y miro hacia arriba a las escaleras, sin hacer otra cosa que abrir la boca incrédulo.

Mariana bajo las escaleras con los nervios a flor de piel, se detuvo en el último escalón y Anahi se acerco a ella...

-Wo, Mariana te ves espectacular-la rubia sonrío-Ese vestido te queda esplendido

Lali sintió un poco de vergüenza, no estaba acostumbrada a ese tipo de halagos-Gracias

Anahi se quedo un rato muda-Perdona mi descortesía Mariana, el es Martín mi marido

Martín se acerco y le beso la mejilla...

-Un placer conocerte Mariana, Juan Pedro me ha hablado mucho de ti...

-Espero que hayan sido cosas buenas-le dijo con una sonrisa

-Por supuesto que si-Martín se hizo a un lado ya que Juan Pedro carraspeaba

Anahi le dio un codazo a Martín-Amor esperémonos afuera, adiós Julia

-Adiós jóvenes-miro a Mariana y Juan Pedro que se miraban fijamente-Bueno yo me retiro

Como nadie le contesto ella se marcho contenta...

-Y... no vas a decir nada

-Hola…-susurro como un tonto

Mariana sonrío-Me refiero a...

-Te ves hermosa

Juan Pedro no supo que mas decir, no había palabras para describir lo bella que estaba en aquel vestido, y su peinado... todo, estaba espectacular...

-Bueno. Vamos, nos están esperando-Lali hizo ademán de moverse

-Espera, espera-respiro dificultosamente-¿Traes...?

-¿Ropa interior?-completo la pregunta

-No pero ahora que lo mencionas eso afecta mi curiosidad, te preguntaba si traes abrigo

-Si, Julia lo dejo en el perchero

-Y bueno...-Peter se le acerco y la tomo por la cintura-Con respecto a la ropa interior-le acerco los labios apenas rozándole los de ella-No importa si traes o no igual y terminaras sin ella

Mariana suspiro excitada y se apretó contra el mientras se abrazaban en un fogoso beso, donde se entregaban no solo la lujuria sino el alma entera...

-Tus besos son aceite medicinal para mis sentidos Mariana

Mariana le dio un tierno beso-Estas muy guapo de traje

-Gracias-le dio un beso en el cuello-Podríamos cancelar la cita y subir al dormitorio

Mariana no se sintió bien, sabia que el no quería ofenderla pero había sido inevitable sentir aquella frustración de saber que el la prefería en el dormitorio, aun así se separo picara y le sonrío lascivamente...

-No compre este vestido para dejarlo arrugado en el suelo sin siquiera haberlo lucido, iremos a esa cita y cuando volvamos

Peter le beso la frente-Cuando volvamos, nos ducharemos juntos-le beso los labios y se acerco al perchero donde estaba el abrigo de Mariana-¿Vienes?

-Por supuesto.

Mientras afuera, Anahi y Martín hablaban de la pareja que estaba dentro de la casa…

-Si ves te lo dije, esa chica es preciosa

Martín se rasco la nuca-Amor sabes que no me gusta decir que una mujer es o no bonita delante de ti

Anahi lo abrazo-Por eso eres el hombre perfecto, aun así hay que reconocer que Mariana es muy bonita

-Si es cierto, ¿notaste como se miraban?

-Obvio, jamás vi a alguien decirse tantas cosas con solo una mirada, y debo reconocer que Vico aquí no cabe

-¿A que te refieres?-le pregunto su marido sin comprender

-Una mujer sabe reconocer los síntomas y me juego a que Juan Pedro siente algo más que un simple cariño por Mariana

-Ya hablo la doctora corazón.

Anahi le dio un golpecito mientras Juan Pedro venia con Mariana agarrada de la mano y Anahi lo supo... Victoria era agua pasada.
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:34 am

CAPITULO 22

El restaurante era hermoso y una sala más adelante había una pista de baile, el decorado con espectaculares cuadros y lámparas de cristales colgando del techo le daban un aspecto demasiado ostentoso, Juan Pedro le apartó una silla mientras Martín hacia lo mismo con Anahi, un mesero se acercó...

-Buenas noches, Señor Juan Pedro el restaurante invita a usted y a sus acompañantes a tomar una de las mesas VIP en el segundo piso

-Oh, gracias, pero no sé si a mis acompañantes les agrade-miro a Martín, a Anahi y a Mariana.

-Oh vamos, siempre me ha gustado esa parte del restaurante…-contesto la rubia

-Ok entonces vamos

Todos se levantaron y siguieron al camarero que los llevo a través de unas escaleras con barandales dorados, pasaron unas pesadas cortinas y Mariana se quedo perpleja...

Juan Pedro se le acerco al oído-¿Te gusta?

-Es hermoso

-Todo esto para ti querida

Lali sonrío y se dejo guiar a trabes de las mesas, no tenia tiempo para fijarse en las personas solo en el hombre que tenia delante y que casi la arrastraba hasta una mesa alejada...

Mariana acaricio el mantel de encaje-Wo... esto es

-Increíble, siempre saben como equilibrar el gusto y la sofisticación-le explico Anahi

Siguieron hablando mientras Juan Pedro y Martín discutían un partido de futbol, tomaron champaña y brindaron por las nuevas oportunidades que brindaba la vida, la cena era maravillosa y Mariana la disfruto como si fuese la única, pasada ya mas de una hora Juan Pedro le tomo una mano y la llevo a la pista de baile...

-Gracias por estar aquí conmigo…-le susurro

-Gracias a ti por...

Juan Pedro se pregunto porque se había quedado callada, pero también noto que la presión de sus manos en sus hombros era un poco más fuerte, el labio inferior le temblaba y los ojos estaban bañados por un brillo...

-¿Estas bien?

Mariana sacudió la cabeza-Vámonos... Juan Pedro vámonos-lo miro a los ojos-Sácame de aquí por favor

-¿Que sucede florecita?-le toco una mejilla.

Mariana apretó los dientes mientras una lagrima recorría su rostros-Vámonos ahora-apretó mas su manos contra los hombros de él-Por favor

-No entiendo

-Confía en mí por favor, vámonos

-Ok pero dime que sucede

Pero antes de que Mariana pudiera replicar la música cambio y una música rápida empezó a sonar y justo entonces una mano se poso en su hombro detrás de ella, pudo ver como Pedro miraba amenazadoramente a la persona detrás de ella...

-Marcelita

Mariana cerró los ojos y las lágrimas se desbordaron mientras no soltaba a Juan Pedro...

-Hombre, Juan Pedro no pensé que también te gustaran las "fulanas"
Juan Pedro acerco a Lali a su pecho de manera que la mano del hombre cayó al vacío-Con permiso Javier

Javier sonrió-¿Que pasa? No me recuerdas Marcela

Mariana se giró y levantó la barbilla tratando de parecer tranquila...

-Creo que me está confundiendo con alguien

-No, no, no mi querida "Flor" esas piernas no se olvidan, ¿tú que opinas Juan Pedro?

-No opino nada y si me permites

Pedro tomó a Mariana del brazo y la ayudo a salir de entre la gente pero fue entonces cuando ella se dio cuenta de cuantos hombres la miraban, sí... todos ellos... los recordaba, recordaba sus sucias manos, las bocas húmedas y los roncos jadeos, se echo a llorar mientras Juan Pedro la arrastraba hasta la mesa a recoger su bolso y el abrigo y luego fuera del restaurante...

-Ya, cálmate

-No puedo

-Vaya, entonces es cierto...

-Vete Javier-le dijo entre dientes Peter

-No, necesitaba un poco de aire y se me ocurrió seguirlos-sonrío-¿Te esta cobrando caro, no? A juzgar por su ropa claro esta

Mariana se giro iracunda, con un dedo amenazador...

-Cállese, no tiene derecho a decir tales cosas, Juan Pedro no es un bastardo como usted que anda comprando mujeres en la calle

Javier se metió el cigarrillo a los labios-Hombre Juan Pedro, tienes que enseñarle modales... definitivamente

-Cállate Javier, no estoy de ánimos

-Entonces ella no esta haciendo bien su trabajo, porque cuando yo pagaba ella siempre me mantenía con los ánimos arriba

-¡¡Basta!!-Peter acorto la distancia entre ellos y lo tomo por el cuello de la camisa-No te permito que hables de ella

-Vaya, vaya, vaya, el flamante Juan Pedro Lanzani defendiendo a una puta

La cara que puso Juan Pedro fue suficiente para incendiar el edificio, un minuto después Javier estaba contra una pared pidiendo clemencia, mientras Mariana trataba de separarlos...

-Juan Pedro por favor, no vale la pena

-Aléjate Mariana

-No, déjalo Juan Pedro

Juan Pedro se separo y la tomo por un brazo bruscamente...

-¡Míralo... te duele por eso quieres que pare!-gritaba totalmente fuera de quicio-¡Quieres defenderlo!

Mariana lloraba desconsoladamente-No es cierto Juan Pedro

Javier se levanto tambaleando y Juan Pedro soltó a Mariana solo para levantar una mano amenazadora contra el...

-No te le vuelvas a acercar Javier, porque te juro que si lo haces te mato, ella es mía, ¡mía!-repitió con énfasis-Es mi mujer y tu ni nadie se le acerca

Lali estaba perpleja ante las palabras de Juan Pedro; su corazón acababa de sufrir demasiadas emociones como para que ahora el soltara semejante discurso y lo peor era no saber si era verdad, Juan Pedro se giro a ella con la mandíbula apretada, la tomo nuevamente del brazo,
Mariana no dejaba de llorar, nunca antes había llorado de esa manera frente a alguien, pero por primera vez sintió lo que era ser el punto negro en el azúcar, y Juan Pedro no ayudaba mucho con su actitud prepotente, cuando estuvieron alejados el se giro y le tomo la barbilla entre sus manos apretándola fuerte...

-¿Por que lo defendiste?

-No lo defendí-ella trato de separarse de su agarre pero fue imposible

-Si, lo defendiste, maldita sea

-No

-No mientas…-y sin darse cuenta la apretó más

Mariana largo un sollozo que incremento su llanto-Me estas lastimando

-No llores, no llores y dime porque lo defendiste

-Suéltame Juan Pedro, me lastimas

-Contéstame-hizo mas fuerza y Mariana simio-Disfrutaste con el ¿verdad?

-No, no eso es mentira

Juan Pedro empezó a espetarle e insinuarle el "evidente" afecto que el veía que ella sentía por Javier...

-Contéstame Mariana

-No hay nada que contestar-su llanto crecía cada vez mas-No puedes creer aquello

-¡¿Ah no? ¡¿Por que no?!-Pedro nunca se había sacado tanto en su vida-¿Dime por que tendría que creerte?

Mariana lloro más fuerte y no pudo evitar que las palabras salieran de sus labios...

-¡¡Maldita sea porque te amo como una estupida!!

Juan Pedro se quedo estupefacto y la soltó mientras retrocedía incrédulo, sin dejar de observarla, Mariana lloraba desconsolada y el justo en ese momento sintió un terrible pánico.

Juan Pedro no sabia que hacer, nunca había estado en una situación que lo pusiera tan incomodo, ella lo amaba y él no... ¿O sí?... la verdad es que sentía pánico por ponerle nombre al sentimiento que sentía por Mariana... ¿como se le decía al sentimiento que lo cegaba de los celos? ¿Cómo se le decía al sentimiento que le provocaba ir a consolarla? ¿Como se llamaba ese sentimiento que lo hacia desear, sus besos, su toque?... sí... aquello se tenía que llamar amor, pero él nunca había amado y aun tenia las dudas instaladas, Mariana se acercó a él...

Mariana se limpió las lagrimas-No quise decir eso

Peter suspiro-Lo que importa aquí es que... ya lo dijiste, solo quiero saber si... ¿como sabes que es amor?

Mariana se encogió de hombros-No lo sé... simplemente me puse a analizar lo que me pasa cuando pienso en ti o cuando te veo, cuando te escucho

Peter se paso una mano por el cabello-Debes estar confundida

-Tal vez sí, tal vez no... No sé que es amar, pero lo que siento por ti es... mejor dicho no lo puedo definir... es una necesidad que no puedo controlar, es como un vicio... es... diferente, es nuevo

Peter asintió-Te entiendo

Mariana abrió los ojos-¿Tu, lo sientes?

Peter se giro rápidamente dándole la espalda-Claro que no

Mariana dejo caer los hombros y aguanto las ganas de echarse a llorar de nuevo...

-Tienes que olvidarte de lo que sientes por mí

-¿Por que?

-Porque no es justo que sientas eso mientras yo no... Mira Mariana, yo creo que estas confundiendo el sexo, el deseo, la lujuria con el amor

Mariana se quedo viéndole un rato... ella nunca confundiría el sexo con el amor, ella sabia lo que era el sexo, básico sin implicaciones y con Juan Pedro... con Juan Pedro había aprendido lo que era el amor, pero sí el pensaba que estaba equivocada no quedaba otra que seguirle la corriente y dejar que aquel sentimiento se marchitara algún día y pudiera estar habilitado para alguien que si quisiera ofrecerle amor...

-Debe ser eso

Peter se acerco a ella y le tomo los hombros-El amor es complicado, sólo les llega a algunas personas

Mariana asintió regañadientes-¿Nos vamos?

-Si vamos-intento tomarle la mano

Mariana se alejo-No... Por favor... no me toques

Juan Pedro sintió dolor... dolor en el corazón, que ella le hubiera negado su contacto había sido como una puñalada insertada en su corazón, aun así se hizo el fuerte y caminaron a la camioneta.

Cuando llegaron a casa ninguno de los dos dijo nada, cada uno sumido en sus propios sentimientos sin saber que era el mismo, aquel sentimiento que los unía... Mariana se bajo del coche y cuando Juan Pedro abrió la puerta se encontraron con un mini batallón de muchachitas en pijama...

-Hola, hola-los saludo Dolores

-¿Que demonios haces en mi casa y con... todas tu amigas?

Lola se encogió de hombros-Se me ocurrió hacer una pijamada

-¿Por que no en tu casa?

Lola sonrío extraño-Porque quería invitar a Mariana y como a mamá no le gusta tenerla en casa pues, la pijamada vino acá

Todas las chicas rieron...

-No creo que Mariana quiera

-¿Y porque no la dejas hablar a ella?

Peter miro a Mariana-¿Quieres?

Mariana paso saliva-Estoy un poco cansada

-Ay-Lola se le colgó del brazo a Mariana-Solo charlaremos un poco y dormiremos

Mariana vio aquellos ojos cargados de odio, sabia que aquella pijamada no seria nada bueno...

-No, de verdad

Lola le apretó el brazo y la miro fijamente con frialdad-Por favor

-Está bien-pero el tono de su voz fue muy bajo

Peter la miro sorprendido-¿Esta bien?, ¿estas segura?

-Si... si está bien

Lola sonrío victoriosa y jalo a Mariana por el salón dando vueltas, Juan Pedro pasó saliva, no sabía si era una buena idea o no, pero si Mariana había aceptado... no había de que preocuparse...

-Bueno, ve por tu pijama, ya acomodamos las colchonetas en la sala, y Juan Pedro no se te ocurra espiar

-Claro que no, no soy un chismoso pero si necesitan algo llámenme

-Ok

Mariana los dejo allí mientras se iba a poner el pijama...

-¿Qué estas tramando?-le pregunto Peter tomandola del brazo

Lola su mejor cara de angelito-Nada

-No quiero saber de ningún comentario contra Mariana ¿entendido?

-Prometido

Juan Pedro se despidió y se fue a su habitación, mientras Lola hablaba con sus amigas...

-Ya saben, ella no tiene que sospechar nada

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Carlita
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MensajeTema: Re: Como yo nadie te ha amado   Sáb Sep 03, 2011 4:37 am

CAPITULO 23

Sólo habían pasado veinte minutos y Mariana quería salir corriendo, las amigas de Lola y ella misma le estaban haciendo la pijamada una experiencia horrenda...

-O sea que hay quienes cobran mas que tu

-Mira Lola, no creo que esta sea una conversación

-¿Apropiada? Oh vamos Mariana, saca tu lado atrevido

-Miren yo mejor me voy a dormir ya

-Oh, pero tienes que dormir acá

-Pero...

-Pero nada Mariana... esa es tu colchoneta

Mariana se levanto y fue hacia la colchoneta que le indicaron, sin despedirse ni nada fue a
dormir, esperaba amanecer viva.

-Patty ven acá-Lola la llamo con un gesto de manos

-¿Que paso?

-Acuéstate junto a ella y cuando veas que esta profunda nos despiertas a todas

-Ok

Lola río triunfal... había prometido no hacerle ningún comentario, pero para lo que tenia planeado no necesitaba palabras, Diez minutos mas tarde...

-Lola ya-le susurro su amiga

-Esto será muy, pero muy divertido-saco unas tijeras

Sara miro la tijera-¿Que vas a hacer?

Lola abrió y cerró las tijeras-Le voy a dar un lindo corte

-Si piensas matarla...-comento con un poco de miedo Rocío

-Que tontas, solo quiero dejarle un recuerdo-les dijo guiñándole el ojo-Vamos y no hagan ruido

Se acercaron lentamente a Mariana, quien estaba profundamente dormida, Lola reprimió las risas mientras le levantaba un mechón grande cabello, lo sostuvo en lo alto y le pego un tijeretazo, todas rieron y Lola siguió con su tarea.

En aquel sueño estaba sentada en un gran trono mientras sirvientes le llevaban frutas en bandejas de plata lo único malo era el extraño sonidito de hojas de metal, y risas... ¿de donde venían las risas? Un profundo pánico le llego y abrió los ojos de golpe, para encontrarse con muchos ojos mirándola...

-Que... que hacen-vio las tijeras en la mano de Lola)-¿Pa…para que es eso?

-¡¡Chicas ténganla!!-ordeno Dolores

Todas las chicas se abalanzaron sobre Mariana inmovilizándola mientras Lola seguía trasquilando su cabello. Mariana empezó a llorar y a gritar, se pudo deshacer de dos manos pero automáticamente la volvieron a agarrar, grito mas y mas fuerte, podía sentir como los tijeretazos quitaban largas mechas de su pelo, de repente se puso furiosa y forcejeo con las chicas, Lola perdió el equilibrio y las tijeras pasaron por el antebrazo de Mariana haciendo un corte...

-¡Ay!-grito entre sollozos

-¡¿Lola que hiciste?!-grito llena de pánico Sara

Todas las chicas pegaron un brinco alejándose de Mariana, Lola se levanto y dejó caer las tijeras al suelo, de repente la luz ilumino toda la habitación y Juan Pedro apareció en la puerta...

-¿Qué sucede? ¿Por qué gritan?

Se adelanto un poco para ver por encima de los sillones y el alma se le fue al suelo al ver a Mariana arrodillada en el suelo, llorando con un montón de cabello rojo en las manos y la otra apretándose el antebrazo que estaba empapado de... ¡Sangre!! Corrió hacia ella...

-Lali... ¿Lali Dios que paso?

Mariana una vez mas volvía a llorar desconsoladamente-Mi cabello, Mi cabello

Las chicas corrieron y Lola estaba a punto de seguirlas cuando la voz de Juan Pedro se escucho...

-Te quedas ahí donde estas Lola-volvió a mirar a Mariana-Déjame, ver el hombro

Mariana quito la mano y Juan Pedro vio el corte, no era profundo pero la sangre era escandalosa
y ya le había mojado el pijama, Mariana se paso la mano por el cabello y lloro desconsolada...

-Mi cabello... Me lo cortaron... ¡¡¡me lo cortaron!!!

La melena que antes le llegaba a la cintura ahora le acariciaba apenas los hombros... Juan Pedro se paro furioso...

-Estas loca Lola, ¡loca! Esto que haz hecho es desastroso, vete de mi casa, lárgate

Lola sollozo y se fue corriendo, Juan Pedro se giro y se arrodillo junto a Mariana...

-Vamos tengo que limpiarte eso-la ayudo a levantarse

Mariana no paraba de llorar lamentándose su nuevo corte de cabello impuesto por la hermana de Juan Pedro, solo quería salir corriendo de esa casa y olvidarse para siempre de la familia Lanzani...

-Me quiero ir-dijo entre sollozos

-No te vas a ir a ningún lado

-¡¡¡Me quiero ir, no ves Juan Pedro me canse!!!-grito desesperada

Juan Pedro la sentó en su cama y volvió con un botiquín, le limpio la herida y le improviso un vendaje...

-No sé porque Lola lo hizo

-Porque me odia

-No te odia...-le contradijo

-Necesito que llames a Bautista

Peter apretó la mandíbula-No lo haré

-¡¡¡Tienes que hacerlo, tu hermana me corto el cabello!!!

Mariana se volvió a pasar la mano por los cortos rizos mientras la tristeza la embargaba...

-El cabello crece Lali

-No me importa si crece... a ti te gustaba largo

Juan Pedro paso saliva... ella sufría porque Lola le había cortado el cabello y a el le gustaba largo...

-Corto también te queda bien-le dijo acariciándoselo

-Pero tú me dijiste que te gustaba mi cabello largo, ahora no te gusta mas-las lágrimas
continuaban saliendo

-Mariana... si no tuvieras un solo pelo en la cabeza me gustarías igual, no importa si es largo o
cortó, tubo o negro... me gustas

Mariana sonrío desolada y lo abrazo y Juan Pedro supo que no podía evitarlo más... la amaba, sí la amaba, Juan Pedro la abrazo un poco más fuerte...

-Lamento lo que sucedió, de verdad me avergüenza el comportamiento de Lola

Mariana sonrío un poco-Por lo menos lo dejó parejo

Peter sonrío y le beso los labios-Mariana... ¿aun quieres que llame a Bautista?

Mariana sacudió la cabeza-No... Pero quiero que me abraces

-Lo haré-la abrazo de nuevo-Si pudiera retroceder el tiempo te juro que no dudaría en cambiar esto

-No importa Juan Pedro... Lola es una niña

-Una niña que no debe comportarse como lo hizo

-¿La castigaran?-le pregunto mientras disfrutaba del abrazo

-Supongo que si. De igual manera hablaré con papá para que lo haga

-Trata de que no sean muy duros con ella

-No... No me pidas eso Mariana, no después de lo que te hizo

Mariana suspiro-Me va a odiar más

-Y yo me encargaré de que no vuelva a ocurrir nada parecido

-Pero... o sea Juan Pedro, tengo muchas preguntas... todo esto de que tu familia me odia y...

-Mi familia no te odia…-le interrumpió

-Buena tú mama y hermana si-le corrigió ella

-Pero mi abuela no

Mariana suspiro-El hecho es que... ¿lo vale?

-¿A que te refieres?-Peter la miro a los ojos

-Que por defenderme se te vaya encima la mitad de tu familia... ¿lo vale?

-Por supuesto que si-le tomo el rostro entre las manos-Cada gramo lo vale Mariana-le acaricio el cabello-Te vez muy sexy con el cabello corto

Mariana sintió las lagrimas asomar pero sonrió-¿De veras?

-Si... y no te imaginas cuantas cosas me pasan por la cabeza

Mariana río-Con tanto agite, olvide entregarte algo

-¿Ah si?

-Si...-Lali se levanto de un salto y saco un paquete rojo del armario-Esto es para ti-le tendió el paquete)

-Vaya... ¿que será?-sonrío

-Pues ábrelo tontin

Peter la miro aguantando una risilla-¿Me dijiste tontin?

-Umm déjame pensarlo... si-río apenitas.

-Bandida-la atrajo hacia el sentándola sobre su regazo

-Juan Pedro abre tu regalo

-Ok, ok lo voy a abrir

-Pero rápido

-Ya va-empezó a jalar la tira que sostenía el paquete-Hay que ponerle suspenso

-¿Es tan difícil meter la mano y sacar el contenido?-dijo con impaciencia Mariana

-Pero que ansiosa eh

Efectivamente metió la mano y palpó un trozo de tela suave, sacó la tela y la extendió ante sus ojos sin saber que decir, estaba mudo completamente...

Mariana apretó las manos contra el pecho agitado-¿Y...?

Juan Pedro no respondió en cambio no supo si Mariana le había regalado esa camisa en forma de broma o como un verdadero obsequio...

Mariana su sonrisa se esfumo-¿No te gusto verdad?

-Yo no he dicho eso

-Por la cara que tienes...

-Me sorprende, eso sucede... nunca he usado algo así

-Entonces te gusta

-Si, de cierta manera si-mintió.

-Me encanta que te haya gustado, porque si te gusto esto te va a encantar esto

Lali se agacho y saco una caja de debajo de la cama poniéndola sobre las piernas...

-Esto es algo que nos faltaba

-¿Ah si?

-Sip

Peter abrió la caja de golpe y se encontró un juego de pantuflas, un par para ella y un par para él... Y no tendrían nada de malo sino fueran pantuflas con la cara de un enorme conejo y por el moñito rosado que llevaba un par suponía que eran las de Mariana...

-Son preciosos, tan pronto los vi me dije que teníamos que tenerlos-sacó el par de "conejitas" y se las puso-Ponte las tuyas-le tendió la caja

-Lali...

-¿Que pasa?-pregunto con una sonrisa

Juan Pedro suspiro y quedo desarmado con aquella sonrisa...

-Nada-sonrío y se puso los conejos-Vaya

-Se te ven divinos, haber párate y ponte junto a mi

-No creo que sea necesario

Mariana hizo un puchero-¿Por favor?

-Ok, ok-dejo la camisa sobre la cama y se levanto poniéndose junto a ella-Vaya. Me siento gay

Mariana le dio un golpecito en el brazo-No digas eso... eres muy feo para ser gay

Peter la miro confuso-¿Perdón?

-Perdonado-ella largo una risa sonora-Ya quita esa cara... lo que quiero decir es que la mayoría
de los gays son muy simpáticos, en cambio tu-se giro y le acaricio los hombros-Tienes un aspecto muy...macho

-¿Es eso una propuesta señorita?-le acaricio la mejilla

Mariana se mordió el labio-Puede ser... pero... ¿Y si te digo que prefiero que me abraces?

-Lo haría-se acerco un poco mas-Pero sé que quieres más

-Se supone que yo debería ser mas difícil, es mi nuevo yo

-Bueno conmigo no tienes porque hacerte la difícil-le beso la nariz-Me agradas siendo tu anterior
yo o tu actual yo

-Dime donde escondes todas esas frases que me dices porque te juro que aun no creo que salgan de tu cabeza

Peter largo una risilla-Bueno, ya vez que tengo mi lado romántico

-Bueno al principio, cuando te conocí, dudé mucho de que tuvieras uno-le beso la barbilla-Pero creo que me equivoque

Peter le acaricio la nuca-Mariana yo... yo quiero que sepas que... yo te... yo te

Mariana estuvo a punto de que las rodillas se le doblaran... ese "yo te..." la hacia llenarse de fantasías... si tan solo el dejará de tartamudear y terminará la frase que ella sabía que iba a decir...

-¿Tú que?-pregunto en un susurro

-Yo te... yo...

-Dios deja de tartamudear y di lo que vas a decir

-Es difícil…-le respondió

-Bueno relájate, respira profundo y suéltalo, te escucho

-Ok... Yo te... te... te quiero-se lanzo valeroso-Todos te queremos-añadió cobarde

Mariana suspiro y se obligo a sonreír por pura cortesía... por unos segundos había sentido a
alegría de lo que el le iba a decir pero por Dios, tenía que dejar de pensar en la estupida fantasía de que Juan Pedro le dijera que la amaba... el día que el dijera aquello, ella bailaría desnuda sobre una puntilla mientras los ovnis secuestraban a Mabel...

-Lo sé Juan Pedro... gracias por decirlo

Peter sonrío forzadamente-Creo que es mejor que por esta noche nos acostemos a dormir tranquilamente

Mariana asintió con la cabeza-Esta bien

-A menos que tú quieras la contrario

¡Oh No!, así se estuviera muriendo porque el la tocara y la besara no se lo iba a pedir...

-No, me siento mejor durmiendo esta noche tranquilamente

-Bien-él parecía decepcionado-Entonces... Hasta mañana

-Hasta mañana

Peter le dio un casto beso en la mejilla y se dirigió a la puerta luciendo sus pantuflas, entonces la voz de Mariana llego a sus oídos como una tentación...

-Juan Pedro...

Peter sonrío y luego se giro dispuesto a devolverse la cama y seducirla-Si, Mariana

Mariana sonrío-Olvidaste tu camisa-se la arrojo-Y cuando salgas por favor cierra la puerta
Juan Pedro juró en silencio y salió sin decir más... Mariana sonrió victoriosa... uno Mariana, Juan Pedro... Bien era mejor no hacer aquel conteo era obvio que esta primera victoria no significaba nada comparada con las múltiples que Juan Pedro tenia sobre ella.

La mañana llegó lloviendo, un fuerte aguacero para toda la ciudad, y Mariana que estaba levantada hacia ya varios minutos estaba sentada en una silla frente a la ventana viendo las gotas caer, había bajado a desayunar con la sorpresa de que Juan Pedro se había ido muy temprano y que le había dejado solo una nota... Una nota que sostenía en su regazo, aserrándola tan fuerte que los nudillos estaban blancos... unas pocas letras tan simples pero que para ella eran de suma importancia... si tan solo él supiera lo mucho que lograba con su "nota", volvió a abrirla y sonrío leyendo nuevamente las letras negras...

"Que tengas un buen día florecita... me vas a hacer falta

Juan Pedro, Por ciertas gracias por tus regalos”

Mariana sonrió nuevamente... a Juan Pedro no le había gustado la camisa de eso estaba segura, su expresión había sido de horror y la verdad era que tenia que aceptar que lo había hecho de aposta, no se imaginaba a Juan Pedro con aquella prenda, seguramente la usaría para limpiar el polvo o la guardaría en su armario aludiendo que esperaría la ocasión para usarla... solo imaginárselo y estallo en risas...

-Me gustaría saber que es aquello que te causa tanta risa

Mariana se giro con tanta fuerza que casi cae de la silla, luego de ver su visita se levantó de golpe poniéndose tan recta como una vara...

-Buenos días señor león

León sonrío-Relájate Mariana-se acerco-Vine a hablar contigo

-Ya... Hem

León sonrío dándose cuenta de que Mariana estaba nerviosa, ella por su parte no podía mantener un solo músculo quieto, todo su cuerpo parecía una gelatina, y es que era la primera vez que estaba a solas con el papá de Juan Pedro, y no es que le diera miedo... más bien le daba vergüenza decir o hacer algo malo...

-Oh vamos pequeña, relájate un poco-la ayudo a sentarse y luego acerco una silla sentándose en frente-¿Como amaneciste?

-Bien

León se inclinó un poco-Me gusta tu cabello pero... me gustaría más si mi hija no lo hubiera hecho

-No importa-dijo agachando la mirada

-Si importa Mariana-le tomo una mano-Importa porque tú no te mereces esto, eres una chica buena y Lola obró muy mal, por eso te pido disculpas en nombre de ella

-Oh no, no se preocupe de verdad usted no tiene porque pedirme disculpas

-Si tengo querida... lo que hizo Lola me hace pensar que no he hecho bien las cosas como para que ella obrara así

Mariana asintió y luego sonrío-Pero ya lo pasado es pasado, además es un buen cambio... si extraño mi cabello pero un nuevo look no hace mal

-Y te sienta muy bien-León sonrío-Te ves muy guapa

Mariana se sonrojo-Gracias

-Pero aun así me siento un poco culpable, así que quiero darte un regalo

-No, como se le ocurre

-Se me ocurre, así que porque no me dices que te gustaría... ¿Un carro? ¿Ropa? ¿Zapatos?

Mariana se retorció los dedos-Es demasiado

-Nada es demasiado, así que dime Mariana, ¿que quieres?

-Un helado

León frunció el ceño-¿Un helado?

Mariana asintió con la cabeza-De vainilla

-Bien, tendrás tu helado pero... oh vamos Mariana debes querer algo mucho

Mariana abrió los ojos-A Juan Pedro le gusta... le gusta tocar o escuchar el piano ¿verdad?

-Si, si le gusta ¿porque preguntas?

-Porque... en una charla con Bautista el me dijo que usted sabia tocar muy bien el piano

León largo una risilla-Como siempre Bautista adulándome... pero bueno si, se tocar el piano

Mariana sonrío-Eso quiero

-¿Quieres que toque el piano para ti?

-Bueno si pero quiero... quiero aprender a tocar el piano

León se quedo perplejo-Vaya, es en serio... ¿porque te gustaría aprender?

Mariana sonrío-Porque quiero que Juan Pedro se sienta orgulloso de mí

León sonrío-Cualquiera se sentiría orgulloso de ti con solo verte Mariana, pero si así lo quieres, podemos empezar cuando quieras

-Lo más pronto posible

-Puedes visitarme a mi oficina y mientras trabajo tu puedes practicar

-Perfecto

-Bueno entonces ahora ponte un abrigo porque te debo un helado y tu-le hizo un guiño-Me deberías contar como te enamoraste del testarudo de mi hijo

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